PP y Vox derogan la ley balear de memoria histórica y evocan a los “asesinados por las hordas rojas”
LEER ESTE TEXTO EN CATALÁN
PP y Vox han culminado este martes uno de los compromisos políticos asumidos por ambos partidos al inicio de la legislatura en Balears: la derogación de la ley autonómica de memoria democrática. La votación llevada a cabo en el Parlament ha supuesto la eliminación definitiva de una de las primeras normas aprobadas a nivel estatal en esta materia, la que por primera vez en el archipiélago articuló un marco institucional para investigar los crímenes del franquismo y el reconocimiento público de quienes fueron represaliados tras el golpe militar de 1936. El archipiélago se suma así a las Comunidades Autónomas que, gobernadas por populares y extrema derecha, ya han tumbado sus textos memorialistas, sustituidos en algunos casos por 'leyes de la concordia' que, so pretexto de “reconciliar” a los españoles en lugar de “reabrir heridas”, equiparan el franquismo con la democracia.
A pesar de que en diciembre de 2024 los conservadores alcanzaron un insólito pacto con los partidos de izquierdas para no suprimir la normativa balear, tan solo medio año después incumplieron su compromiso al pactar nuevamente con Vox su eliminación a cambio de granjearse el apoyo de los de Santiago Abascal para poder sacar adelante los presupuestos autonómicos de 2025. Este martes, lejos de expresar cualquier tipo de condena a la sublevación fascista y a las violaciones de derechos humanos cometidas durante la dictadura, PP y Vox han sumado sus votos para echar abajo un documento que rechaza expresamente “cualquier totalitarismo y régimen antidemocrático”.
Mientras a las puertas de la Cámara un centenar de personas se manifestaban contra la eliminación de la ley, en el hemiciclo la bancada de la izquierda exhibía fotografías de víctimas del franquismo y cargaba con dureza contra la derogación y contra la “asunción”, por parte de los populares, de los postulados de la extrema derecha “por un puñado de votos para seguir gobernando”. “Han quedado desdibujados como partido democrático”, les ha recriminado el diputado de Unides Podem, José María García, quien ha lamentado que la supresión no solo afecta a las víctimas del franquismo, sino al conjunto del sistema democrático. “Con la derogación de las leyes de memoria democrática no solo pierden las víctimas y sus familiares: perdemos todas y todos, y también pierde la democracia”, ha subrayado, reprochando al PP que utilice su mayoría parlamentaria para eliminar una ley que, tal como ha defendido la oposición, fue fruto de un consenso previo.
“La historia es clara: cuando la derecha moderada asume el marco ideológico de la extrema derecha por miedo a perder votos, no lo detiene, lo legitima. Y a menudo lo fortalece”, ha expresado por su parte la diputada de Més per Mallorca Joana Gomila, aseverando que sus palabras no son paralelismos “simplistas”, sino un recordatorio de que Europa “ya ha recorrido este camino antes y sabe perfectamente dónde acaba cuando nadie se atreve a hacer frente a tiempo”.
En esta misma línea, el portavoz socialista, Iago Negueruela, ha calificado la jornada como “un día triste para este Parlament y para esta sociedad”, reprochando a los populares que cedan ante la ultraderecha para modificar un marco legal que, ha recalcado, formaba parte de los consensos básicos de la convivencia democrática. Negueruela también ha reivindicado la importancia de mantener las políticas públicas de memoria para explicar en las escuelas lo ocurrido durante la dictadura y evitar que se repita, al tiempo que ha incidido en que las leyes de memoria no buscan reabrir conflictos, sino garantizar que las nuevas generaciones conozcan los hechos y comprendan la gravedad de las vulneraciones de derechos humanos cometidas durante el franquismo.
“Jamás van a callar ni a borrar a las víctimas”
“Pero les digo una cosa” -ha advertido-: “Les aseguro que por muchas leyes que deroguen jamás borrarán los grandes horrores que se hicieron, jamás van a callar ni a borrar a las víctimas. Verán sus rostros las veces que hagan falta, aquí o en el Consolat de Mar [sede de la Presidencia balear-, para que la presidenta [Marga Prohens] vea lo que supone la derogación”. Una apelación que la líder autonómica del PP no ha podido escuchar dado que no ha estado presente durante el debate y tan solo ha acudido para participar en la votación. “Hoy escuchamos crueldad y rabia en un parlamento democrático que no requiere ni de crueldad ni de rabia”, ha continuado, lamentando que lo vivido en el hemiciclo “es el dolor de muchas personas que no entienden qué rabia hay que tener para atentar contra una ley como esta, que lo único que exige es reparación y justicia”. En su opinión, la derogación de la normativa “es una traición a la democracia y a la palabra”.
