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Dos exsocios del presidente del PP en la Diputación de Burgos le acusan de repartirse dinero de la caja B de una empresa de eventos

Uno de los mails en los que presuntamente se repartían el dinero B los socios de Eventos El Espino.

Laura Cornejo

7 de abril de 2026 21:45 h

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La mercantil Eventos El Espino SL, de la que el presidente de la Diputación de Burgos y del PP provincial, Borja Suárez, posee el 33% de las acciones, tenía una caja B, una contabilidad paralela para repartir dinero negro entre los socios. Así se desprende de una serie de correos electrónicos a los que ha tenido acceso elDiario.es y de las declaraciones que han hecho dos exsocios de la empresa, que confirman esa forma de operar y que la denunciaron en un juzgado.

Tal y como publicó este periódico en exclusiva, Eventos El Espino ha recibido una docena de contratos del Ayuntamiento de Burgos, donde Suárez es edil. Sólo una vez publicada esa presunta ilegalidad, tanto Suárez como la alcaldesa solicitaron un informe al secretario municipal que determinó que los contratos eran nulos y que Suárez debió elegir entre el acta o la mercantil. Recomendaba además elaborar un “protocolo” para evitar situaciones similares en el futuro. Suárez sigue siendo concejal y accionista de la empresa.

Laura Gazpio y José Manuel Varass fueron trabajadores y socios de Eventos El Espino junto a Koldo Madariaga, en ese momento presidente de la empresa y ahora administrador solidario, Daniel Madariaga, que era secretario y actualmente es administrador solidario, y Borja Suárez. La empresa se creó en 2008 y Gazpio fue la última en entrar como accionista, con un 10%, frente al 22% del resto de socios. Según Gazpio, en Eventos El Espino “estaba la caja A y la caja B”.

Un reparto en metálico que se hacía tras una cena

“De la caja B se hacía reparto a final de año, quedábamos en casa de Koldo Madariaga. Daniel Madariaga Fuente era quien administraba las dos cajas y llevaba un poco las cuentas de las sociedades –además de Eventos El Espino SL está El Granero de San Francisco SL– y nos hacía una exposición de cómo se había desarrollado el año. Cenábamos, picábamos algo y repartíamos en metálico. Bueno, repartía Daniel Madariaga, él se encargaba de hacer el reparto. Estábamos los cinco socios entre los que se encontraba Borja Suárez”. Gazpio se incorporó a las reuniones cuando entró en la sociedad: “Creo que fue en 2017. Era la forma habitual de reparto de dividendos de ellos desde que la empresa empezó a dar beneficios. Nosotros [Gazpio y Varas] dejamos de participar en esas reuniones en 2020, cuando salimos del día a día de la empresa como trabajadores y únicamente nos quedamos como socios. Ahí ya se nos sesga la información y ya no participamos más”, asegura.

Varas confirma el relato de Gazpio: “Siempre ha habido dos contabilidades, la A y la B”, ratifica. “Nos lo repartiamos a finales de año o a principios del siguiente. Solíamos quedar en casa de Koldo a cenar, y alguna vez recuerdo que en el Monasterio [un espacio con un antiguo monasterio y un granero americano que construyeron para acoger bodas]”, explica Varas. “Cuando Dani tenía los repartos hechos tanto lo A como lo B, estábamos siempre los cinco y lo hacíamos desde que la empresa pudo dar beneficios, los principios siempre son duros. En torno a tres o cuatro años nos hemos repartido el dinero en B. Dejamos de ser trabajadores y dejamos de estar en los repartos”, comenta.

El relato de los dos exsocios quedaría apuntalado por los emails remitidos en 2019 y 2020 por el secretario de la sociedad al resto de socios. En él aparecen en copia los correos electrónicos de Koldo Madariaga, Laura Gazpio, José Manuel Varas y Borja Suárez. En el primero, fechado el 21 de febrero de 2019, y con el asunto 'Cierre de cuentas 2018 EE y GSF' Madariaga les propone repartir ganancias. “Buenos días. Parece que andáis sobrados de tela y no queréis juntaros conmigo para hacer el reparto. Os adjunto los datos de cierre de cuentas de Granero (GSF) y El Espino (EE), estoy a vuestra disposición para aclarar dudas acerca de los mismos”, dice. “Si os va bien a todos quedamos mañana para comer o cenar y hacemos el reparto”, concluye.

