Ángela Prellezo, matrona del Sistema Cántabro de Salud: “No solo las mujeres tienen la regla”
Ángela Prellezo (Santander, 2001), enfermera y matrona cántabra del Servicio Cántabro de Salud, obtuvo la quinta mejor nota en la oposición de Enfermera Interna Residente (EIR), en 2024. Durante la residencia, que hizo en el hospital donde hoy trabaja, Valdecilla, en su ciudad, también hizo una rotación en “un centro de nacimientos”, en Badalona. “Era más parto sin epidural, más alternativo más matronil”. Le interesaba la rotación porque, “aunque no siempre”, matiza, las prácticas intervencionistas en los partos, con oxitocina o epidural, entre otros medicamentos o procedimientos, “pueden un poco modificar el desenlace o el transcurso de atención al parto”. Dos años después, dice que tenía claro que quería trabajar en Cantabria. En su trabajo suma hoy un factor a la hora de atender a la población: es parte del colectivo LGTBIQ+, e integrante de la Asociación de Lesbianas, Gais, Bisexuales, Trans, Intersexuales y más de Cantabria (Alega): “Entiendo ser matrona como una forma de hacer activismo por la diversidad”, dice Prellezo, que ha impartido recientemente un curso sobre la diversidad de género en la regla.
Quinta mejor nota EIR 2024, ¿entonces ya pensaba en la regla de las personas de la diversidad de género?
En mi cabeza se juntaron que soy del colectivo (LGTBIQ+) y que además me interesa esta parte del conocimiento. Me metí en enfermería porque quería hacer enfermería, no porque quisiera ser matrona, pero cuando en segundo de carrera me empezaron a hablar de la asignatura de salud de la mujer, fue como un shock pensar que podía trabajar de esto. Descubrí que, por un lado, la matrona puede trabajar en un centro de salud y que además no solo era la parte de embarazo, posparto y cosas ginecológicas, sino que también podías hacer educación afectivo sexual. Me pareció que ese trabajo lo habían creado para mí. Es casi una forma de activismo: es importante hablar de la diversidad sexual y realmente ahora y tengo un papel responsable de efectivamente llevarlo a la práctica, entiendo ser matrona como una forma de hacer activismo por la diversidad.
¿Ser matrona le permite hacer activismo?
Sí, ser matrona en general como concepto me parece un acto político; o sea está muy relacionado con el feminismo, el movimiento de las mujeres. Y quizás hace siglos teníamos simplemente un papel en el parto, y ya está, pero ahora con todas las funciones que tenemos en salud sexual y reproductiva, también se extiende a este ámbito de la diversidad.
Tradicionalmente, se ha asumido que son los profesionales sanitarios con más experiencia los que explican la salud, ¿por qué en su caso se siente capacitada para divulgar, ¿diría que influye que, además de su identidad, que su generación de profesionales sanitarios ha naturalizado la diversidad más que generaciones de profesionales anteriores?
Estoy capacitada a nivel profesional porque he hecho una formación de residencia durante 2 años y una de esas competencias que están descritas en el BOE es la salud sexual y reproductiva, no solo de las mujeres, sino también de los de los jóvenes. Además que tenemos muchas actividades relacionadas con la comunidad y esta es una de ellas porque podemos participar en los programas de educación afectivo-sexual en los coles y en los institutos (que no siempre podemos participar por imposibilidad de agendas), pero las matronas somos una figura bastante importante dentro de este programa. Sí, la experiencia es un grado y habrás tenido más oportunidad de ver y tratar casos, pero luego también hay una parte muy importante que es el interés de cada uno de nosotros y junto con la formación que hayas podido recibir. No por más años mejor, ni por más joven sabes menos o eres menos válido. Además, siento que la gente de mi generación y de las generaciones cercanas está más concienciada sobre la realidad de la diversidad, orientación e identidad de género. Sin embargo, observo que, tanto en el ámbito sanitario como en el de las ciencias sociales, las personas que investigan las necesidades y la realidad del colectivo suelen formar parte de él; el impulso inicial sigue naciendo de nosotros. Creo firmemente que tengo la obligación moral de llevar esto a la práctica e impulsar la investigación. Si no busco que existan más recursos y oportunidades, el tema se estanca debido al desinterés social actual. Quienes no pertenecen al colectivo o no tienen un entorno cercano a él, a menudo carecen de la sensibilidad para percibir estas necesidades concretas, lo que frena la investigación.Por ello, es fundamental que como miembros del colectivo impulsemos iniciativas como charlas, programas de educación afectivo-sexual e investigaciones sociales o sanitarias. Si nosotros no nos preocupamos por este tema, ¿quién lo hará?. Aunque seamos los impulsores, la responsabilidad no debería recaer únicamente sobre nosotros; la sociedad debe sumarse porque es un asunto universal que debe ser compartido. Aun así, la identidad y la orientación sexual atraviesan profundamente nuestras vivencias diarias, lo que nos convierte en los principales interesados y promotores.