Frente a las manifestaciones de la izquierda, el portavoz adjunto de Vox, Sergio Rodríguez, ha defendido la derogación de la ley de memoria democrática recurriendo a la narrativa habitualmente enarbolada por la extrema derecha y rechazada por el consenso historiográfico: que el gobierno del Frente Popular surgido tras las elecciones de febrero de 1936 carecía de “legitimidad de origen” porque “medio centenar de votos fueron robados” en la comisión de actas del Congreso.
A pesar de que el golpe militar contra la Segunda República llevaba meses preparándose por parte de amplios sectores del Ejército y de la derecha autoritaria, y de que la represión se prolongó de forma sistemática durante décadas, el parlamentario de extrema derecha ha presentado el asesinato del dirigente monárquico José Calvo Sotelo como el “pistoletazo de salida” de la contienda y ha aseverado que en ambos bandos hubo víctimas, como las de “Paracuellos del Jarama”, recordando a quienes fueron “asesinados por las hordas rojas” para sostener, de este modo, que las leyes de memoria democrática ignoran a estos últimos.
Vox: “Están muy acostumbrados a sacar pecho por los asesinos”
En su segunda intervención, Rodríguez ha elevado el tono del debate, acusando a los socialistas de reivindicar a figuras históricas a las que ha considerado responsables de episodios violentos, entre quienes ha citado al fundador del PSOE y de UGT, Pablo Iglesias, o el exdirigente socialista Francisco Largo Caballero, a quien ha señalado como “uno de los máximos responsables de llegar a la guerra civil por sus declaraciones incendiarias, por su participación en la Revolución de Asturias y, por supuestísimo, en la represión que se produjo en el bando republicano durante los primeros meses de la guerra civil”. “Ustedes están, por lo que veo, muy acostumbrados a sacar pecho por los asesinos”, ha espetado.
El diputado ha finalizado mostrando en el hemiciclo una fotografía de su bisabuelo, quien -según ha explicado- fue maître del Hotel Ritz Barcelona. “Lo fueron a sacar una noche de su casa y le pegaron un tiro”. “Y este es su hijo, mi tío Salvador”, ha continuado exhibiendo otra imagen: “19 años y sin ninguna participación política de ningún tipo. Su cuerpo debe de estar todavía en alguna cuneta, porque no lo hemos recuperado”. “¿Y cómo se creen que me siento yo como víctima cuando ustedes hacen actos de reconocimiento, estatuas y le ponen calles a Lluís Companys?”, ha abundado, calificando de “asesino” al expresidente de la Generalitat de Catalunya y considerándolo “responsable de los asesinatos de mis familiares”.
“En el fondo, lo único que quieren ustedes es blanquear al partido del que son ustedes directamente herederos. Porque aquí no hay ni falangistas, ni carlistas, ni ningún participante en el bando nacional de la guerra civil”, ha manifestado, para terminar tachando de “asesinos” a “todos los responsables de la barbarie roja en la retaguardia republicana, mayoritariamente socialista”.
Tras las palabras de Rodríguez, Negueruela ha tomado la palabra para reprobar las palabras de Rodríguez e invocar el reglamento de la Cámara. “Le recuerdo unas palabras suyas en la Junta de Portavoces de la semana pasada” -ha señalado dirigiéndose al presidente del Parlament, Gabriel Le Senne (Vox)- “en la que usted nos dijo a todos que no toleraría según qué comentarios dirigidos a grupos o a partidos”.
“Decir que el Partido Socialista es un partido de asesinos es una falsedad histórica. Es una falsedad propia de una persona que no tiene el más mínimo respeto y que se cree superior al resto de las personas que forman parte de esta Cámara”, ha proseguido el portavoz del PSIB, quien ha emplazado a Le Senne -quien se encuentra pendiente de ser juzgado por un delito de odio por romper en pleno hemiciclo la fotografía de tres víctimas del franquismo- a retirar las acusaciones vertidas por Rodríguez. El máximo responsable de la Cámara legislativa no ha accedido a ello.
