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Al turista, ¿quién le atiende?: los hoteles andaluces pierden empleo en plena recuperación del turismo

La mejora de los datos de visitantes y pernoctaciones no se refleja en el empleo hotelero de Andalucía, que sigue cayendo. Los sindicatos alertan de la precarización del sector y la Junta de Andalucía promete premiar a las empresas del sector que creen trabajo estable.

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Una paradoja: cada vez llegan más turistas a Andalucía y cada vez hay menos trabajo y de peor calidad en los hoteles andaluces. España acaba de cerrar su mejor año turístico (60,6 millones de turistas extranjeros, el 5,6% más que el año anterior) y Andalucía tampoco va mal: es la cuarta Comunidad Autónoma que más visitantes foráneos recibe (7,8 millones, el 4,7% más que en 2012) y es líder en el mercado nacional. Sin embargo, algo no funciona: el sector hotelero andaluz destruye empleo. Se hace más con menos. Los sindicatos dicen que los datos son el reflejo de un “fiasco” y la Junta de Andalucía pretende incentivar a los empresarios a que contraten más y mejor con un decálogo de medidas.

El turismo es hoy una fiesta porque presenta las mejores cifras de su historia. Más turistas, que pasan más noches en los hoteles y que gastan más dinero. En Andalucía, más de 14 millones de clientes hoteleros hasta noviembre, una previsión de más de 43 millones de  pernoctaciones en 2013 (un 4,3% más), más de 8.000 millones de euros gastados por los turistas internacionales. Así que muchos han pasado por FITUR con la sonrisa desatada y la satisfacción de que el turismo marca récords. “A nadie se le ocultan las implicaciones que estas cifras tienen para nuestra economía”, dijo el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, cuando el pasado martes avanzó los datos nacionales en la jornada inaugural del VII Foro del Liderazgo Turístico Exceltur.

Y sin embargo, entre tanta cifra boyante un número aparece del revés: el empleo hotelero mengua. En Andalucía se habían perdido 780 trabajos en hoteles hasta noviembre de 2013, según el desglose de los datos del INE realizado por Comisiones Obreras. De 30.259 empleos en noviembre de 2012 quedaban, un año después, 29.509, un 2,48% menos. Solo la provincia de Almería registró un aumento del empleo hotelero. No ocurre igual con el resto del sector, que empieza a asomar la cabeza después de que, solo en Andalucía, se hayan perdido 255.000 empleos turísticos desde 2008.

Según Exceltur, la patronal de las principales empresas turísticas españolas, el turismo (incluyendo servicios de alojamiento, de hostelería y de agencias de viaje) generó 22.394 nuevos trabajo en el país durante 2013. El turismo acumula el 13% del empleo en España. Pero NH y Paradores presentaron sendos ERES el año pasado y los trabajadores de Hoteles Playa, la empresa hotelera emblemática de Andalucía, afrontan una rebaja salarial. ¿Qué ocurre para que los hoteles andaluces pierdan personal?

“Es un hecho que no es explicable”, contestó en su momento Rafael Rodríguez, consejero de Turismo. Gonzalo Fuentes, secretario general de la Federación de Comercio, Hostelería, Turismo y Juego de CCOO Andalucía, cree que se ha aumentado la carga de trabajo a los empleados y achaca la “precarización” del sector a la reforma laboral: “Se despide a trabajadores con derechos para contratar trabajadores sin derechos”. Antonio de María Ceballos, presidente de Horeca-Andalucia, asegura que el aumento de las pernoctaciones en un 4% no es suficiente para contratar nuevos empleados. Pero los sindicatos denuncian que no solo se pierden empleos, sino que los que se mantienen son de peor calidad.

La tasa de temporalidad en la industria turística andaluza es del 45,1%, según la EPA del tercer trimestre, un 5,4% más que en el mismo periodo de 2012 y el contrato a tiempo parcial se ha generalizado y oculta casos de jornada completa, según los sindicatos.

“No es reparto de empleo, es reparto de la miseria. Aquí se busca maquillar las estadísticas”, incide Fuentes, que lamenta que no se haga uso del contrato fijo-discontinuo en un sector especialmente dependiente de la estacionalidad. Denuncia, además, un incremento de la economía sumergida: “En verano, la gente desesperada trabaja por 30 o 40 euros, por lo que le pongan por delante. Esto se llama ‘vente de extra’, que hay una boda o un bautizo”. En una cosa coinciden empresarios y trabajadores: no ayuda que haya particulares que ofrecen servicios hoteleros en Internet sin disponer de licencia o seguros sociales, al amparo del boom del turismo residencial. “No hay control ninguno y a veces se producen estafas a pequeña y gran escala. Son pseudo-hoteleros que ofrecen apartamentos sin ningún tipo de garantía y donde los trabajadores sufren explotación. Es un fraude evidente”, lamenta Navas. Rubén Sánchez, portavoz de Facua, matiza: hay una fina línea entre el alquiler particular y el negocio encubierto: “Lo que no puedo es convertir mi edificio de viviendas en un hotel, con guardallaves, limpieza…”.

Decálogo de medidas

La Junta de Andalucía anunció el 8 de enero un decálogo de medidas para favorecer el empleo estable y “de calidad” en el sector turístico y comercial. El catálogo se aplicará a lo largo de 2014 y en muchos casos implicará la modificación de los criterios para la concesión de ayudas y calificaciones administrativas. La creación y el mantenimiento de empleo serán variables “preferentes” para la concesión de subvenciones; la calificación hotelera tendrá en cuenta el número de trabajadores en relación a las plazas; y se bonificarán los costes de asistencia a ferias a las empresas que acrediten la creación de empleo. También anunció que impulsará una “actuación coordinada” entre todas las administraciones para combatir la competencia desleal y aflorar la economía sumergida.

Los sindicatos valoran el “gesto” de que las políticas turísticas tengan en cuenta el empleo, pero subrayan las limitaciones de la Consejería de Turismo. “Hay que aumentar las inspecciones de trabajo: hay sitios donde se trabaja como rehenes de los empresarios, sin alta en la seguridad social, o en los que se da de alta al trabajador en la Seguridad Social cuatro horas, cuando en la práctica trabaja ocho”, denuncia Fuentes. Facua pide “mano dura” con las infracciones y más inspectores: “Si aumenta el fraude en época de crisis, más inspectores debería haber. Pero no hay conciencia de controlar el mercado”.

Al fondo, late también la preocupación por el producto. Tanto los sindicatos como la Consejería de Empleo advierten de que el empeoramiento de la cantidad y la calidad del empleo afectarán al servicio que se presta. De momento, los indicadores reflejan un alto índice de satisfacción del visitante, pero la alarma ya suena. “Al final, el servicio lo proporcionan personas. El turista lo que quiere es que le atiendan bien. Y para eso se necesita empleo de calidad y en cantidad”, dicen los sindicatos.

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