¿A quiénes excluimos como sociedad cuando hablamos de la regla y por qué?
Lo que te hace tener la regla es tener un útero, pero a lo mejor has tenido un proceso de quimio, un proceso de radio o incluso luego estás en la menopausia o no tienes el peso suficiente y tampoco tienes la regla. Hay muchas cosas tanto fisiológicas como patológicas que pueden hacer que tú no tengas la regla y en esos casos no tener la regla no hace que dejes de de ser una mujer. Nos han inculcado siempre que quienes tienen la regla son las mujeres, y ya está, pero no todas las mujeres que nacen mujeres realmente tienen la regla. Y mucha gente, a no ser que tenga alguien en su entorno, no piensa que las personas trans pueden tener la regla, los hombres trans que se mantienen el útero. Ya ni hablemos de personas intersex, que mucha gente ni siquiera sabe lo que significa ser una persona intersex.
Explique qué sucede con las personas intersex.
Una persona intersex es una persona cuyos cromosomas, genitales internos, o genitales externos que tiene, no concuerdan entre ellos. Por ejemplo, hay personas intersex que tienen la regla porque tienen un útero, pero hay otras que también son intersex y no tienen la regla porque no tienen no tienen útero. Es un espectro supergrande. Algunas tienen unos genitales socialmente normativos, mientras que otras son más ambiguas y otras simplemente es tema de cromosomas. De hecho, muchos pensamos que no somos intersex -el concepto contrario es endosex, que es donde nos asumimos la mayoría de personas-, pero en una actividad de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más, la pregunta que lanzaban fue: ¿cuántos de nosotros nos hemos hecho un cariotipo?, que es la prueba que te permite saber exactamente cómo son dos cromosomas. Es decir, probablemente seas intersexual, o conozcas a alguien que lo es, y ni siquiera lo sabes. Es el 1% de la de la población: tiene la misma frecuencia que de ser pelirrojo, más o menos. Y si conoces a alguien pelirrojo, seguro que conoces a alguien intersex y no lo sabes y esa persona a lo mejor tampoco lo sabe.
"hay esfuerzos individuales de gente que se preocupa por la diversidad, pero no hay un protocolo actualizado en el Sistema Cántabro de Salud"
¿Por qué seguimos pensando, en 2026, que solo las mujeres tienen la regla?
La cuestión es más social, que sanitaria: la gran mayoría muchas a veces solo indaga en lo que le sucede a él o a ella. La sociedad está organizada en lo binario, hombre, mujer. Es decir, una persona trans se entiende mientras esa persona efectivamente transicione al género contrario. Otra cosa es si elige ser una persona no binaria, que está en un sistema de grises, o si es una persona intersex, que está totalmente rompiendo con el sistema sexogénero, rompiendo toda la estructura que se sustenta en la sociedad. Entonces es un tema complicado de abordar por todas las implicaciones. Aún hoy en día muchas veces a las personas intersex, cuando nacen se les intenta asignar un género, por mucho que, en teoría, estén prohibidas las operaciones de asignar un género por ley, a no ser que sea una circunstancia médica que realmente esté justificada, que se ponga en peligro su vida. Hay una necesidad de que esa persona tiene que encajar, las familias muchas veces tienen la necesidad de meter a ese bebé -porque realmente es un bebé recién nacido- en una caja: niño o niña. Y miran a qué espectro de los genitales se parecen más, si es un tema de genitales ambiguos, y eligen al que más se parece. Pero luego tampoco se está teniendo en cuenta que, luego, cuando esa persona crezca qué expresión y qué identidad de género va a tener.
