El sereno vuelve a las calles de Sevilla de forma definitiva como medida contra la inseguridad nocturna: esto es lo que harán
Las noches han cambiado, pero la inquietud de los ciudadanos sigue presente. La figura del sereno, antaño asociada a una época sin cámaras de vigilancia ni patrullas constantes, resurge en espacios donde la seguridad convencional no cubre todas las grietas.
A pie de calle, cuando prácticamente no hay nadie en la calle y aumentan las situaciones de vulnerabilidad, estos vigilantes ofrecen algo más que control: proporcionan presencia, cercanía y una cierta sensación de seguridad en un entorno que, de noche, puede parecer más incierto.
Esa percepción de compañía está empezando a ser necesario en algunos barrios españoles cuando cae la madrugada. En Sevilla, el Ayuntamiento ha decidido ampliar este servicio tras los resultados obtenidos durante un año de prueba realmente positivo.
La extensión del servicio responde a los buenos resultados del primer año de implantación
El nuevo contrato, aprobado en la última Junta de Gobierno, duplica la plantilla y extiende el radio de actuación. A partir del 1 de octubre, 36 agentes y dos coordinadores patrullarán 29 zonas de la ciudad entre las 23:00 y las 7:00 horas, todos los días del año.
Esa franja nocturna, tradicionalmente menos cubierta, se refuerza con un modelo que ya demostró su eficacia en los primeros 12 barrios donde se implantó. La inversión total asciende a 2,6 millones de euros y contempla tanto salarios como dispositivos de geolocalización y uniformes.
En ese primer año, los serenos emitieron cerca de 500 avisos al Centro de Coordinación Operativa (CECOP). Informaron de todo tipo de incidencias, desde puertas mal cerradas en negocios hasta emergencias sanitarias. También acompañaron a personas vulnerables, prestaron asistencia en intervenciones con personas sin hogar y alertaron sobre intentos de robo. La colaboración con la Policía Local fue constante, tanto por llamadas de aviso como por solicitudes directas del propio CECOP.
La contratación pública busca reforzar la seguridad mientras combate la exclusión social
José Luis Sanz, alcalde de Sevilla, explicó el sentido de esta ampliación, recordando que el proyecto piloto arrancó en diciembre de 2023 como parte de una estrategia de empleo público que finalizó un año después. En sus palabras, la evaluación interna mostró “una mejor convivencia, más seguridad para los vecinos y mejores oportunidades laborales para las personas contratadas”.
Los barrios que formaron parte de la experiencia inicial fueron: Feria, Encarnación-Regina, Alfalfa, San Bartolomé, San Vicente, Santa Catalina, San Julián, San Gil, San Lorenzo, Museo, Arenal y Santa Cruz.
A ellos se suman ahora otras zonas, como La Florida, San José Obrero, Cruz Roja-Capuchinos, León XIII-Los Naranjos, San Roque, San Bernardo, La Calzada, Triana, Retiro Obrero, Huerta del Pilar, Los Remedios, El Porvenir, Huerta de la Salud, El Prado y tres zonas de Sevilla Este. El contrato cubrirá 110.960 horas de servicio entre octubre de 2025 y septiembre de 2026, con opción de prórroga por un año más.
El objetivo del Ayuntamiento no se limita a reforzar la seguridad. También se busca generar empleo en sectores con dificultades de inserción. Por ello, el pliego reserva las contrataciones a personas desempleadas inscritas como demandantes de empleo.
Además, se incorporan formaciones específicas, como los protocolos del CECOP y Protección Civil, a los que este año se suman talleres sobre prevención de violencia de género y LGTBIfobia impartidos por el Instituto Andaluz de la Mujer.
Las tareas de los serenos se enfocan en la cercanía, la asistencia y la prevención directa
La función de los serenos no interfiere con la de las fuerzas de seguridad, aunque sí la complementa. Su labor incluye informar a residentes y visitantes, mediar en conflictos vecinales, acompañar a mayores y dependientes o asistir a turistas extraviados. Su rol es preventivo y pedagógico, basado en la proximidad y en la atención directa. En palabras del consistorio, actúan como “primer frente de proximidad”.
La ampliación del servicio confirma una intención clara del Ayuntamiento: consolidar un modelo que ha resultado eficaz en términos sociales y operativos. El refuerzo de la seguridad nocturna a través de estos agentes se plantea como una solución práctica. En un momento en el que muchas ciudades apuestan por la tecnología o la vigilancia remota, Sevilla vuelve a poner a personas en el centro de la calle.
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