Siete destinos europeos para escapar de la ola de calor: ciudades para viajar en Europa y que pueden funcionar como refugio climático
Una nueva ola de calor se cierne sobre la Península Ibérica, con muchas localidades con máximas que superan los 35 grados, alcanzando los 40 en algunas zonas y con mínimas que hacen difícil ‘pegar ojo’ por la noche, por lo que, en pleno comienzo del mes de agosto, se busca una escapada que permita un ligero respiro de las temperaturas altas, algo que todavía es posible sin salir del continente europeo, con varias visitas fácilmente accesibles desde aeropuertos españoles.
Dublín (Irlanda)
Con una temperatura media en verano que se sitúa entre los 15 y 20 grados de forma habitual, tiene un paisaje verde y vibrante que la hace perfecta para una escapada en la que se quiere combinar visita urbana con naturaleza impactante con excursiones a la costa de Howth o los Acantilados de Moher.
En la ciudad de Dublín se pueden visitar atractivos interesantes como la universidad Trinity College, el Castillo, la Catedral de San Patricio y la de Christ Church, además de la fábrica Guinness o tomar una cerveza en el mítico Temple Bar o disfrutar de naturaleza en el Phoenix Park. Tiene facilidad de vuelos directos desde múltiples aeropuertos españoles.
Brujas (Bélgica)
A menos de una hora de Bruselas, siendo uno de los principales aeropuertos en el que llegar desde España, en el norte de Bélgica se sitúa una de las joyas medievales de Europa, Brujas. Con visitas imprescindibles como son uno de los edificios hospitalarios más antiguos, la Torre Belfort, la Iglesia de Nuestra Señora con una obra de Miguel Ángel, además de que se puede degustar en la localidad el tradicional chocolate belga, cervezas artesanas o los gofres, el dulce típico del país.
Salzburgo (Austria)
Si bien las temperaturas en Europa Central están siendo más altas de lo habitual, todavía son más frescas que en gran parte de las ciudades españolas en verano, y es por eso por lo que Austria es todavía un destino ideal, y más si se escoge una localidad cercana a los Alpes. Salzburgo, localidad natal de Wolfgang Amadeus Mozart y donde se rodó la clásica ‘Sonrisas y lágrimas’.
La ciudad austríaca tiene monumentos interesantes como la fortaleza de Hohensalzburg, su Catedral o la Casa natal de Mozart, además de palacios y jardínes como el de Mirabell o Hellbrunn, así como naturaleza en la Colina de Mönchsberg. A ella se puede llegar desde España desde los aeropuertos de Viena o Múnich, para luego viajar en tren.
Edimburgo (Escocia)
La temperatura media de esta ciudad del Reino Unido suele estar por debajo de los 20 grados y es uno de los principales destinos históricos con sus grandes atracciones y ser donde nacieron leyendas de la cultura popular, en parte por su destacado casco antiguo medieval en el que se sitúan la Royal Mile, el castillo, Victoria Sreet, la catedral St. Giles, los Closes o el cementerio de Greyfriars. Aunque uno de sus atractivos son los miradores, como el de Calton Hill, Arthur’s Seat o Dean Village, un antiguo pueblo molinero. Se puede llegar también fácil en vuelo directo desde varios aeropuertos españoles.
Hamburgo (Alemania)
El norte de Alemania sigue siendo un refugio climático, a pesar también de vivir temperaturas más altas de lo habitual, pero con medias que se sitúan entre los 14 y 22 grados. En esta región una visita interesante es la ciudad de Hamburgo, siendo una encantadora localidad llena de canales, con más puentes que Venecia y Ámsterdam juntas, parques e incluso playas fluviales. Tiene conexión directa con varios aeropuertos españoles.
Estocolmo (Suecia)
Del norte de Alemania a Escandinavia, un destino clásico para escapar de las altas temperaturas del verano, con grandes diferencias. Son varias las localidades que se pueden visitar, entre ellas la capital de Suecia, Estocolmo, que tiene varias atracciones destacadas como su casco antiguo (Gamla Stan), el palacio real o su catedral (Storkyrkan), aunque la joya es la isla de Djurgården, donde se sitúan los museos de la ciudad y que es su pulmón verde. Allí se encuentra el museo Vasa, donde está el buque de guerra hundido en el siglo XVII o también el museo ABBA, que repasa la historia del mítico grupo pop.
Reikiavik (Islandia)
Si pensamos en escapar del calor y en frío, seguramente la primera opción sea viajar a uno de los países más remotos de Europa como es Islandia. Una idea es visitar su capital Reikiavik, que se puede recorrer de forma fácil y que combina arquitectura moderna con icónicos como la iglesia Hallgrímskirkja o el Harpa Concert Hall con la sensación de estar cerca de naturaleza salvaje. En verano hay vuelos directos desde Madrid o Barcelona, aunque son de duración de más de 4 horas.
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