¿Es el Sistema de Salud Cántabro inclusivo o excluyente en sus políticas respecto a la población diversa?
En el papel, en teoría, sí (es inclusivo). En el último protocolo de detección precoz de cáncer de cuello uterino, sí que se incluye explícitamente a los hombres trans, como gente que sí conserva el cuello del útero o sea tienen que formar parte del programa de detección, porque tiene un cuello del utero, al igual que una que una mujer cis. Luego tenemos La Cagiga, que es la unidad de planificación familiar, reproducción sexual y demás de Cantabria, que sí que tiene una matrona, para educación sexual, y una psicosexóloga que se encarga de acompañar en la transición de las personas trans. Sí que es verdad que en La Cagiga, hace años, era más potente esta parte: hacían grupos con jóvenes trans. Ahora esa labor está un poquito más limitada; ha habido problemas con la psicosexóloga. Sobre todo hay esfuerzos individuales de gente que se preocupa por la diversidad y que sí que quiere un cambio, pero realmente tampoco hay ni cursos de actualización ni tampoco hay un protocolo específico -el protocolo de acompañamiento a las personas trans en Cantabria de la Cagiga está bastante desactualizado-. Y hay estrategias de salud y cuestiones políticas que todavía están pendientes de aprobar.
Parece (fuera de la comunidad LGBTIQ+) que no tienes que tener la sensibilidad especial para pensar en que existen personas diferentes a ti
¿Por qué es importante abordar la salud de las no binarias, personas intersex y trans en relación con la regla?
Me parece fundamental porque es un tema que toca mucho su salud mental. Lo ves en los baños. Actualmente, los recipientes para desechar estos productos solo se encuentran en los baños de mujeres. Esto obliga a los chicos trans —a quienes visualmente percibes como hombres— a entrar en el baño femenino para gestionar su regla, exponiéndose a miradas de rechazo o incomprensión. Si logramos concienciar a la sociedad de que tener la regla no es algo inherente a ser mujer, ayudaríamos a normalizar la situación. Si conseguimos concienciar a la gente de que no solo las mujeres tienen la regla, de que tener la regla no es algo inherente a ser mujer, porque hay mujeres que no la tienen, lo mismo que hay hombres que la tienen, esto evitaría que estas personas vivan la menstruación como algo que deben esconder o gestionar en soledad por miedo al estigma o a la disforia.
¿Cómo influye la intersexualidad en la posibilidad de tener o no el ciclo menstrual?
Para explicar esto hay que distinguir entre el ciclo ovárico y el ciclo menstrual. El ciclo ovárico ocurre en los ovarios, que son los que producen las hormonas; gracias a esos cambios hormonales funciona el ciclo menstrual en el útero. Una persona intersex puede tener ovarios que funcionen total o parcialmente, ya que a veces el tejido es mixto, mitad ovario y mitad testículo. Si esa persona tiene ovarios funcionales y algún tipo de útero, tiene capacidad de menstruar. Pero también puede pasar que tenga ovarios funcionales pero no útero, por lo que no habría sangrado. De hecho, investigando para la charla, leí que las mujeres trans que realizan tratamiento hormonal con estrógenos pueden llegar a experimentar síntomas premenstruales debido a esos cambios cíclicos, aunque no tengan útero ni sangrado.
En el caso de los hombres trans con cuello de útero, ¿qué experiencia dirías como profesional que tienen con el Sistema Cántabro de Salud?
