eldiario.es

Menú

Cultura & tecnología

Margarit apuesta en el conflicto catalán por la "inteligencia y autocrítica"

- PUBLICIDAD -
Margarit apuesta en el conflicto catalán por la "inteligencia y autocrítica"

Margarit apuesta en el conflicto catalán por la "inteligencia y autocrítica"

El poeta Joan Margarit, que acaba de publicar su último poemario, "Un hivern fascinant", apuesta en el conflicto de Cataluña con España por la "inteligencia" y la "autocrítica", al tiempo que se muestra "desconfiado de la manipulación de las masas".

Margarit, convertido recientemente en el primer autor español que es distinguido con el Premio Iberoamericano Pablo Neruda, que destaca la "belleza lírica de su lengua catalana", ha advertido de los riesgos de los tópicos que utilizan los políticos para sus propios intereses.

"Si un político te habla de rumbo, vigila la cartera, y el rumbo o el futuro mejor son de esos tópicos con los que se manipula fácilmente a las personas en su juventud, porque los tópicos son caminos por los que la gente pasa", señala Margarit, que recurre a la poesía para luchar contra todo eso.

No esconde el poeta su "desconfianza" ante el 'procés': "a mí me ha espantado mucho lo colectivo, pues cuando el colectivo se pone en marcha siempre acaba movilizando a personas que individualmente no se movilizarían".

Sin obviar la etapa vital en la que se encuentra, a punto de cumplir 80 años, Margarit considera que cuanto más viejo se hace cada vez está "más a favor de la inteligencia y menos de los sentimientos".

Confiesa el autor que la palabra independencia le da mucho miedo pues "no ha habido independencias sin muertos, Francia no se fue de Argelia sin dejar muchos muertos" y aunque en los últimos tiempos le han dicho que esto ha cambiado, piensa que "no puede ir tan suave, la dureza deberá aparecer en un momento u otro".

En este punto, considera que encarcelar a medio Govern es "una respuesta desmesurada y un abuso terrible de la situación judicial".

Desde esa "senectud y no madurez" en la que está instalado, según sus propias palabras, Margarit considera que su respuesta personal a la situación que vive Cataluña debe ser "un ejercicio de inteligencia y no sentimental".

Margarit echa en falta "inteligencia y autocrítica" y cree que "no podemos decir que somos los mejores o que seremos la Dinamarca del sur, pues justamente ese es el riesgo que tiene la masa, la colectividad, que tiene tentación a decirse que somos los mejores".

En "Un hivern fascinant" (Proa), Margarit habla de "la relación entre verdad y belleza, un tema siempre importante para filósofos y poetas, y no tanto para novelistas".

En el libro, y en esta etapa, se pone de manifiesto que "no es tan sencillo decir que verdad y belleza son lo mismo, pues en la historia, y en el siglo XX especialmente, hay mucha verdad sin belleza, que puede servir para la historia, pero no para las artes, porque lo que es mentira no sirve para las artes".

La belleza, asegura, es muy sutil y muy difícil y a veces tiene incluso apariencias horribles.

El poeta busca allí donde no busca el novelista: "El novelista busca las vidas de otros, mientras que el poeta llega por una vía mucho más larga, pues sólo puede extraer el material de su interior".

Considerando que en las vidas de las personas hay millones de cosas que ni le interesan a las propias personas, el poeta se ve obligado a un proceso de decantación para buscar entre esa multitud de cosas "algo que primero le interese a él, y de esas acabar aceptando las que son universales".

En el poemario, Margarit incluye poemas dedicados a Gauguin, las "Goyescas" de Granados, a Jorge Manrique y sus coplas de muerte, y también a Juan Ramón Jiménez coincidiendo con el centenario del "Diario del poeta recién casado", "un poema en el que Juan Ramón habla de que la búsqueda poética dura toda la vida".

A sus casi 80 años, el Margarit que sigue "buscando y encontrando" sostiene: "respeto a los poetas que acabaron su poesía a medio camino, siguen como Rimbaud o Gil de Biedma en mi biblioteca, pero ya no bajan de la estantería, y ahora sólo me interesan los poetas que perseveraron hasta el último aliento".

El que fuera Premio Nacional de Poesía 2008 equipara el trabajo del poeta al del músico, "trabajos solitarios y que no tienen más remedio que durar toda la vida" y los desliga totalmente de la prosa literaria, con la que comparte únicamente el uso de las palabras.

La actualidad se cuela inevitablemente en "Un hivern fascinant" en el poema "Coneguda crueltat", nacido de los atentados del 17 de agosto, en el que habla de "las muchas barcelonas que existen y que se ocultan como si fueran muñecas rusas".

No esconde Margarit la "mucha ilusión" que le hace poder recibir el Premio Neruda en la Casa de la Moneda de Chile y repone: "Que el primer español que lo gana sea un catalán quiere decir que hay gente que no tiene problemas".

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha