Un lunes más en las zonas confinadas de Madrid: miles de trabajadores se desplazan como en un “día normal”
“Un día normal”. El inicio de la primera jornada de restricciones a la movilidad en seis distritos de Madrid y siete municipios de la región -donde viven cerca de un millón de personas- no tiene un aspecto muy diferente a otro lunes cualquiera de este mes de septiembre. Los miedos y las incertidumbres las llevan los vecinos por dentro. Coinciden los agentes de Policía Municipal diseminados por las fronteras que marcan las zonas confinadas y tratan de dar respuesta a la confusión, los trabajadores Metro de Madrid y los asalariados de todo pelaje, que entran y salen con fluidez de las 37 áreas básicas de salud cerradas. En Puente de Vallecas, la hora punta dejaba una larga fila de coches tratando de abandonar el distrito.
Hasta el miércoles, cualquiera que incumpla la nueva norma -que solo permite abandonar el perímetro de los barrios confinados para trabajar, ir al colegio, a cuidar mayores o a labores imprescindibles como acudir al banco- no será multado. En la capital no hay señales físicas que marquen los límites de las zonas afectadas. Solo unos controles policiales dirigidos a los conductores. Otros municipios, como Parla o Getafe, los ayuntamientos sí han colocado vallas que delimitan el perímetro afectado.
Lo cuenta Sofía Pérez Mendoza y Víctor Honorato.