El resultado “extracontable”

Hay otro correo de febrero de 2020 en el que Madariaga les manda los datos de cierre contable de Eventos El Espino de 2019 y en el que aportaba la cuenta de pérdidas y ganancias, el balance de situación, balance de sumas y saldos, libro mayor... pero también menciona la “integración” de las dos “contas” (sic). En el apartado de pérdidas y ganancias aparece un resultado de 225.111,64 euros. El resultado contable era de 80.140,12 euros, de los que 20.035,03 indica que son para el pago de impuestos y el “resultado extracontable” era de 144.971,52. O lo que es lo mismo: en 2019 Eventos El Espino ganó más de 225.000 euros y declararía poco más de 80.000, un 64% menos. Los más de 144.000 que no se declaraban se repartían entre los socios.

Así, en el mail está la “propuesta de reparto” en la que Madariaga sugiere distribuir entre los socios sólo 100.000 de los 144.971,52 a los que se suman 4.000 de un préstamo y más de 1.900 de un “acumulado” de años anteriores, porque tienen un asunto en el juzgado. “Hay que protegerse de lo que pueda venir de esta causa”, justificaba. Así, correspondían 22.500 euros a cada uno de los cuatro socios con un 22% de acciones, entre los que estaba Borja Suárez, y 10.000 para Gazpio, que tenía el 10% de las acciones.

Uno de los correos en los que se reparten 100.000 euros de ganancias de Eventos El Espino SL.

Según las cuentas de 2019 depositadas en el Registro Mercantil, el resultado de explotación fue de 80.168,61, una cantidad que difiere en unos euros a la que se dio en el mail, sin incluir el dinero B.

En esos años, Eventos El Espino se dedicaba fundamentalmente a la organización de bodas, y la cifra de negocio superaba el millón de euros. En concreto, y según las cuentas registradas de 2018, en ese ejercicio la cifra neta fue de 1.077.767,72 euros.

Borja Suárez: “Es falso, nunca se repartían dividendos”

elDiario.es ha contactado con Borja Suárez, quien niega la existencia de una contabilidad paralela a la oficial. De hecho, Suárez asegura que nunca ha cobrado dividendos y que lo único que ha recibido son “devoluciones de préstamos” que hizo a la empresa, y que las ganancias no se repartían sino que se reinvertían. “Es falso”, dice de un supuesto reparto de dinero negro. Además, niega la existencia de los emails a los que ha tenido acceso este diario. “No hemos repartido dinero negro”, repite. Aunque reconoce que uno de los correos que aparece en copia del enviado por Daniel Madariaga es el suyo, niega haber recibido nada así y haber estado en una cena con los socios en los que se repartieron dinero en metálico. “No se ha repartido nunca dinero en metálico, ni dinero en B, ni nada. Esa empresa tiene unos dividendos que están declarados”, zanja.

El entonces presidente de la mercantil y ahora administrador solidario, Koldo Madariaga, también ha atendido la llamada de elDiario.es. “Me suena un poco a chino, una cosa así no se me debería olvidar, me suena un poco a chino, la verdad, por email... porque nosotros no hemos juntado en las reuniones de las juntas generales”, comentó. Según explicó, la sociedad está formada por cuatro amigos y ha sufrido “un deterioro que va de la mano del trabajo y la amistad” y que todo ha acabado con la salida de dos de los socios “con sangre, sudor y lágrimas”.

“Ha sido una situación muy fea, desagradable, que seguramente tenga que ver con todas estas cosas e incluso con el propio crecimiento del accionariado, porque su salida –en 2025– condicionó el crecimiento de las participaciones y han sido dos años complicados porque no había acuerdo y todo eso pues siempre hace que se sufra, unos porque no pueden salir, otros porque no se termina con la situación. Estás siempre rodeado de entornos en los que no tienes costumbre de abogados y demás y a final de año se llevó a cabo esto”, precisa. Según Koldo Madariaga, el deterioro de la sociedad se produjo en 2020–2021 y estuvo vinculado a la crisis del covid. “Me suena extraño un email de 2019 y no puedo decir más porque no me acuerdo, me acordaría porque no es una cosa banal”, reconoce.

