Un santo cristiano frente a Medusa: el amuleto ruso de 1.000 años que desafía lo que se sabía de la Edad Media
El rostro de Medusa siguió petrificando a sus enemigos después de su muerte, y Perseo utilizó aquella cabeza como arma en otras aventuras. La Gorgona de la mitología griega tenía serpientes por cabellera y podía convertir en piedra a cualquiera que la mirase a los ojos. Para derrotarla, Perseo recurrió a un escudo pulido que le permitió observar su reflejo sin exponerse a aquel poder y cortarle la cabeza mientras dormía.
Aquella criatura tan temida acabó convertida en un símbolo protector, una función que ayuda a entender por qué las imágenes de mujeres rodeadas de serpientes también aparecieron en objetos religiosos muchos siglos después.
Los intercambios bizantinos llevaron amuletos serpentinos a la Rus
Una de esas representaciones ha aparecido en un colgante medieval descubierto por arqueólogos de la Universidad Estatal de Nóvgorod en el yacimiento de Pyátnitski, situado en Stáraya Rusa, al noroeste de Rusia. La pieza, fabricada con una aleación de cobre y fechada en el siglo XI, presenta imágenes diferentes en sus dos caras. El descubrimiento aporta información sobre la convivencia de elementos cristianos y tradiciones protectoras anteriores en las comunidades medievales de la región.
Este tipo de objetos, conocidos como zmeeviki o amuletos serpentinos, llegaron a la Rus, un conjunto de principados medievales de Europa oriental, a través de los intercambios culturales establecidos con el Imperio bizantino. Podían fabricarse en bronce, cobre, plata, oro o piedra y solían presentar una imagen cristiana acompañada, en el reverso, de figuras serpentinas y ocasionalmente de inscripciones griegas.
Su finalidad se considera apotropaica, una denominación aplicada a los objetos destinados a alejar enfermedades, peligros y fuerzas malignas. La circulación de imágenes religiosas, textos y artesanos favoreció la difusión de estas piezas después de la cristianización.
Aquella función protectora permite comprender por qué los símbolos heredados de tradiciones anteriores continuaron utilizándose en comunidades que ya habían adoptado el cristianismo. Según la investigación, los motivos religiosos podían adquirir significados diferentes al incorporarse a nuevas prácticas.
Serguéi Torópov, director del Centro de Investigaciones Arqueológicas de la Universidad Estatal de Nóvgorod, plantea que las imágenes del colgante podrían representar la victoria de las fuerzas luminosas sobre las oscuras. Esta interpretación sigue siendo hipotética, ya que el objeto tampoco permite determinar las creencias personales de su propietario.
El colgante podría representar a san Teodoro Estratelates
La presencia de figuras serpentinas junto a personajes cristianos también está documentada en otras piezas conservadas por el Museo Estatal de Historia de Rusia. Entre ellas figura un amuleto de jaspe, probablemente procedente de Suzdal, fechado entre el siglo XII y comienzos del XIII. Una cara presenta una cabeza femenina rodeada por seis serpientes y la otra representa a los Siete Durmientes de Éfeso, personajes de una tradición cristiana. La figura femenina suele relacionarse con Medusa, aunque esa semejanza iconográfica no demuestra que existiera una veneración medieval de la divinidad mitológica griega.
En el ejemplar recuperado en Pyátnitski, la imagen cristiana representa a un guerrero armado con lanza y escudo, identificado provisionalmente con san Teodoro Estratelates. Los relatos hagiográficos atribuyen a este santo la muerte de una serpiente gigantesca que aterrorizaba una población de Asia Menor. En la cara contraria aparece una cabeza femenina con prolongaciones semejantes a serpientes, cuya identidad permanece sin confirmar.
Torópov considera posible que ambas imágenes expresaran simbólicamente el triunfo del santo sobre fuerzas peligrosas. El hallazgo se produjo en un contexto doméstico y el investigador apunta que su fabricación en cobre podría indicar que perteneció a una persona de posición económica intermedia.
El descubrimiento adelanta la presencia de estos amuletos en Stáraya Rusa
La datación del colgante permite situar esta tradición protectora en una etapa más temprana de la historia de Stáraya Rusa de la documentada hasta ahora. Los cuatro ejemplares encontrados anteriormente en la localidad pertenecían a los siglos XII, XIII y XIV, mientras que el nuevo procede de estratos arqueológicos del XI. La Universidad Estatal de Nóvgorod considera que podría tratarse del amuleto serpentino más antiguo identificado en la ciudad.
Esta cronología amplía el conocimiento sobre la circulación de objetos religiosos de influencia bizantina en la región, aunque todavía quedan por determinar la composición exacta de la aleación y la identidad definitiva de sus figuras.
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