Los fallecidos de la quinta ola igualan a los de la cuarta pero los casos de COVID-19 se han cuadruplicado
Aunque todas las olas han seguido la misma progresión, cada una se ha comportado de forma particular. El ciclo se repite: en primer lugar, la escalada de casos se manifiesta en los hospitales dos semanas después del pico de contagios; tres semanas después en la UCI y, por último, en los fallecimientos. La quinta ola no ha sido una excepción, pero como ya pasó con la anterior, la relación entre los indicadores ha cambiado.
La tasa de mortalidad no tiene nada que ver con las otras fases de la pandemia, sobre todo con las previas a la campaña de vacunación. Al pico de casos de la segunda y tercera ola le seguía un pico similar de muertes. Una tendencia que se ha roto en la cuarta y en la quinta. No obstante, en números absolutos España ha registrado casi los mismos fallecidos que en abril y mayo. La diferencia es que los contagios ahora se han multiplicado por cuatro.
Escribe Mónica Zas Marcos.