Sobre las declaraciones de los dos exsocios, ha añadido que ellos dirán “lo que haga falta”, porque incluso denunciaron al resto, y aunque desconoce en qué fase está el caso, sí sabe que en primera instancia se desestimó y lo recurrieron. Lo que reclamaban, dijo, eran “ciertas mejoras salariales” porque con su salida el resto tuvo que “arrimar mucho el hombro para salir adelante”. Según las cuentas de la empresa a las que ha tenido acceso elDiario.es, el total de los salarios de alta dirección que se pagaban rondaban los 140.000 euros anuales. Los exsocios no estaban de acuerdo con la subida salarial, algo “normal” que se produce en una salida en la que no hay acuerdo y en la que “buscan presión para que se consiga”, algo que considera “lícito” porque “están en su derecho”.

Sin embargo, sí apunta a que han utilizado “artimañas más que dudosas”. “Creo que esta es una de ellas, lo que pasa es que hay un político por medio [Borja Suárez] que no sé lo que conlleva, pero los que somos gente anónima, lo sufrimos un montón. Pero vamos es que me suena a chino. Me imagino que tendrán alguna prueba más que un correo, ¿no? Porque dos personas que salen de una sociedad y ahora cuentan eso suena un poco así, digo yo que tendrán pruebas, ¿qué base tienen?”, cuestiona. “El email tiene que ir sujeto a un soporte porque yo te puedo mandar un mail que diga barbaridades y tú según llega lo puedes exportar pero ahí se queda el email como enviado. Entiendo que tiene que haber algo más porque si no sería todo terrible”, argumenta. “Estamos hablando de dos personas enemigas, que han salido de la sociedad, nos han denunciado”, insiste. “No creo que sea muy difícil manipular una captura de pantalla, es que me suena a chino, no había uno, habría mil”, dijo.

“Esta llamada imagínate cómo me deja. La próxima es con mi abogado porque esto seguramente se tenga que judicializar y, si sale esta noticia, nosotros imagino que no nos quedaremos mirando. Me niego a aceptarlo, esto se tendrá que demostrar, porque si no es la hostia”, lamentó. Respecto a que Suárez, con más de dos décadas en política, forme parte de la empresa, Madariaga recuerda que la compañía se constituyó en 2008, “cuando Borja estaba un poco en el limbo”. Según la biografía que está publicada en la web de la Diputación de Burgos, Suárez fue director general de Juventud de la Junta de Castilla y León de 2003 a 2007 y de 2007 a 2019 fue concejal y portavoz del Grupo Popular del Ayuntamiento de Miranda de Ebro. “Es un soldado raso en el Ayuntamiento, en la Diputación, es un amigo de la infancia y es una época en la que todos tenemos edad de buscarnos las habichuelas. Y es verdad que cuando Borja es nombrado presidente de la Diputación (en julio de 2023) se pone encima de la mesa”.

“Se nos queda cara de tontos cuando nos enteramos de que es incompatible ser concejal y tener más del 10% de acciones”

Madariaga afirma que tuvieron “muchísimo cuidado” porque la empresa ha trabajado en Euskadi, La Rioja y Burgos y reciben solicitudes de todo tipo. “Teníamos mucho cuidado cuando llegaba una de la Diputación, porque les podíamos contestar de mil maneras pero nunca aceptando la solicitud, se tuvo cuidado, se ha tenido siempre”. Sin embargo, dice que desconocían que la participación de Borja, con un 22% de acciones al principio y un 33% desde 2025 les “privase de poder trabajar para otras administraciones”. “Parece que hemos descubierto, que puede sonar un poco así, pero es verdad, que no puede tener más de un 10% y se nos queda cara de tontos porque no hay nada peor que trabajar y parecer que no trabajas. Si trabajar en sí es jodido, imagina que parezca que te lo dan hecho”, asegura.

