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INTERNACIONAL

Tratadas "peor que animales": miles de mujeres indias retenidas en las sedes de una secta

Casi 250 mujeres y 48 niñas han sido halladas retenidas dentro de propiedades que pertenecen a la organización religiosa Adhyatmik Vishwa Vidyalaya

"Les preguntamos de dónde son, y no nos responden. Les preguntamos la dirección de sus padres y no la saben. Les preguntamos cuánto hace que estaban ahí dentro y no nos dan una respuesta clara," afirma un comisario

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Manifestantes gritan consignas contra Ram Rahim Sing, líder de una secta, por presentarse como el último gurú sij, Gobind Singh.

Manifestantes gritan consignas contra Ram Rahim Sing, líder de una secta, por presentarse como el último gurú sij, Gobind Singh. Raminder Pal Singh / EFE

Ni el estruendo del tráfico ni el rugir de los aviones que pasaban hacia el aeropuerto cercano podían ocultar los gritos que los vecinos oían salir de un edificio en el oeste de Nueva Delhi.

El sábado, en la segunda planta de un modesto complejo en Mohan Garden, las autoridades descubrieron a 21 mujeres y niños viviendo en una "universidad espiritual" fortificada. Se cree que al menos cinco son menores de edad.

Durante la semana pasada, redadas por toda India en propiedades de la misma organización religiosa,  Adhyatmik Vishwa Vidyalaya (AVV), han obtenido el rescate de casi 250 mujeres y 48 niñas que estaban aparentemente retenidas.

Las autoridades de Delhi afirman que puede haber miles de mujeres más viviendo en las mismas condiciones en las 300 propiedades en todo el mundo que se estima que posee el grupo.

En los áshrams (monasterios) de Delhi se hallaron jeringas y medicinas tiradas por el suelo, y muchas de las personas que estaban dentro parecían estar bajo los efectos de drogas, según Swati Maliwal, el comisario a cargo de la unidad de protección a la mujer de la ciudad, que participó en cinco de las redadas.

Muchas de las mujeres se negaban a abandonar los ashrams. Las que parecían mayores de 18 años fueron llevadas a refugios pero no están colaborando con información, dice Maliwal.

"Les preguntamos de dónde son, y no nos responden. Les preguntamos la dirección de sus padres y no la saben. Les preguntamos cuánto hace que estaban ahí dentro y no nos dan una respuesta clara," afirma.

Los gurúes son guías espirituales en la vida de muchos indios, que aconsejan sobre cuestiones que van desde dilemas morales hasta la elección de un coche nuevo.

Pero unos meses después de que un gurú ostentoso llamado  Ram Rahim Singh fuera condenado por violar a dos seguidoras –generando protestas en las que murieron 30 personas–, las redadas de la semana pasada han revelado el inmenso y a menudo exorbitante poder que tienen algunos líderes espirituales.

En el centro de la organización está un supuesto "hombre de Dios", Virendra Dev Dixit, con una historia escabrosa que incluye acusaciones de abuso sexual desde 1998. En este momento está buscado por la policía y no se pudo contactar con él para este artículo.

Las denuncias presentadas en los tribunales de Delhi aseguran que Dixit, de 75 años, es visto por los trabajadores de los ashrams como una reencarnación del dios hindú Krishna, y las mujeres y niñas bajo su poder son vistas como "gopis" o esposas.

Rechazado por los Brahma Kumaris

El grupo asegura ser una rama fundamentalista de Brahma Kumaris, un movimiento espiritual indio con unos 800.000 miembros y ramificaciones en todo el mundo, incluidos Estados Unidos, Australia y Reino Unido. Hace décadas que Brahma Kumaris repudió a Dixit y rechazó sus creencias.

Hace décadas que numerosas familias denuncian que la organización de Dixit ha robado a sus hijas, pero fueron olvidadas por las autoridades hasta este año cuando un alto tribunal de Delhi se interesó por una denuncia contra el grupo.

El caso surgió a partir de la desaparición de una mujer de 24 años de un pueblo cerca de Jaipur en el Estado de Rayastán, el pasado noviembre. Sus familiares aseguran que primero comenzó a interesarse en los eventos de yoga y meditación que organizaba Brahma Kumaris.

Pero luego, a lo largo de cinco años, se fue acercando al grupo de Dixit.

Finalmente, un día del mes pasado, la mujer entró en una comisaría local con una declaración jurada firmada diciendo que se iba a unir al AVV por su propia voluntad, algo que las autoridades creen que es una práctica común en los nuevos conversos. Poco después, la mujer desapareció.

Una desesperada búsqueda de la familia logró ubicar a la mujer en un enorme ashram de Dixit en Rohini, un barrio en el noroeste de la capital.

En las alegaciones al tribunal de Delhi, la familia dice que sólo pudieron ver a su hija después de protestar durante días y que tuvieron que pasar siete puertas cerradas con llave para llegar donde estaba la mujer. Aseguran que estaba custodiada por guardianes femeninos y que parecía estar anestesiada.  

"La mujer les dijo que tiene 24 años y que estaba allí por voluntad propia y que no quería volver con ellos," afirma Satendra Singh Rathore, abogado de la familia.

Después de que su historia fuera difundida por los medios de comunicación indios, exmiembros del grupo y otras familias que buscan a sus hijas presentaron sus propias denuncias contra Dixit.

Estas denuncias aseguran que Dixit abusó sexualmente de muchas mujeres y niñas y que tiene personas retenidas en condiciones "peores que las de animales de granja".

Un portavoz de AVV se negó a contestar preguntas pero la organización ya ha declarado en otra ocasión que los residentes de los ashrams están allí por voluntad propia y que son tratados correctamente.

Una organización sin registrar

En una sociedad dominada por las jerarquías de las castas y una enorme desigualdad económica, los ashrams y las comunidades espirituales a gran escala, llamadas deras, son un sitio atractivo por su aparente igualdad social y su fraternidad, explica Ronki Ram, profesor de ciencia política en la Universidad de Panjab.

A medida que en las últimas décadas la economía india se fue abriendo al mundo y los ingresos se elevaron, la popularidad de estos lugares fue aumentando. "Cuando la gente logra tenerlo todo, un compañero, un buen empleo, una familia, y se da cuenta de que no son realmente felices, se meten en una dera," dice Ram.

Las organizaciones espirituales también han cumplido la función de proveer bienestar en sitios donde el Estado está ausente, explica el profesor. "Algunas organizaciones tienen sus propias escuelas y hospitales. Cuando el Estado falla en proveer lo básico, las dera llenan ese vacío."

Ram asegura que los políticos a menudo recurren a gurúes para conseguir votos, en lugar de trabajar ellos por las comunidades. "Ven que los gurúes tienen muchos seguidores que pueden convertirse en votantes".

Dixit nunca registró su organización a nivel oficial en los organismos gubernamentales. Había sido denunciado durante años y jamás se había llevado a cabo una inspección de sus propiedades.  Maliwal dice que esto es típico en el mundo ilegal en el que operan estos líderes espirituales. "Nadie se molesta en entrar a sus ashrams," dice. "Estos gurúes son personas muy influyentes, tienen mucho poder. A veces son como mafias y a veces son directamente mafias. Nadie quiere meterse con ellos".

Traducido por Lucía Balducci

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