El PP reivindica las víctimas del bando franquista
Por parte del PP, la diputada Cristina Gil ha mostrado su apoyo a la iniciativa de Vox al considerar que la ley de memoria “no une, sino que separa y enfrenta”. “La memoria es individual y ninguna ley, salvo en las dictaduras más abyectas, se puede imponer”, ha argumentado, acusando a la izquierda de obviar la memoria de las víctimas que no comulgan con su ideología. “¿Son víctimas de segunda? ¿Son nombres sin memoria?”, se ha preguntado. “Bajo el pretexto de una ley que sí que es cierto que podía ser justa en su inicio se ha llevado a cabo una verdad oficial, la del lado bueno de la historia que repiten ustedes a modo de mantra marxista”, ha sostenido, para acto seguido deslizar que la normativa memorialista nunca ha sido una “prioridad” para su partido. Para el PP, ha aseverado, la verdaderamente importante, y que por lo tanto la que sí seguirá vigente, es la ley de recuperación de personas desaparecidas durante la guerra civil y el franquismo -más conocida como la 'ley de fosas'-, aprobada por unanimidad en 2016.
Se trata de una norma que ha permitido recuperar los restos de más de 280 víctimas del franquismo -de las que han sido identificadas más de 50- que fueron asesinadas de forma violenta y enterradas la mayoría de ellas de forma clandestina en hoyos excavados dentro y fuera de los cementerios. Los investigadores apuntan a que otras personas fueron lanzadas a pozos y simas. Se estima, con todo, que más de 1.700 víctimas continúan desaparecidas a lo largo del territorio balear.
Tras la intervención de la diputada conservadora, el portavoz de Més per Mallorca, Lluís Apesteguia, ha respondido que la memoria “no es una cuestión individual”. “La memoria se construye como un hecho social y colectivo, y en este país, durante cuarenta años se intentó construir una memoria de buenos y de malos en la que se culpó sistemáticamente a las personas derrotadas del bando republicano. Y ustedes no pueden entender que no solo hace falta recuperar los cuerpos de las personas que fueron asesinadas y torturadas durante la guerra civil, sea cual sea su bando. Hace falta recuperar la memoria de todas las personas que durante 40 años lucharon por la libertad”.
Tras la votación, los diputados de Vox han aplaudido mientras los del PP, pese a respaldar la eliminación, permanecían en silencio, lo que ha llevado a algunos diputados de izquierdas a calificarles de “cobardes” desde su bancada. “¿No aplaudís ahora?”, han proferido. Entre los diputados de la extrema derecha han primado los abrazos y las caras de alegría, primero desde sus escaños y después en los pasillos del Parlament, donde se han encontrado con el diputado en el Congreso Jorge Campos, quien ha seguido el debate desde la tribuna de invitados. El propio Campos le ha tendido la mano a Prohens, quien le ha correspondido con un apretón. Por su parte, la portavoz parlamentaria de Vox, Manuela Cañadas, le ha dado dos besos a la presidenta balear, mientras que el diputado Sergio Rodríguez ha estrechado la mano al líder parlamentario de los populares, Sebastià Sagreras.
En un momento dado, la presidenta de la entidadad Memòria de Mallorca se ha acercado a Prohens, en cuya mesa ha depositado un pañuelo con las insignias “Justicia, reparación y no repetición”, uno de los lemas del movimiento memorialista. El gesto, silencioso y breve, ha servido como símbolo de protesta de las víctimas frente a la derogación de la ley. La presidenta del Govern, sin embargo, ha recogido de inmediato la pieza y la ha guardado en el bolsillo.
Hitos de la ley de memoria
Entre otros hitos, la ley balear de memoria democrática ha permitido delimitar y ampliar la consideración de víctimas de la guerra civil y la dictadura: no solo ha posibilitado reconocer a personas represaliadas directamente, sino también a organizaciones sociales, profesionales o culturales, partidos políticos, sindicatos, logias masónicas, movimientos feministas o colectivos LGTBI, además de víctimas de bombardeos, bebés robados o personas perseguidas por motivos ideológicos.
Bajo el amparo de esta normativa también se declaró la nulidad de pleno derecho de todas las sentencias y resoluciones dictadas por razones políticas en causas penales, civiles o administrativas durante la dictadura en las islas, una medida simbólica destinada a reparar jurídicamente a quienes fueron condenados por tribunales franquistas. La ley también introdujo medidas en el ámbito educativo para garantizar la transmisión de este periodo histórico a las nuevas generaciones. Entre otras disposiciones, establecía la incorporación de la memoria democrática en los currículos escolares, el impulso de programas pedagógicos sobre el conflicto bélico y el régimen franquista, así como actividades de investigación y divulgación en colaboración con centros educativos y universidades.
Mientras tanto, al socaire de esta norma fueron creados los Espacios e itinerarios de la Memoria y Reconocimiento Democráticos como nueva figura de protección en el archipiélago, fue declarado el 29 de octubre como fecha simbólica de recuerdo y reivindicación de los valores democráticos y la lucha por la libertad, y fue confeccionado un censo de símbolos y menciones franquistas.
19