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Una exempleada de la funeraria de El Salvador de Valladolid subraya que solía oír hablar de “reciclaje” de ataúdes

El tanatorio El Salvador durante el registro de la Policía en 2019.

EFE

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Una exempleada de la funeraria del Grupo El Salvador de Valladolid ha asegurado este martes que siempre oía hablar a sus compañeros de “reciclaje” sin saber a qué se referían, hasta que un día les preguntó y contestaron que se trataba de retirar féretros de los difuntos y ponerlos de nuevo a la venta.

La extrabajadora ha declarado como testigo en el juicio que se sigue contra veintitrés acusados en la Audiencia Provincial de Valladolid, donde se juzgan hechos ocurridos entre 1995 y febrero de 2015.

La testigo, que trabajó entre 2005 y abril de 2006 en la recepción y la cafetería del tanatorio, ha considerado que el “reciclaje” lo conocían todos sus compañeros y, cuando ella preguntaba de qué se trataba, se callaban o se sonreían. Un día, de copas, se lo volvió a preguntar y ya se lo explicaron, ha expresado.

Las acusaciones contra los procesados consisten en que retiraban féretros a los difuntos justo antes de su cremación para llevarlos de nuevo al tanatorio y ponerlos otra vez a la venta. La exempleada ha confirmado que en una ocasión también vio cambiar flores estropeadas por otras - se supone que para volver a poner a la venta coronas o ramos -.

La testigo ha especificado que, cuando vio en medios de comunicación que se habían llevado a cabo registros y detenciones por el caso, un amigo le aconsejó que fuera a la Policía a contar lo que había oído, lo que finalmente hizo en Comisaría.

En segundo lugar ha comparecido en la Sala de vistas una tía de los hermanos acusados en el juicio -hermana del que fuera dueño de El Salvador, ya fallecido - y se ha acogido a la opción de no declarar ya que es familia de varios procesados.

Una mujer que trabaja desde 2001 en el tanatorio de la Agencia Funeraria Castellana, en la cafetería y en recepción, también ha comparecido como testigo y ha negado que conociera si se llevaba a cabo la práctica de cambio de ataúdes.

Ha concretado que habitualmente las familias se quedan unos minutos cuando empieza la incineración de un allegado fallecido y ha dicho que siempre se les ofrece la opción de que vean el momento en el que el féretro se mete en el horno, algo que ahora se hace con mayor motivo a raíz de lo que se está enjuiciando.

La testigo ha asegurado que las flores que llegan para los finados, si no se las lleva la familia, se tiran, y ha expuesto que también hay casos en los que, a petición de los allegados, las guardan uno o dos días hasta que van a recogerlas para llevarlas al lugar donde han decidido enterrar la urna funeraria.

Ha reconocido que alguna vez sí se ha llevado la incineración de un cadáver en el horno del cementerio, en lugar del tanatorio, y ha puesto como ejemplo el caso de algún hijo que no iba a llegar a tiempo y la hora siguiente en la que estaba prevista una cremación ya estaba ocupada, por lo que se llevaba a cabo en el camposanto.

La trabajadora ha dicho desconocer el contenido de una carta localizada en el domicilio del que fuera el dueño de la empresa, en la que un trabajador, de nombre Justo y que ya ha muerto, exigía el pago de atrasos de tres años y, si no se lo abonaban, haría público lo que ocurría con las cajas fúnebres y las flores.

La testigo ha opinado que Justo no se llevaba bien con sus compañeros porque era “como el amo y hacía lo que le daba la gana”. Ha sostenido que ella no oyó hablar de reciclaje de ataúdes, ha dicho que se enteró de lo ocurrido por la televisión y que su reacción y la de los demás compañeros fue de “asombro”.

Al ver a los policías en la empresa - fueron a practicar un registro - “no sabía ni qué pensar; estábamos todos impactados”, ha mantenido.

Las acusaciones contra los procesados se centran en los delitos de constitución de organización criminal, pertenencia a organización criminal, apropiación indebida, estafa, contra el respeto a los difuntos, blanqueo de capitales y falsedad en documento mercantil. El juicio, cuya celebración está prevista hasta junio, continuará mañana con la comparecencia de más testigos. 

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