Barcelona estrena la primera librería del mundo dedicada a Palestina: “El poder transformador de la cultura es infinito”
En el corazón del barrio de Gràcia de Barcelona ha abierto sus puertas un pequeño templo de la cultura palestina. Este viernes 15 de mayo, coincidiendo con la conmemoración de la Nakba, ha nacido la librería Finestres Palestina, un local que guarda en unas estanterías decoradas con los colores de la bandera miles de títulos sobre la historia, la memoria y la lucha de este pueblo.
La librería, que se suma a las otras dos que ta tiene el grupo Finestres (una en Barcelona y otra en Palamós), pretende ser un “lugar de encuentro, formación y pensamiento crítico”. El espacio incorpora un fondo de 4.000 títulos en castellano, catalán, árabe, inglés y francés. Entre los títulos que se podrán encontrar hay literatura, ensayo, poesía, arte, narrativa, teatro y gastronomía, cómic y literatura infantil.
“La pregunta no debería ser por qué abrimos una librería dedicada a la causa del pueblo palestino, sino por qué nadie lo ha hecho antes”, ha reflexionado Sergi Ferrer-Salat, presidente de las Fundaciones Ferrer, conjunto en el que se engloba la Fundació Finestres. “El sionismo controla el relato y nosotros queremos contribuir a la toma de conciencia colectiva”, ha añadido.
Esta es, de hecho, la primera librería dedicada únicamente a esta causa que se abre en el mundo, fuera de Palestina, tal como ha explicado la directora ejecutiva de la UNRWA, Raquel Martí. “En este momento de desinformación y noticias falsas, es fundamental tener un lugar para profundizar en la historia de Palestina. Descubrir no sólo su sufrimiento, sino su riqueza cultural”, ha añadido.
Desde la Fundación también han querido hacer hincapié en que la función de la librería será generar conciencia crítica y erigirse como un lugar de debate y reflexión. “Creemos en el poder infinito de transformación de la cultura”, ha apuntado Estefanía Rico, directora de las Fundaciones Ferrer.
La librería Finestres Palestina ha cuidado mucho su fondo cultural, que ahora mismo todavía está a la mitad de su capacidad. Faltan por llegar unos 2.000 títulos, la mayoría de ellos en árabe, que no han podido aterrizar todavía debido a los bloqueos que pesan sobre la región.
“El sionismo, con la ayuda de los poderes económicos, políticos, los medios de comunicación y, sobretodo, de Estados Unidos, está intentando colonizar no sólo el espacio, sino también la cultura”, ha apuntado Ferrer-Salat, que también ha querido alzar la voz sobre “la crueldad y la virulencia” del conflicto en Palestina, uno que “condensa como ningún otro las consecuencias del triángulo fatídico de imperialismo, capitalismo y racismo que nos traen al mundo de hoy”.
En este sentido, han querido insistir en que el fondo no sólo está formado por escritores palestinos, sino también por expertos e historiadores internacionales entre los cuales hay también israelíes. “No vamos a negar ningún punto de vista, tampoco el israelí, siempre que no sea expresado desde una voluntad adoctrinadora”.
Un espacio pensado al mimímetro
La decoración de la librería hace que se respire Palestina en todos sus rincones. No sólo se trata de la gama de colores utilizada, sino que el espacio cuenta con una fuente interior decorada con un mosaico en forma del territorio del país. El diseño ha corrido a cargo de un arquitecto palestino, que ha querido crear un espacio “íntimo y acogedor, que invite a la lectura, pero también al diálogo”.
Para ello, la librería va a estar a cargo de Olivia Watson, una mujer que ha vivido dos años en Palestina como trabajadora de Médicos Sin Fronteras. Compensa la inexperiencia en el mundo literario con una concienciación y conocimiento de la causa palestina, motivo que la hizo “ideal” en el proceso de selección que realizó Finestres.
“No hacer nada no es una opción. Pero hay muchas maneras de resistir al horror. Podemos trabajar para conectarnos y construir un mundo más humano. Y la herramienta más poderosa para eso es un libro”, ha apuntado Watson. La librera de este nuevo espacio ha invitado al barrio y a la ciudadanía en general a acercarse al recinto, en el que se prepara una intensa agenda de actividades con escritores, músicos y pensadores especializados en la cuestión palestina.
Desde la librería son conscientes de que poner esta causa en el centro y el alma de la librería puede ponerles en la diana de ataques, bandalismo o intentos de saboteo. De hecho, el pasado junio ya vivieron un saboteo en su tienda de Barcelona, donde una treintena de tomos dedicados a Palestina quedaron manchados de café. “Esperemos que no pase. Si alguien tiene algo que decir, aquí estamos siempre abiertos a debatir”, ha remachado Watson.
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