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TURISMO DE NATURALEZA | Contenido patrocinado

El otoño 'impresionista' del Hayedo de Tejera negra

Es el último del sur de Europa y este verano fue declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO

Los colores ocres y rojizos del paisaje otoñal, su fauna y las rutas para todas las edades le convierten en destino imprescindible para este mes de noviembre

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Hayedo de Tejera Negra

Hayedo de Tejera Negra Foto: Turismo de Castilla-La Mancha

Una de los destinos imprescindibles del otoño en Castilla-La Mancha se sitúa al noroeste de la provincia de Guadalajara y  ha sido declarado recientemente Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Cuando las hojas de los árboles mudan su color y el verde deja paso a los colores ocres y rojizos es el momento de visitar el Hayedo de Tejera Negra, en pleno Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara. Es  el último hayedo del sur de Europa que crece en un paraje flanqueado por las altas y rocosas crestas serranas.

El acceso al parque y tres rutas, una con reserva

Al Hayedo se accede desde el pueblo de Cantalojas tomando una pista asfaltada que nos conduce primero al Centro de Interpretación del Parque (situado a 2,5 kilómetros). Desde allí y a través de un tramo de tierra se llega, tras ocho kilómetros,  hasta otro aparcamiento que requiere reserva previa. Esta pista es apta para automóviles y microbuses, pero no para autobuses.

Rutas por el Hayedo de Tejera Negra

Rutas por el Hayedo de Tejera Negra y distancia entre el Centro de Interpretación y el aparcamiento con reserva

Lo primero que hay que saber es qué tipo de visita se quiere realizar porque el parque ofrece la posibilidad de completar tres rutas circulares distintas, y para una de ellas se requiere reserva previa. Se trata de la 'Senda de Carretas', con seis kilómetros,  que arranca a unos ocho kilómetros del Centro de Interpretación por el que se accede al parque. 

Si es tu opción, las plazas de aparcamiento están limitadas y se otorgan por riguroso orden de reserva. Hay que tener en cuenta que el otoño es la época con más visitas al Hayedo y que las plazas se cubren de manera muy rápida. La reserva puede realizarse a través de la web que habilita la Junta de Castilla-La Mancha, a la que  se puede acceder haciendo click en este enlace.

La segunda ruta es  la de la 'Senda del Robledal' - un agradable paseo de seis horas en sus 17 kilómetros-  para la que no hace falta reserva previa porque parte del Centro de Interpretación, donde se pueden dejar estacionados los vehículos. Tampoco es necesaria si se va a usar la bicicleta en la tercera ruta circular de 21 kilómetros señalizada  que llega al río Zarzas que, junto al Lillas, son los que alimentan este pulmón natural de Guadalajara. 

En el parque hay una amplia variedad de flora comenzando por las propias hayas que ocupan unas 400 hectáreas. Es una especie protegida en Castilla-La Mancha y en este parque las más viejas se localizan en los lugares más inaccesibles. También hay acebos, abedules, serbales, arces, mostajos y olmos de montaña. Bajo las hayas los matorrales son escasos pero lo que sí se encuentra en abundancia son hongos y líquenes. 

También hay una gran diversidad de fauna. Desde las rapaces o los reptiles, jabalíes, corzos, ardillas, comadrejas, ginetas y garduñas y en las zonas más altas, liebres ibéricas. Junto al río, topos, musgaños de cabrera o nutrias. Hay hasta nueve tipos de murciélagos además de truchas y anfibios en las zonas acuáticas. 

Consejos prácticos para la visita

Las sendas que recorren el Hayedo de Tejera Negra no son aptas para carritos con niños pequeños o personas con cierta discapacidad. Se conservan en su más puro estado natural y en ciertos tramos la orografía del terreno no lo permite. Se pueden llevar perros pero han de ir atados en todo momento. 

Las alfombras de hojas que cubren los senderos se convierten en ocasiones en resbaladizas por la humedad acumulada, especialmente en las zonas de umbría. Las rutas son de dificultad baja pero se requiere un calzado cómodo y adecuado para  recorrerlas de la manera más sencilla posible. 

Si quieres disfrutar de una comida en plena naturaleza, has de saber que se puede llevar comida en mochilas o bolsas pero es obligatorio tirar la basura en una bolsa en el primer contenedor destinado a ello, una vez efectuada la visita.

Recorrer el hayedo es disfrutar de la naturaleza con los cinco sentidos por los colores únicos, los olores del bosque, el silencio entre las hayas a veces solo roto por el agua de un arroyo cercano, el tacto de la corteza rugosa de los árboles o la humedad del musgo y una buena comida reparadora al final de la caminata.

¿Cuánto cuesta el acceso al parque?

Los precios de acceso al parque varían en función del vehículo que vaya a utilizarse (solo para realizar la ruta que requiere reserva de aparcamiento). Para las motos el coste es de dos euros, cuatro euros para los turismos, siete euros para autocaravanas y 10 para microbuses que no superen las 35 plazas. 

Pico del Lobo, en la Sierra Norte de Guadalajara

Pico del Lobo, en la Sierra Norte de Guadalajara Foto: Turismo de Castilla-La Mancha

Mucho más para disfrutar en la Sierra Norte de Guadalajara

Visitar este parque permite disfrutar también de otras maravillas en los alrededores. Muy cerca se encuentra también la Reserva Natural  Macizo del Pico del Lobo-Cebollera  con más de 10.024 hectáreas, en el término municipal de   El Cardoso de la Sierra o Majaelrayo, uno de los 'Pueblos de la Arquitectura Negra', con una arquitectura única. También se puede visitar el propio pueblo de Cantalojas, ganadero por excelencia, o la iglesia románica de Villacadima. 

Se puede encontrar más información sobre el parque, sus alrededores o recomendaciones para alojarse o comer en  la web de Turismo de Castilla-La Mancha.

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