La sensación general es que son personas que no han tenido una buena experiencia en el sistema sanitario. Suelen acudir casi exclusivamente por temas de la transición y porque no les queda otra opción. Tener que ir a una matrona o a un servicio de ginecología les genera mucha disforia y rechazo, porque se aborda directamente una parte de su vida que les genera malestar. Si además el trato recibido no es el esperado, dejan de utilizar el sistema. Yo intento animar a la gente de mi confianza a que vaya, porque es importante. Siento que a veces la figura de la matrona o la enfermera se percibe como más cercana, de tú a tú, en comparación con la del médico. Sin embargo, la experiencia es muy individual y depende del profesional. En mi agenda, por ejemplo, solo aparecen mujeres; si veo un nombre de hombre, entiendo que puede ser una mujer trans sin cambio registral o un hombre trans que sí ha cambiado su nombre. Yo sé que si esa persona está citada, es porque necesita atención.
¿Qué importancia tiene que los hombres trans participen en los programas de cribado de cáncer de cérvix?
El cribado ha cambiado y desde 2024 se está implantando un nuevo protocolo que debería estar totalmente establecido para 2029. Ahora, las personas entran en el programa a partir de los 30 años si están bien vacunadas contra el virus del papiloma humano (VPH); si no lo están, se hacen citologías previas a los 25 y 28 años. El proceso está informatizado: entre los 30 y 65 años, recibes un SMS de la Consejería de Sanidad invitándote a participar. Tras aceptar los criterios de exclusión, te envían un kit a casa. La recogida es un simple autocultivo vaginal con un bastoncillo que se entrega en cualquier centro de salud. Si el resultado es negativo, se repite en cinco años; si es positivo en VPH, la matrona te cita para realizar una citología y buscar posibles lesiones en las células del cuello del útero. En el protocolo actual se les considera población que recibe el mensaje, pero no hay un algoritmo específico para ellos. Desde mi punto de vista como profesional, sí sería importante difundir ese tipo de información, siempre de manera anonimizada, para animar a que la población de la diversidad participe y se cuide. Hace falta mucha campaña de concienciación porque tanto profesionales como usuarios pueden tener desinformación; hay personas en el colectivo que piensan que, si son hombres trans o mujeres que se relacionan con mujeres, no les hace falta hacerse citologías porque creen que no tienen riesgo de contraer el virus del papiloma, cuando eso no es verdad
En su experiencia, ¿cómo describiría el trato de los profesionales de la salud hacia las personas de la diversidad sexual?
Dos veces me ha pasado que había dos parejas de chicas en el área de partos: una iba a parir y la otra era su pareja. En esos casos, siempre estoy bastante pendiente porque me siento especialmente identificada. Pero, además estoy muy pendiente intentando fijarme en cómo se comporta el resto de personas con las que estoy trabajando: no he visto ningún mal gesto, ni ninguna mala palabra. No es el sistema sanitario, es la sociedad en general: sí hay muchos prejuicios, un pensamiento un poco rretrógrado porque yo sí que he tenido que vivir en en mi lugar de trabajo, ciertas palabras que, si perteneces al colectivo, te das cuenta de que siempre eres percibido como 'los otros'. Hay que hacer un esfuerzo extra para ser diversos y para entender a los demás, que si tú no te ves directamente implicado o afectado por esa situación, parece que no tienes que tener la sensibilidad especial para pensar en que existen personas diferentes a ti.
Han pasado dos años desde que se implantó el protocolo de cáncer de cervix, que incluye a hombres trans, y yo todos los días en consulta sigo explicando en qué consiste
¿Diría que la Consejería de Salud ha difundido el protocolo de cáncer de cuello de útero ampliamente?
Han pasado dos años desde que se ha implantado el protocolo y yo todos los días en consulta tengo que seguir explicando en qué consiste el protocolo. No solo con las mujeres que vienen a la consulta, sino que no está realmente extendido entre otros profesionales. No lo saben, no se actualizan. El protocolo está difundido de manera interna, pero no de manera pública. Hace poco hicieron una campaña con alguna marquesina, con un QR del programa, pero lo han puesto ahora, en 2026, cuando el protocolo lleva dos años. Quienes hemos difundido el protocolo hemos sido las matronas porque es porque hacemos citologías todos los días, pero a nivel poblacional sí que podría haber habido mucha más discusión. Ha faltado, yo creo, bastante difusión.
