El Govern plantea acelerar la subida salarial del profesorado en tres años para acabar con las huelgas
La Generalitat ya ha puesto sobre la mesa una propuesta para desencallar el conflicto que arrastra con el profesorado. En plena oleada de huelgas, el Departamento de Educación se ha abierto a acelerar la subida salarial que pactó con CCOO y UGT, además de plantear un refuerzo de plantillas con hasta 2.400 nuevos profesionales.
Los sindicatos huelguistas (USTEC, Professors de Secundària, CGT e Intersindical) exigían a Educación una propuesta de incremento de los sueldos para acudir a la próxima reunión, prevista para este miércoles. Aunque inicialmente lo descartaba, al final la consellera Esther Niubó les ha trasladado una nueva oferta de mejora salarial.
El documento que Educación ha remitido a los sindicatos afecta a las nóminas mediante dos vías. Por un lado, ofrece acelerar el calendario pactado con CCOO y UGT, que preveía una subida progresiva de hasta 3.000 euros al año (unos 200 euros al mes) en 2029. Este incremento, que se lleva a cabo vía modificación del complemento salarial autonómico, se completaría ya en 2028.
Por otro lado, Educación plantea otra mejora retributiva, todavía por concretar, a través de tres complementos singulares: el de tutorías (ahora es de entre 66 y 90 euros), uno nuevo para los cotutores, y otro para los tutores en los Centros de Máxima Complejidad (es decir, aquellos de entornos sociales más vulnerables).
Las nuevas retribuciones, que requerirían unos 98 millones de euros de inversión, se suman a la ya anunciada intención de la Administración educativa de reforzar las plantillas con más docentes y sobre todo, con personal para atender al alumnado con más dificultades de aprendizaje. En total, de cara al curso que viene ponen sobre la mesa la incorporación de 2.405 nuevos profesionales, lo que supone también 93 millones de euros addicionales.
Niubó reconoce que una parte importante del malestar docente procede de la sobrecarga de trabajo asociada al modelo de escuela inclusiva, para el que los huelguistas aseguran que faltan recursos, con lo que ya en la última reunión ofreció un incremento de personal.
Del total de profesionales anunciados, 1.348 serían destinados a escuela inclusiva (educadores sociales, psicopedagogos, técnicos de infantil); 708, docentes para reforzar plantillas, y 349, personal de administración.
Por último, desde Educación han trasladado un calendario de negociaciones a los sindicatos que, de ser aceptado, transcurrirá en paralelo a las huelgas que convocadas a lo largo de mayo y principios de junio. Si este miércoles está prevista la primera mesa sectorial, entre los días 22 de mayo y 3 de junio la Generalitat plantea cinco encuentros para abordar de forma específica cada medida.
La oposición carga contra su gestión
A la espera de reunirse con los sindicatos, Niubó ha tenido que comparecer este miércoles en el Parlament para dar cuenta no solo de la crisis con el profesorado, sino también por la relacionada con los Mossos: por el plan piloto para desplegarlos en algunos centros educativos y por la infiltración en una asamblea docente.
La oposición parlamentaria ha aprovechado por pasar cuentas con la consellera. Le han exigido desencallar el conflicto con los docentes, y la mayoría, salvo PP y Vox, le han pedido también que retire el plan piloto de los policías de paisano en los institutos.
Niubó ha dejado caer en la Cámara catalana que estaban trabajando en una nueva propuesta de mejoras laborales para la plantilla, pero que no se saldría del acuerdo con CCOO y UGT de 2.000 millones en cuatro años. “Lo complementaremos de forma realista, no es desde las demandas maximalistas que se consiguen las mejoras”, ha advertido antes de que se conociera la propuesta.
La consellera ha defendido una vez más el plan piloto para desplegar agentes de paisano de los Mossos d’Esquadra varios centros, a pesar del rechazo de la comunidad educativa y de parte de los claustros afectados. Para Niubó, el plan no es un “cambio de modelo” ni un despliegue “estructural” de policía en los centros, y permitirá probar una mejor colaboración entre servicios públicos y prevenir conflictos dentro y fuera de los institutos, siempre bajo el “liderazgo” del centro.
Desde la oposición, la práctica totalidad de los grupos parlamentarios han criticado la incapacidad por ahora de encauzar las protestas docentes. Anna Feliu, diputada de Junts, ha lamentado que tacharan de “acuerdo histórico” el pacto con CCOO y UGT y sin la mayoría sindical. “Lo que hay de histórico son las movilizaciones; el nivel de desconexión con los profesionales y la desconfianza generada”, ha afirmado.
Irene Aragonès, de ERC, ha aprovechado el pacto de Presupuestos anunciado este martes con el Govern para exigir la puesta en marcha de algunas de sus medidas, como la climatización de los centros. Ha evitado vincular las cuentas a la resolución de la crisis, y ha centrado sobre todo su crítica en el plan piloto de los Mossos. “Es comprar el marco ideológico de la derecha y convertir a los adolescentes en un problema de orden público”, ha señalado la diputada.
En este sentido, PP y Vox, a pesar de ser muy duros con el Govern por su gestión de la huelga docente, han defendido que los Mossos d’Esquadra puedan estar presentes en los centros. “No es el marco mental de la derecha, es que tenemos a bandas juveniles captando a menores en la puerta del instituto”, ha argumentado Cristian Escribano, del PP.
Los Comuns, por su parte, también han cargado con dureza contra el despliegue experimental de policías en los centros, que han señalado además que puede aumentar la segregación y la estigmatización de centros que ya tienen la etiqueta de problemáticos.
Sin embargo, en el capítulo laboral, han querido tender la mano al Govern para que la negociación de Presupuestos incorpore algunas demandas docentes que permitan resolver la situación. “No hay excusas, si hacen falta más recursos, podemos reagendar y recalendarizar alguna propuesta”, ha planteado la diputada Jéssica Albiach.
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