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REGIÓN DE MURCIA

¿Qué hace un poeta como tú en una candidatura municipalista como ésta?

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Es una pregunta que me hacen mucho, la verdad. A veces con retintín. Tengo amigos del mundillo literario que no lo acaban de ver. Y tengo amigos del mundillo político que tampoco. Así que os lo explico, pero vamos por partes. Para empezar, os presento a mi ‘mamma’.

Antonia Espejo y su hijo José Daniel

Antonia Espejo y su hijo José Daniel

Ahí estamos, ella y yo, en algún momento feliz de principios de la década de los 90. Me encanta esta foto. No tengo muchas así. Se llamaba Antonia. Antonia Espejo. Sí, de apellido como yo. Porque era madre soltera. Y modista. Y kiosquera. Una modista y kiosquera madre soltera del Polígono de la Paz, para que os hagáis una idea.

Si alguien pronuncia la palabra “dignidad”, yo, automáticamente, pienso en ella. Si alguien mienta la tan manoseada “clase trabajadora”, yo pienso en ella también. ¿Cuántas horas echaba, mi madre, ante la máquina de coser? No creo que sea posible hacer esa cuenta. Hacía ropa a medida para esa gente bien de Murcia que aún no se había resignado al prêt-à-porter. Tampoco se resignaban a pagar lo que valía ese trabajo. Y en mi casa se vivía con lo justo.

Recuerdo haber tenido, de niño, el capricho recurrente de merendar bocadillos de margarina Tulipán con azúcar. Como no había para margarina, mi madre calentaba el pan, le ponía aceite y azúcar y me contaba que la margarina se había derretido. Estaban ricos, los bocatas aquéllos, os tengo que decir. Me los comía con una mano. Con la otra sostenía un libro.

Si alguien pronuncia la palabra “dignidad”, yo, automáticamente, pienso en ella; si alguien mienta la tan manoseada “clase trabajadora”, yo pienso en ella también

Porque ésa es otra. Mi madre me dio la literatura. Lectora y kiosquera, los restos de las colecciones que no vendía acababan por casa, en mi mano aceitosa. Para comprender la importancia de ese regalo habría que volver a los años 80, ser un niño sin hermanos que no baja al parque, etcétera etcétera. Pero ya os podéis hacer una idea.

¿Y qué te da, la literatura? ¿Qué ideas ganadoras puedes extraer de ella? Ninguna, compas. Es más bien al revés: la literatura funciona cuestionando, poniendo en suspenso las certezas que pone en pie la vida cotidiana. Justo lo que necesitaba yo, por otra parte, que era un niño nadie de la peor barriada de la ciudad. La literatura te hace desconfiar de la aparente estabilidad de lo real. Te enseña que, a poco que rasques, el statu quo se descascara, porque no es más que una opción, de las muchas posibles. A dudar te enseña, si es que te enseña algo, la literatura. Pero sí es cierto que, antes de cambiar nada, es necesario dudar.

Antonia Espejo murió en 2001, pero hay muchas Antonias Espejo, en esta ciudad. Es difícil meterse en su piel, hacerse una idea. De esa lucha diaria, de esa entrega, de esa dignidad. No voy a decir, aunque tal vez lo piense, que estas mujeres valgan más que esos tipos bien vestidos que hablan de esfuerzo y ética del trabajo para perpetuar los privilegios de su familia bien. Solo digo que valen lo mismo. Que no trabajan menos, que no merecen menos derechos. Que sus condiciones de vida han de ser defendidas desde las instituciones, y no solo las de la ‘oligocracia pepera’ de provincias que llevamos veinte años malcriando y consintiendo por aquí, a costa del futuro de todos.

Así que por eso estoy en Cambiemos Murcia. Por eso formo parte de su asamblea. Porque esa asamblea está abierta a todo el mundo, también a los nadies, también a las Antonias Espejo invisibles con las manos llenas de callos y los ojos cansados, de tanto currar. Porque sé que esta Murcia inamovible que padecemos es solo una de las muchas posibles, que hay otra detrás, cercana y esperándonos, a poco que rasquemos entre todas. Y lo vamos a hacer. Sabemos por quiénes hacemos lo que hacemos. Aunque sean poemas.

Y puede que nuestros recursos sean escasos. Puede que sean ridículos, incluso. Pero puede que calentemos el pan con aceite, y lo convirtamos en un Tulipán. Y nos va a venir muy bien, el Tulipán, porque ésta es nuestra primavera, mijas.

José Daniel Espejo es escritor, poeta, activista y número 13 de la lista de Cambiemos Murcia

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