El marketing sigue estando muy dirigido a bragas menstruales que utilizan las mujeres
¿Qué alternativas de gestión del sangrado existen para estas personas de la diversidad (intersex, trans y no binarias)?
Realmente los métodos que se pueden utilizar son los mismos; cuando tú buscas 'bragas menstruales' en internet, absolutamente todas las fotos son de mujeres. Incluso en webs que he encontrado que tienen un apartado de personas no binarias y personas trans, las modelos son gente que objetivamente desde fuera podrían ser perfectamente una mujer cis. No he visto ninguna foto de un hombre que tú pudieras percibir como un hombre en ese tipo de páginas web. El tema marketing sí que tiene mucho que cambiar porque tú como persona trans a lo mejor quieres buscar y lo vas a encontrar: tipo boxer, tipo bragas, pero que sean como más tipo pantalón, que eso sí que existe, pero el marketing sigue estando muy dirigido a bragas menstruales que utilizan las mujeres porque las mujeres tienen la regla.
Mencionabas los boxers... ¿a qué se refieres cuando habla de boxers como alternativa de gestión del sangrado?
Pues sería como el equivalente a una braga menstrual, pero como un boxer que podría utilizar un hombre, un poquito más largo. Lo que tienen en común todos estos (que también hay tanga menstrual, bikini menstrual, bañador menstrual) es que tienen en la parte de donde va la vulva un refuerzo que es como si estuviera dentro una especie de tampón muy absorbente; o sea, realmente es como una compresa metida debajo de la ropa interior que hace que absorba un montón de sangre
En términos de protección, ¿qué son los métodos barrera?
Los métodos barreras son los únicos métodos que previenen de las infecciones de transmisión sexual. Se evita un embarazo, al igual que los métodos hormonales, pero los métodos barrera son los únicos que previenen de infecciones. Por eso es importante que, independientemente de con quien tenga relaciones, utilice su método barrera.
Muchos profesionales sanitarios a mi alrededor no sabían qué son los métodos barrera
¿Qué tipos hay?
Preservativo vaginal, el preservativo de pene, la barrera de látex, que es un cuadrante; de látex, y también sin látex para personas que son alérgicas al látex. Los dediles, que se ponen en los dedos para hacer ese tipo de prácticas. Y y luego por ejemplo como alternativas caseras, en vez de utilizar una barrera de látex, puedes utilizar un preservativo que lo cortas por ambos extremos y ya es una barrera de látex casera. Y, en vez de dediles, que sí que son bastante difíciles de encontrar, salvo por internet, puedes utilizar un guante de nitrilo, hace en la misma protección. Es verdad, lo de que es difícil de encontrar y que es en algunos casos más más caros es como una dificultad extra sistémica, una barrera, la barrera de la barrera.
¿En la sanidad pública se enseña a utilizar correctamente los métodos de de barrera y los productos como la copa desde una perspectiva práctica e inclusiva?
Aquí me parece súper importante la formación de los profesionales sanitarios. El año pasado di una charla también con Alega en la semana de la visibilidad lésbica, para hablar de métodos barrera, porque precisamente eran temas muy desconocidos: muchas no saben que tienen que utilizar algún método barrera. Me acuerdo de comentarlo después y vi a muchos profesionales a mi alrededor decir: no conozco qué es esto. Si tú, como profesional, no sabes que hay más cosas, no te lo han explicado en la facultad, ni en cursos de actualización, tampoco lo puedes recomendar.
Hace falta un trabajo previo de sensibilización en los colegios explicando por ejemplo que no solo las niñas tienen la regla
Como matrona hace formación, ¿podría poner un ejemplo de cómo la educación en el aula facilitaría la normalización de todos estos procesos?
Si se va a un colegio y se hace un trabajo previo de sensibilización y educación, explicando por ejemplo que no solo las niñas tienen la regla, los alumnos van a vivir la diversidad de manera más normalizada. Puede que tengan un niño trans en su clase al que de repente le baje la regla; si se ha hecho ese trabajo educativo, sus compañeros lo vivirán con normalidad, en lugar de ser algo que esa persona tenga que esconder o gestionar en soledad por miedo a que no se entienda.
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