Los albaceteños primero
Excmo. Sr. alcalde:
Somos albaceteños de pura cepa. Nacimos aquí y aquí moriremos si Dios quiere. Llevamos en esta tierra desde tiempos de los visigodos. Sí, ha leído bien, Excelencia: desde los visigodos. Lo de que esta ciudad fue fundada por los musulmanes no es más que propaganda yihadista. Nuestros abuelos amasaron con sus propias manos el barro con que están construidos los muros del recinto ferial. Evadimos como podemos los impuestos nacionales para que no se los quede el Perro Sanxe. Ya sabe: “Quien pueda hacer, que haga”. Pero pagamos religiosamente nuestras tasas municipales. Por todo ello, nos consideramos perfectamente legitimados para escribirle y reclamar lo que por derecho y por historia nos pertenece.
Excelencia, esto no puede seguir así. Todos los septiembres, del 7 al 17, sufrimos una invasión descontrolada. Este año, según sus propias palabras, han pasado por la Feria casi 3.500.000 individuos. Nuestras calles huelen mal. Los visitantes orinan, defecan y vomitan por doquier. Nuestros pequeñines tienen que ir al colegio con botes de gas pimienta. Nuestras hijas no salen de casa por pudor. ¿Ha pensado alguna vez en vigilar los límites del término municipal o en poner aduanas en las entradas a la ciudad para que no entre gente indeseable? Si la policía no está por la labor, nosotros mismos podemos formar patrullas patrióticas y poner las cosas en su sitio.
Excelencia, cada vez que un moro, un negro, un marica, una feminazi o un rojo pasa por debajo de la capilla de la Virgen de los Llanos, la Virgen de los Llanos llora. ¿No ha pensado alguna vez en prohibirles el paso a la Feria y así hacemos un poco de hueco para que los albaceteños de bien podamos transitar con desahogo? Además, Excelencia, ¡si no son ni españoles!
Excelencia, no entendemos por qué cualquier forastero, sea valenciano, alicantino, murciano o cualquier otra persona de mal vivir, tiene prioridad sobre nosotros cuando nos apetece tomarnos un plato de chorimorci o nuestros hijos quieren montar en alguna atracción del Paseo. ¿Por qué tenemos que esperar a pleno sol nosotros, que somos de aquí, mientras los de fuera mastican a dos carrillos o ríen a carcajadas en los barquillos de la noria? ¿Por qué tenemos que consentir que devoren todos nuestros Miguelitos, como si fueran una plaga, mientras nosotros tenemos que conformarnos con cualquier sucedáneo de inferior calidad? ¿Y si se decreta la prioridad local en todo tipo de instalaciones feriales, de modo que, por ejemplo, la gente de fuera solo pueda sentarse en un chiringuito cuando nosotros ya estemos hinchados como pedorras? Para facilitar la tarea a los hosteleros, bastaría con obligar a los visitantes a llevar un distintivo (pegatina, lazo, estrella…) en algún lugar perfectamente visible de su indumentaria.
Excelencia, cada vez que un moro, un negro, un marica, una feminazi o un rojo pasa por debajo de la capilla de la Virgen de los Llanos, la Virgen de los Llanos llora. ¿No ha pensado alguna vez en prohibirles el paso a la Feria y así hacemos un poco de hueco para que los albaceteños de bien podamos transitar con desahogo? Además, Excelencia, ¡si no son ni españoles! El jueves 10, Izquierda Unida celebró una comida en el stand de Unidas Podemos y, en vez de la bandera española, tenían una roja, amarilla y morada… ¡Si es que tenían que estar en la cárcel!
Para atender las barras, recoger la basura, limpiar los váteres, barrer las cabezas de gambas y montar y desmontar las atracciones, sí puede venir gente de fuera. Tampoco hay que ser culijustos, jeje
Excelencia, por cierto, Cáritas y Cruz Roja colaboran con la inmigración ilegal. ¿No ha visto las imágenes de Ceuta? ¡Cómo nos gustaría que sus espacios fueran ocupados por brigadas de cazadores de inmigrantes! ¡Aire, aire!
En fin, Excelencia, aquí tiene unas cuantas medidas para reconquistar la Feria de Albacete. No nos hacemos ilusiones. Somos conscientes de que tanto usted como sus concejales militan en lo que se suele denominar “la derechita cobarde”. Pero tampoco perdemos la esperanza. Porque sabemos que lo que no hagan ahora por las buenas, lo tendrán que hacer por las bravas cuando, de aquí a tan solo unos meses, dependan de nosotros para gobernar.
¡Arriba Albacete! ¡Los albaceteños, primero!
Posdata: se nos olvidaba, Excelencia. Para atender las barras, recoger la basura, limpiar los váteres, barrer las cabezas de gambas y montar y desmontar las atracciones, sí puede venir gente de fuera. Tampoco hay que ser culijustos, jeje.
(*) El Colectivo Puente Madera está formado por Esteban Ortiz, Vanessa Pérez, Elías Rovira y Javier Sánchez.
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