Con una facturación de dos millones de euros, Madariaga resalta que es una empresa que viene del medio rural, que contrata a un centenar de trabajadores entre fijos y discontinuos. “Es que es duro, y que vayas por la calle y digan es que se lo han dado hecho, para nosotros es tremendo, es un drama”, insistió. Además, repitió que Suárez desconocía la incompatibilidad de tener un cargo público y más de un 10% de acciones de una empresa que trabaja con administraciones. “Pues parece ser que el hombre no lo sabía, ni él, ni la administración que tiene que velar porque eso no pase, porque lo tenía en la declaración de bienes. Puede que cueste creerlo, pero esto ha pasado, no era consciente de la situación”, afirma.

Respecto a que Borja Suárez defendiese el 'txacoli burgalés' que elaboraba la empresa de bodeguera de su socio, Madariaga destaca que nunca recibió ayudas públicas y que Suárez hizo su trabajo. Recuerda, además, lo duro que fue enfrentarse a la administración vasca. “Somos trabajadores, habremos cometido errores y nos juzgará quien nos tenga que juzgar, pero fue algo que se nos ocurrió, recuperar la tradición del txacoli en Miranda”. La defensa dice, era “obligada” por parte de la Diputación y de la Junta. “Puede haber interpretaciones, pero verdad en esto del txacoli solo hay una”, zanja.

Daniel Madariaga, quien supuestamente remite los emails, también ha atendido a este diario y asegura que no reconoce los correos electrónicos. Además, precisa que los dos exsocios dejan la mercantil precisamente porque si durante tres ejercicios no se reparten, tienen la opción de salida. Pero recordó que siguen en la otra sociedad (El granero de San Francisco SL) y con un procedimiento judicial en marcha del que no puede hablar, si bien añade que han sufrido varios años de “chantajes” por parte de los denunciantes.

elDiario.es sí ha tenido acceso al procedimiento, una querella por un delito continuado de administración desleal y otro de apropiación indebida que se presentó contra los Madariaga (Koldo y Daniel) en los juzgados de Miranda de Ebro en mayo de 2024. Los dos exsocios argumentaron que estos, “prevaliéndose de su posición de poder como administradores y socios mayoritarios, lejos de velar por la empresa y el resto de socios”, realizaban “conductas lesivas para el patrimonio de la empresa y del resto de socios, a quienes con su actitud obstruccionista vetan la posibilidad de, ni siquiera, conocer la realidad de las circunstancias”. Entre otras prácticas, se mencionaba el uso de una doble contabilidad: “Lo cierto es que durante los primeros años de actividad de la mercantil, Eventos el Espino S.L., a través de sus administradores, generaba cantidades de dinero en B que aquellos repartían entre los socios de la empresa, ello hasta el año 2020, en el que a su propuesta se decidió regularizar tal situación, contabilizando a partir de entonces todos los ingresos y gastos de la empresa con el objetivo de llevar a cabo la gestión de la misma de forma transparente”, decía la querella.

“Nada de lo pactado se ha cumplido, pues mis representados han tenido conocimiento de que los querellados vienen manteniendo un sistema de cobro a los clientes en dos partes, mediante una factura 'oficial' cuya cuantía se debe ingresar en cuenta bancaria y con una 'nota' cuyo importe debe abonar el cliente en efectivo”, añadían. La querella iba acompañada de una extensa documentación que incluye mails con clientes y también entre los socios.

Sin embargo, el juzgado la archivó en septiembre de 2025. “No se ha acreditado la administración desleal ni la apropiación indebida dado que no consta probado un abuso de funciones ni una gestión de los administradores que haya causado de forma dolosa perjuicio patrimonial a la sociedad o a los socios, ni una disposición definitiva de los bienes de la sociedad en favor propio o de tercero”, decía el auto.

Un recurso ante la Audiencia Provincial

Los dos exsocios presentaron un recurso ante la Audiencia Provincial de Burgos en octubre de 2025. Entre otros argumentos, aluden un defecto formal en ese auto al “tener en consideración única y exclusivamente los medios probatorios aportados por la parte querellada”, mientras que la instructora no se pronunció sobre la prueba documental de los querellantes: “Prácticamente la totalidad de las pruebas propuestas por esta parte no se han admitido por la Instructora (ni inadmitido, pues no ha habido pronunciamiento alguno), de la documental aportada bien se puede determinar la existencia de indicios de comisión de los delitos imputados a los administradores de las sociedades Eventos el Espino S.L. y El Granero de San Francisco S.L”, expresan en el recurso en el que piden la nulidad del auto.

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