Quince balas sin fusil para envenenar una campaña
La temperatura de la campaña electoral del 4M ha subido en los últimos días con la irrupción de un agente desconocido hasta ahora en unos comicios madrileños: las amenazas de muerte a políticos. Al envío de sobres con munición al candidato de Podemos, Pablo Iglesias, primero, y a la del PP, Isabel Díaz Ayuso, después, se añade la negativa a condenar los hechos por parte de Vox y las teorías de la conspiración sobre la autoría de los envíos a miembros del Gobierno y a Pablo Iglesias desde el espectro de la derecha.
Quince balas han penetrado en la contienda electoral para crispar más aún una cita que todos sus protagonistas afrontan como decisiva para el devenir político del país.