El Principado de Asturias publica su plan para volver a matar lobos tras perder su protección y el fallo del Supremo
El Gobierno de Asturias ha publicado este viernes en el Boletín Oficial del Principado de Asturias la modificación del II Plan de Gestión aprobado en 2015 con la que busca la cobertura jurídica para volver a permitir matar a la especie tras salir el lobo de la máxima protección y la sentencia del Tribunal Supremo que anuló el programa de control en la región.
La reforma llega después de que la salida del lobo al norte del Duero del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, acordada mediante la Ley 1/2025, devolviera a las comunidades autónomas la capacidad de gestionar la especie. Sin embargo, el Principado necesitaba modificar el decreto de 2015 porque el Tribunal Supremo había considerado que el artículo que regulaba los controles había quedado sin efecto tras la protección estatal aprobada en 2021. El Defensor del Pueblo presentó ante el Tribunal Constitucional un recurso contra los artículos de la ley del desperdicio alimentario que facilitaron la caza del lobo, aún no resuelto.
El cambio aprobado ahora consiste, precisamente, en volver a incorporar ese apartado al Plan del Lobo. Su contenido reproduce prácticamente de forma íntegra el texto que ya figuraba en el decreto de 2015. El programa anual seguirá fijando los cupos de extracción en función de la evolución de la población, los daños al ganado, la conflictividad social y la disponibilidad de presas silvestres. También mantiene los mismos métodos de control que ya contemplaba la norma hace once años.
Entre esos procedimientos figuran los aguardos y recechos realizados por la guardería de la Administración como método principal, la posibilidad de abatir lobos durante cacerías autorizadas de otras especies en las reservas regionales de caza, la participación excepcional de cazadores cuando otros sistemas no resulten eficaces, la autorización de batidas en determinadas circunstancias y la captura en vivo o retirada de camadas cuando la legislación lo permita.
El decreto de 2026 justifica la reforma por los cambios legislativos producidos desde 2021 y por la sentencia del Tribunal Supremo que suspendió el programa de control vigente al considerar que había perdido su respaldo normativo. Con la modificación aprobada ahora, el Ejecutivo de Adrián Barbón pretende restablecer esa cobertura legal para matar lobos con garantías jurídicas. El Gobierno asturiano ha señalado el mes de septiembre como fecha a partir de la que se podrán volver a cazar lobos en la región.
En su preámbulo, el nuevo decreto sostiene que la realidad social y económica ha cambiado por el crecimiento de la población de lobos, el aumento del número de manadas, su expansión hacia nuevas zonas ganaderas y el incremento de los daños al ganado, factores que, según el Principado, justifican recuperar plenamente las competencias autonómicas de control de la especie.
El Gobierno de Asturias, había suspendido las batidas previstas tras la sentencia de febrero del Supremo. Antes de la suspensión se habían abatido 31 ejemplares, con 11 más muertos por otras causas. En total, 42 lobos de los 53 previstos.
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