El último mensaje racista de Vox: señalar a un grupo de mujeres que aprendían español y el arte mudéjar de Zaragoza
No siempre pasa, pero a veces el discurso xenófobo en redes sociales recibe una respuesta contundente por parte de las personas implicadas. Es lo que ha sucedido con un mensaje en X lanzado el pasado lunes por Vox, en el que la formación de extrema derecha muestra un vídeo con un grupo de mujeres aparentemente musulmanas por las calles de Zaragoza acompañado por la frase: “Estas elecciones recuerda:”. En realidad, el colectivo iba a participar en una visita por la ciudad precisamente para asentar el idioma español y para conocer la historia de la capital aragonesa.
Así lo explica la propia guía del grupo, Inés G., que afirma en conversación con elDiario.es haber sentido “impotencia” cuando lo leyó: “Hacían literalmente lo contrario de lo que dice Vox en su tuit”.
La primera reacción pública llegó ese mismo lunes por parte de la propia Inés G., que mencionó el mensaje de Vox con una crítica llamativa: “Este grupo de gente estudia español, y en este vídeo están viniendo a ver una visita guiada conmigo sobre Zaragoza y su historia, un grupo amable y agradecido que solo quiere aprender, algo que os haría mucha falta a vosotros. No tenéis vergüenza, sois odio y racismo”, escribió. Su respuesta se convirtió en viral y supera ya las 300.000 visualizaciones, aunque paradógicamente no llega a las del tuit de la extrema derecha con el bulo.
Inés G., que ha estudiado Historia del Arte y posee también el máster de educación, trabaja para una empresa –cuyo nombre prefiere no desvelar– que hace visitas guiadas por Zaragoza para todo tipo de colectivos, pero excursiones de un día e incluso viajes al extranjero. En esta ocasión le tocaba un grupo de personas que, a través de una entidad sin ánimo de lucro, aspiraban a afianzar el conocimiento del español y a conocer en concreto el mudéjar de la capital aragonesa. En otros casos hablan de mitos y leyendas en la ciudad, muestran la Seo o dan a conocer el palacio de la Aljafería.
“Era una Fundación que nos había encargado una visita para gente con aproximadamente un A2 de español, unas 10 o 15 personas. En ese contexto, es importante saber qué vocabulario emplear: en función del público cuentas las cosas de una manera o de otra, cambias los tecnicismos para que los entiendan, etc. Pero lo entendieron todo muy bien”, recuerda Inés G. No es la primera vez: “Hice por ejemplo una visita para chicos que acababan de llegar a España, de una Fundación que les enseñaban según qué oficios y venían a lo mismo, a practicar español”, menciona.
El grupo del lunes –en su mayoría, compuesto por mujeres con túnicas largas y pañuelo en el pelo–, según su guía, destacó por el interés que mostró: “Era un colectivo muy bueno, estuvieron atentas, preguntaron mucho: se notó que disfrutaron de la visita”.
Y entonces llegó el mensaje en X. “Vox lo publicó antes incluso de que termináramos la visita. Sentí mucha impotencia, muchísima. Solo querían aprender y por eso decidí contestar. Utilizarlas para hacer campaña me dio mucha rabia”, describe Inés G.
La guía lamenta que lo que ese colectivo trataba de hacer es justo lo que la extrema derecha reclama en sus intervenciones públicas en materia migratoria: que quienes provienen de otros países conozcan las costumbres y el idioma local. Pero esto, analiza Inés G., es independiente del mensaje xenófobo de Vox en X: “Me da igual que sean musulmanas, de Laponia o de China. No me parece bien que graben a un grupo de personas para difundir un mensaje de odio”.
Contactadas por este periódico, fuentes de Vox eluden responder directamente a la guía y explican que la formación “defiende a la mujer frente a prácticas y culturas que la denigran o la someten a la voluntad del varón”.
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