Radiografía de la gravedad de la sexta ola en Cantabria: 30 muertos y más de 150 hospitalizados en tan solo un mes

UCI de Valdecilla.

La sexta ola de coronavirus está siendo completamente distinta a sus predecesoras en todo el país, también en Cantabria. La explosión de contagios que arrancó a las puertas de la Navidad tras la aparición de la variante ómicron ha vuelto a poner en jaque al sistema sanitario, que adolece de recursos para hacer frente al volumen de positivos, que ha superado todos los registros que había hasta ahora.

Como consecuencia de ello, y de que la mayor parte de los casos son asintomáticos o presentan sintomatología leve, el Gobierno de Cantabria, siguiendo las pautas marcadas por la Estrategia Nacional de Salud Pública, cambió el protocolo y el sistema de rastreo empleado hasta la fecha, de manera que no se realizan pruebas diagnósticas a contactos estrechos -salvo que sean vulnerables- ni a personas asintomáticas.

A ello hay que sumar que las cuarentenas se han acortado a siete días, que muchos positivos son de autodiagnóstico y que los centros de salud están optando, siempre que sea posible, por dar la baja y el alta el mismo día para agilizar trámites. Todo ello es posible gracias a que más del 90% de la población susceptible de recibir la vacuna está con la pauta completa e incluso aquellas personas más vulnerables, con la dosis de refuerzo.

Así todo, el gran número de contagios también está teniendo consecuencias graves. Y es que en tal solo un mes, Cantabria ha notificado una treintena de muertes provocadas por la COVID-19 y ha registrado más de 150 ingresos hospitalarios. De las 30 personas fallecidas, 12 no estaban vacunadas y, de ellas, ocho eran mayores de 60 años, pese a que según los datos reflejados en la web del Servicio Cántabro de Salud (SCS), la franja de edad de 60 a 69 años cuenta con la pauta completa en un 99,6%, siendo del 100% en las dos superiores (de 70 a 79 y más de 80).

Desde la Consejería de Sanidad, cuestionada por este asunto, aseguran que esto se debe a que utilizan los datos del censo del INE, como todas las comunidades para que sea homogéneo, y que este no está actualizado: "Tiene un decalaje de un año", señalan desde el departamento que dirige Miguel Rodríguez (PSOE).

Respecto a los hospitalizados, la comunidad no alcanzaba cifras como las que hay ahora desde la primera ola en abril de 2020. Y es que actualmente son 222 las personas ingresadas en los diferentes hospitales de Cantabria, mientras que hace justo un mes, el 13 de diciembre, eran 70. Al mismo tiempo, los pacientes graves también han aumentado. En este sentido, durante ese mismo periodo han pasado de 14 a 26.

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