El ajo español pide una “cláusula de salvaguarda” frente al egipcio: “Si esto sigue así, terminaremos dejándolo”
El vicepresidente de la Mesa Nacional del Ajo, el cordobés Miguel del Pino, ha afirmado este jueves que “China, pero sobre todo Egipto”, introducen en el mercado europeo sus ajos a “unos precios inferiores a nuestro precio de coste” de producción, algo contra lo que los ajeros españoles no pueden competir, hasta el punto de que, “si esto sigue así, terminaremos dejando el ajo”, según ha avisado Del Pino, quien ha anunciado que, por ello, buscarán el respaldo de la Unión Europea (UE), para que establezca una “cláusula de salvaguarda”, que evite la “desaparición” del sector ajero español.
A este respecto, Del Pino, ha explicado que la situación es insostenible porque, si los egipcios venden en España y en el resto de Europa su ajo “más barato que nuestro precio de costo, pues no puedes luchar contra eso”, una circunstancia que ha llevado a las dos principales asociaciones de ajeros españolas, la Mesa Nacional del Ajo y las Asociación Nacional de Productores y Comercializadores de Ajo (Anpca), a buscar soluciones urgentes para asegurar la supervivencia del sector.
De hecho, según ha precisado Del Pino, ambas asociaciones ajeras españolas han mantenido una reunión con el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, para exponerle su preocupación por la situación descrita y demandar su apoyo, y el resultado es que, entre las medidas que se han barajado, el sector ha identificado a la cláusula de salvaguarda como la medida más viable. Del Pino ha asegurado que “hemos sacado la conclusión de que es posible pedir una cláusula de salvaguarda”, al entender que el sector ajero “reúne perfectamente” los requisitos necesarios para solicitarla a la UE.
El vicepresidente de la Mesa Nacional del Ajo ha explicado que las cláusulas de salvaguarda permiten suspender temporalmente ciertas obligaciones o acuerdos comerciales para proteger a sectores económicos concretos frente, por ejemplo, a daños graves por el aumento excesivo de importaciones, lo que permite aplicar aranceles a dichas importaciones o exigir reciprocidad fitosanitaria, entre otras medidas.
Para Del Pino una evidencia del daño que están provocando las importaciones de ajos chinos y egipcios es que en España hasta hace no mucho se cultivaba ajo en “30.000 hectáreas”, pero ese número no ha hecho más que descender, “y ya vamos por 24.000 hectáreas”, y la explicación es que “el ajo de Egipto entra a un precio inferior a nuestro precio de costo”.
El proceso de solicitud de la cláusula de salvaguarda requiere, en primer término, que el Ministerio de Comercio español “lo pida a Bruselas” y, si se cumplen los requisitos, “lo tiene que aprobar el Parlamento Europeo” y también “se necesita que 15 países digan que apoyan la petición”, que los ajeros dan por hecho que tendrá el respaldo de España, Francia e Italia.
También van a pedir los ajeros españoles “a las organizaciones agrarias, como Asaja y COAG, que se apunten a apoyar el documento que vamos a plantear desde el sector”, desde el cual se defiende la urgencia de actuar, ya que, “o le metemos mano a intentar pedir la cláusula de salvaguarda o desaparecemos, sencillamente”.
Castilla-La Mancha mantiene el liderazgo nacional en producción y superficie dedicada al cultivo del ajo, con el 59,7% de la producción media entre 2013 y 2023.
0