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José María Merino le da nueva vida en el español actual al “Calila y Dimna”
Madrid, 7 mar (Efe).- Facilitar la lectura en el español actual del “Calila y Dimna”, obra cumbre de la literatura universal, fue el principal motivo que llevó al escritor José María Merino a realizar la primera versión íntegra y moderna de los relatos de esta obra de origen indio, traducida al castellano a mediados del siglo XIII.
Si el “Calila y Dimna” sigue vigente siglos y siglos después de que se escribiera es porque es “un verdadero tratado de la condición humana” y una “indiscutible obra maestra”, ha asegurado hoy José María Merino en una entrevista con Efe con motivo de la publicación de este libro por la Editorial Páginas de Espuma.
En sus más de setenta historias se habla de pasiones y actitudes inherentes al ser humano, como “la ambición, el poder, el fingimiento, la deslealtad, la traición, la ira destructora, la adulación, la hipocresía, la falsedad o la corrupción”, pero también “el espíritu solidario y la amistad verdadera”, afirma Merino.
Había versiones en castellano actual de relatos sueltos del “Calila y Dimna”, pero las ediciones existentes de la obra completa, algunas de ellas “magníficas”, respetaban el español del siglo XIII, lo cual “dificultaba su lectura” por “ese idioma arcaico” que las hace “ininteligibles”.
“Lo malo es que, al leer los relatos en el español medieval, te pierdes la gracia del 'Calila y Dimna', que es la historia principal que hay alrededor de los relatos brevísimos que se van contando”, añade Merino, maestro del cuento en español y autor de numerosos libros de ficción, que ha ilustrado la obra con grabados procedentes de una de las ediciones antiguas del libro.
Y esa historia principal comienza cuando el sabio Berzebuey, médico jefe del rey Sirechuel, fue a la India en busca de plantas medicinales que resucitaran a los muertos, hasta que se dio cuenta de que esas plantas milagrosas eran en realidad “el conocimiento, los buenos consejos y el saber”, y los muertos que resucitan con ellas “son los ignorantes”.
A partir de ahí se suceden los relatos de “Calila y Dimna” mediante “una curiosa estructura general” que le da “un aire sorprendente de modernidad” por las numerosas inserciones de unos cuentos en otros y por “la finura con la que están descritos unos comportamientos que parecen proyectarse con acierto en las ambiciones y manejos oscuros del mundo en que vivimos”, escribe Merino en el prólogo.
Al parecer, buena parte de los relatos del “Calila y Dimna” proceden del “Panchatantra” indio y hacia el año 570 se tradujeron del sánscrito al phalevi (la lengua literaria persa). Luego, en el 750 el sabio Ibn al-Mucafa lo tradujo del persa al árabe, de donde sería vertido al castellano por iniciativa de Alfonso X el Sabio.
Merino se embarcó en “esta aventura” porque desde siempre le había “atraído mucho” el “Calila e Dimna” y veía que “era una pena que el lector normal no pudiera disfrutar de esta obra por ese respeto sagrado que se le tiene al español antiguo”.
“He querido hacerle un homenaje a 'los abuelos', ya que el 'Calila' es el primer libro de ficción de la lengua española y el que instaura una tradición de cuentos”, comenta Merino.
Además, a este académico de la Lengua le parecía “bonito” que alguien como él, que ha publicado tantos libros de relatos, “hiciera un homenaje a los primeros cuentos de nuestra lengua”. Y a los primeros microrrelatos, porque el “Calila y Dimna” es un claro antecedente de ese género tan actual.
“La ausencia de una versión contemporánea resultaba demasiado clamorosa”, y más, añade Merino, cuando hay ediciones en español actual de las versiones inglesa y francesa de esta obra y hasta una de la versión árabe, pero no había ninguna completa de la traducción al castellano que se hizo en España en el siglo XIII.
El autor de “El río del Edén” (Premio Nacional de Narrativa 2013) leyó de niño algunos cuentos del “Calila e Dimna” en antologías infantiles, en las que se eliminaban los aspectos “más crueles” de la obra y todo los relatos que hablasen de “prostitutas, alcahuetas, crímenes, parricidios...”.
Pero esas antologías no permiten disfrutar de “la gracia y de la sabiduría” de gran parte de los relatos, entre ellos de los “Del rey Sederano, de su ministro Belet y de su mujer Helbed”, “De la paloma acollarada, el ratón, el galápago, el gamo y el cuervo”, “De los cuervos y los búhos” o de “La rata transformada en niña”, que son algunos de los que más le gustan al escritor.
La ambición desmedida y el afán de riquezas están muy presentes en varios relatos del “Calila y Dimna” y lo siguen estando en el mundo actual, señala Merino, que ve similitudes entre los deseos de poder de algunos personajes del libro y los de los políticos españoles.
“Gobernar en tiempos benévolos no tiene ningún mérito. Cuando los políticos demuestran su talento y su capacidad es en momentos difíciles y graves como los actuales, en los que hace falta llegar a acuerdos. Para eso se les ha elegido”, concluye.
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