Pobre Grecia
La salida de Izquierda Democrática del Gobierno de coalición griego ha obligado a Samaras a realizar una remodelación ministerial que no ha sido un asunto de trámite. Vuelve la Grecia en la que es posible colocar a un notorio antisemita al frente del Ministerio de Sanidad. Y un ministro de Transportes que en un anterior Gabinete reconoció sin ningún problema que había votado a favor de uno de los numerosos MoU firmados con la troika sin molestarse en leerlo porque él se ocupaba de “combatir el crimen”. Y otro ministro que en 2009 insistía en que el déficit estaba por debajo del 4% (justo antes de que se conociera el engaño). Y un ministro que dijo una vez que la BBC estaba controlada por traficantes de armas.
El sector duro de Nueva Democracia (nunca antes el nombre del partido conservador griego resultó más absurdo) coloca algunos peones. Samaras pretende rascar votos en Amanecer Dorado (sólidamente colocado como el tercer partido en todos los sondeos) y en Griegos Independientes, la escisión nacionalista de Nueva Democracia que obtuvo un buen puñado de escaños en las últimas elecciones. La versión más intransigente del nacionalismo griego recibe el mensaje adecuado: para detener a Syriza, el partido de Samaras es la única solución. Los chiflados ya saben a quién tienen que votar.
En la comparación, el Gobierno tecnócrata de Papademos parece un océano de cordura.
A cambio de esta cosecha de lo peor de lo peor, el Pasok obtiene también su botín. Hay para todos. En la primera lista conocida (el miércoles se conocerá la definitiva), hay 41 ministros y viceministros. Por cierto, con una ministra y tres viceministras.
De poco le servirá al Pasok. La última encuesta que he visto le da un 4% de los votos. Aún tiene un amplio margen para seguir bajando.
Sobre este blog
0