Revilla considera que los cierres de Asturias y Euskadi son "una malísima noticia" para Cantabria

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla. EFE/Pedro Puente Hoyos/Archivo

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla (PRC), ha manifestado que los cierres perimetrales decretados para frenar la expansión del coronavirus en comunidades autónomas cercanas, como País Vasco y Asturias, son una "malísima noticia" por la incidencia de sus visitantes en la economía cántabra. Sin embargo, ha reconocido que estos cierres son "previsibles" ante la situación actual de la COVID-19 y que "hay que respetar las decisiones que cada territorio tome", ya que "nadie conoce mejor la realidad de un territorio" que quienes viven en él.

En cuanto a Cantabria, ha indicado que "de momento" no se ha planteado confinar el territorio, ya que la presión hospitalaria aún "no es agobiante". Así ha respondido Revilla a preguntas de la prensa por su valoración sobre los cierres perimetrales que rodean a Cantabria, especialmente de cara al puente de noviembre. "Esto es un desastre económico, pero cuando se llega a las situaciones de la gravedad que estamos padeciendo ahora, en la segunda ola, pues hay que tomar decisiones duras y, sobre todo, hay que respetar las decisiones que cada territorio tome", ha sentenciado.

En este sentido, ha reiterado que en esta materia "no debe de intervenir la política", sino que son las autoridades sanitarias quienes tienen que determinar las actuaciones a seguir, "más allá de que nos guste o no nos guste". Por ello, ha lamentado que la economía española va a presentar unos datos "catastróficos" a final de año, pero se ha mostrado "optimista" con respecto a la vacuna contra la COVID-19, cuyas primeras dosis espera que estén listas a final de este año o principios del siguiente, lo que permitiría comenzar "una inmunización más o menos general de la población". Pero por el momento ha insistido en que el antiviral "somos nosotros mismos" y, a su juicio, "en términos generales, quien no quiera contagiarse no se contagia".

"Barra libre" y estado de alarma

Para el presidente cántabro, "así como hemos sido capaces de estar cuatro meses respetando rigurosamente" el confinamiento, "ahora parece que hay una barra libre y la gente se ha lanzado a salir a reunirse a grupos de gente, sobre todo gente joven". "Seamos un poco sensatos", ha pedido Revilla, destacando que "la vida nos acaba porque a las once de la noche la gente esté en casa, porque durante un tiempo no haya discotecas, porque durante un tiempo no podamos estar en lugares cerrados".

Por otro lado, el líder del Ejecutivo autonómico ha explicado que el estado de alarma decretado de nuevo en el país sirve a las comunidades autónomas para "tener una seguridad jurídica" en torno a las medidas que decretan, ya que "hemos asistido a un desbarajuste en España de decisiones judiciales contradictorias, tribunales de justicia de unas comunidades que no han aprobado medidas restrictivas en cuanto a movimientos de personas o agrupamientos de personas y otras comunidades que lo han autorizado".

Por el momento, en base a ese estado de alarma y a las competencias que permite a las comunidades, Cantabria ha decidido implantar el toque de queda de 00.00 a 6.00 horas, retrasando una hora el horario fijado por el Gobierno central. No obstante, Revilla ha avanzado que no se descarta ninguna medida para su aplicación en función de la evolución de la pandemia, que actualmente "está teniendo aumentos importantes".

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27 de octubre de 2020 - 13:27 h

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