El Centro de Sanidad Vegetal en Aragón recomienda aplicar tratamientos contra el mildiu en las viñas y la avispilla del almendro
El Centro de Sanidad y Certificación Vegetal del Departamento de Agricultura y Alimentación ha emitido la recomendación de comenzar “en cuanto las condiciones lo permitan” el tratamiento contra las infecciones por mildiu en las parcelas de viñas con brotes que hayan alcanzado los diez centímetros. “Las condiciones meteorológicas de humedad ambiental alta y temperaturas suaves que estamos teniendo estos días generan una situación propicia para la aparición de infecciones por mildiu”, advierten desde el CSCV en el Aviso Fitosanitario número 3 del mes de abril.
Según el modelo predictivo de Goidanich, en el que los técnicos del CSCV se basan para emitir este aviso, “en aquellas viñas que el 4 de abril ya tuvieran brotes de 10 centímetros se ha completado el ciclo de desarrollo de la enfermedad y ya podrían verse los primeros síntomas (las típicas manchas de aceite en hoja)”.
En viñas con fenología más atrasadas “las condiciones tardarán algunos días más en darse, pero con las previsiones, se alcanzarán en los próximos días”, señalan desde el Centro.
Proyecto SOMID, en busca de la reducción de la cantidad de fitosanitarios
Desde 2023, el proyecto SOMID estudia la configuración de una solución software inteligente basada en modelos predictivos capaz de determinar el riesgo del viñedo de sufrir oídio y mildiu, dos enfermedades muy importantes en toda España. Una iniciativa en la que participan la Denominación de Origen Protegida Somontano, la bodega El Grillo y La Luna y la Cooperativa Comarcal del Somontano de Sobrarbe. El proyecto está cofinanciado por el Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural (FEADER), el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y el Gobierno de Aragón.
Las Bodegas El Grillo y la Luna está apostando por la mejora de la eficiencia y la sostenibilidad en el riego y en la aplicación de fitosanitarios en su explotación. El director técnico de Bodegas El Grillo y la Luna, Alberto Santiago asegura que los objetivos del proyecto están alineados con filosofía de la bodega, que apuesta por la I+D+i. La implicación en el proyecto SOMID aporta información de valor para poder trabajar mejor en la viña de una forma más sostenible: “Nos permite usar los fitosanitarios de forma más precisa, así como reducir el consumo de agua, un factor muy importante y que consideramos primordial. Todo esto se refleja también en la calidad, naturalidad y pureza de los vinos”, asegura Santiago en la web `El grillo y la luna´.
Las entidades implicadas consideran que SOMID ofrece a los profesionales de la viticultura “oportunidades de formación, concienciación y capacitación en tecnologías digitales” en este caso, mediante el uso de una red de nodos de control con sensores agroclimáticos y de suelo para la recopilación de datos relevantes, y la aplicación software que integrará la información y facilitará la toma de decisiones para luchar contra el oídio y el mildiu en viñedo.
La reducción de la cantidad de fitosanitarios utilizada para el cultivo de la vid, repercute de manera directa en la contaminación del suelo, agua y aire, la alteración de los ecosistemas y de la biodiversidad. Por ello, desde la DOP Somontano, entidad que lidera este proyecto, explican que es “pionero e innovador por su envergadura y su aplicación, que afecta a los viticultores y bodegas del ámbito geográfico de la DOP Somontano”. Se han implantado 25 puntos de control de temperaturas, humedad, pluviometría y viento entre otras, y en cuatro parcelas experimentales se controlan diferentes tratamientos conforme a indicaciones del modelo establecido. Por el momento, el balance está siendo “positivo” y aseguran que ha habido “menor presión de la enfermedad”, aunque desde la DOP recuerdan que SOMID tiene una duración de tres años (2023-2026), se muestran convencidos de que será una herramienta para los profesionales de la viticultura viticultor que ayudará en la toma de decisiones.
Avispilla del almendro
Asimismo, el CSCV ha emitido un nuevo aviso, el número 4 del mes de abril, en el que recomiendan la aplicación de tratamientos contra la avispilla del almendro en parcelas afectadas ubicadas entre los 550 y 750 metros de altitud “en cuanto las condiciones meteorológicas lo permitan y pueda evitarse el rápido lavado del producto por las lluvias”.
Este aviso sigue al número 2, del 9 de abril, en el que el Centro de Sanidad y Certificación Vegetal anunciaba el comienzo del seguimiento de la evolución de esta plaga en las zonas donde se conoce de su existencia, concretamente en los municipios de Albalate del Arzobispo, Almonacid de la Sierra, Aniñón, Arándiga, Bureta, El Frasno, Épila, Herrera de los Navarros, Épila, Illueca, La Muela, La Puebla de Albortón, Mesones de Isuela, Morata de Jalón y Sestrica. En estos lugares se recomendaba iniciar el tratamiento en explotaciones afectadas que estén ubicadas por debajo de los 550 metros de altitud.
En lo que respecta a explotaciones ubicadas a más de 750 metros de altitud, el CSCV indica que “se debe esperar a iniciar los tratamientos hasta la emisión de un nuevo aviso”.
Este insecto parasita los almendros al poner sus huevos dentro de los frutos. Tras la eclosión, las larvas se alimentan de la propia almendra, vaciándola. Para tratar esta plaga se pueden emplear productos a base de lambda cihalotrin y, en el caso de la agricultura ecológica, aceite de parafina y piretrinas.
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