Sánchez defiende como “avance” que los líderes de la UE analicen en diciembre el mercado de la luz
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido como “avance” las conclusiones del Consejo Europeo sobre el mercado eléctrico: “En cuestión de mes y medio un tema que no estaba en la agenda europea ha entrado en la agenda europea. Y que haya habido una comunicación de la Comisión Europea y se le haya planteado que elabore un informe en noviembre y volvamos en diciembre con Consejo Europeo, son elementos que invitan a una cierta esperanza de que la UE también a escala supranacional tome cartas en el asunto. Es un avance”.
Sánchez ha reconocido que “los tiempos de Bruselas, porque somos 27, son distintos, pero sí se ha avanzado en las conclusiones. El debate no va a parar hasta diciembre, el 26 de octubre tenemos una reunión de energía, en noviembre sabremos qué opina el regulador europeo sobre el mercado, posteriormente la Comisión Europea hará propuestas... Para nada esto se aparca, está presente en la agenda europea”.
El Gobierno español ha presionado en todos los ámbitos en las últimas semanas para introducir en la agenda europea el debate sobre el mercado eléctrico.
Y lo ha logrado. Igual que ha conseguido que las conclusiones incluyan con detalle la evaluación del mercado de las ETS –derechos de emisiones de CO2, cosa que ha pedido también el checo Andrej Babis– y que el asunto sea revisado en el Consejo Europeo del 16 y 17 de diciembre. Ambos concreciones no se encontraban en los borradores de conclusiones, que fueron incluyendo que la Comisión y el Consejo deben considerar “con prontitud” medidas que puedan llevar a un precio más asequible de la energía.
Eso sí, lo que no ha conseguido lograr son esas medidas “audaces y contundentes” que pedía el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hace dos semanas en Liubliana (Eslovenia). Pero, claro, la reforma del mercado de la energía tampoco es algo que se pueda hacer en semanas, como reconoce ahora el Gobierno español: la última reforma es de 2019 y llevó varios años pactarla, además de que luego todo tiene un proceso legislativo laborioso, entre Comisión, Parlamento Europeo y Consejo.
Escribe Andrés Gil.