Así sonaba la Alemania comunista: las 100 mejores canciones de la RDA, recopiladas por primera vez

Gerald Hänelin en 1990. Foto: Herbst in Peking.

Aldo Mas

La extinta República Democrática de Alemania -RDA en adelante- contaba con una poliédrica realidad musical. Si de ella sobrevive algo más que el recuerdo es, mayormente, por el carácter obstinado de Jörg Stempel. Él fue el último director que tuvo la discográfica AMIGA, la empresa de la música popular de la Alemania oriental.

El nombre de AMIGA es una referencia al pasado español del mítico responsable de esta compañía surgida en los años 50, Ernst Busch. Él se dedicó, entre otras cosas, a cantar para las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil de España.

Desde su aparición hasta la caída del muro de Berlín, de la que se acaban de cumplir 30 años, la Alemania del este produjo no menos de 30.000 canciones, 2.200 discos y 5.000 singles, según las cuentas de Stempel. Pero ese es un tesoro musical que muy pocos conocen en Alemania, especialmente en el Oeste. Por eso, Stempel cuenta a eldiario.es que él lucha "para que las buenas canciones del este alemán encuentren reconocimiento en el país". Pese a los 30 años de la caída del Muro, hay aspectos de la división este-oeste que se mantienen en Alemania.

"La música de la RDA tiene poco reconocimiento entre los aficionados a la música en lo que fue la Alemania del Oeste. En los medios de comunicación, en general, no hay posibilidad de que esta música se vuelva a escuchar", lamenta Stempel. "Así, la gente de Múnich, Hamburgo o Colonia no puede conocer esta música y esto me enfada mucho", abunda, aludiendo a las grandes metrópolis de lo que fue la Alemania Occidental.

La labor de Stempel ha traído sus frutos este año en forma de una gran recopilación titulada Die 100 besten Ost-Songs o "Las 100 mejores canciones del Este". Es el último gran recopilatorio de música producida en la RDA.

Una recopilación única

"Es una mezcla absolutamente loca", afirma Stempel de esta gran recopilación. Así suele referirse a los muy diversos géneros musicales representados en este centenar de canciones.

En la recopilación hay representantes de lo que fue el pop, el rock, el punk, el jazz o las canción de autor en la RDA. La falta de libertades políticas en la Alemania Oriental no impedía que pudieran cultivarse estos géneros musicales bajo el comunismo.

Lo de "mejores canciones" viene dado a la recopilación de Stempel porque la selección resulta del trabajo hecho por un vasto grupo de figuras culturales germanas salidas del mundo de la radio, la música y la prensa especializada.

Esta última gran recopilación no es, evidentemente, la única que se ha escuchado en Alemania. Cada aniversario redondo de la caída del Muro está asociado a la aparición de este tipo de iniciativas. Sin embargo, la de Stempel se ha caracterizado, entre otras cosas, por su alcance. De hecho, ahora ha vinculado las cien canciones recopiladas a Radio Eins, una emisora berlinesa muy conocida en el país. Así, el pasado 14 de julio, entre las diez de la mañana y las siete de la tarde, no se escuchó en Radio Eins otra cosa más que Las 100 mejores canciones del Este.

A partir de aquella sesión de música del este se editó la última gran recopilación de AMIGA, hoy una firma integrada en la compañía estadounidense Sony Entertainment.

Un lugar especial para el punk

Otra característica de esta recopilación es que reserva un considerable espacio sonoro a la música punk de la RDA. Ese fue uno de los géneros más incómodos cultivados en la Alemania del Este. Pero, al parecer, la filosofía del "do it yourself" -o 'hazlo tú mismo'- de la subcultura punk no terminó de encajar bien con el régimen comunista. Producciones como las firmadas por bandas como Keks, un grupo ilustre entre los perseguidos por el régimen comunista en los años ochenta, caerían en el olvido. Stempel ha rescatado a ese grupo en su recopilación.

"En los países en los que hay una dictadura que impone una línea cultural, siempre hay bandas de música que no pueden dar cuenta de su trabajo y que lo tienen difícil por su música o por la letra cuando cantan contra la dictadura. Esto pasaba también con las bandas punks en la RDA", explica Stempel.

"El punk siempre fue una especie de revuelta contra el establishment político, y en la RDA lo fue también. En los 80, hubo muchas bandas punk en la RDA, hasta 50, pero hoy no quedan muchas activas", abunda Stempel. Son excepciones bandas supervivientes como Sandow, Die Skeptiker o Herbst in Peking.

Hubo también bandas que sobrevivieron a la RDA y a la traumática experiencia de la reunificación, contando incluso con un cierto reconocimiento del público del Oeste. Ejemplos de ello son bandas de rock aún activas como Karat o Silly. A otras, como Puhdys, les dio tiempo incluso a separarse tras haber hecho carrera en la Alemania reunificada. Las típicas desavenencias entre los miembros de Puhdys llevaron a la disolución de esta banda hace un par de años. 

Su vocalista, Dieter Birr, fue uno de los implicados en la elaboración de Las 100 mejores canciones del Este que ahora presenta AMIGA. Entre los reunidos por Jörg Stempel para seleccionar las mejores canciones del Este destacan nombres de la crítica procedentes de publicaciones como el semanario Die Zeit o la edición alemana de Rolling Stone. Hasta 115 personas han participado en la elección.

Entre ellas, también figura Christian 'Flake' Lorenz, actual teclista de la celebérrima banda germana Rammstein. Él y Paul Landers – guitarrista de Rammstein – formaron en su día parte de la banda de punk-rock Feeling B, representada con un tema en Las 100 mejores canciones del Este.

La canción alemana más popular del siglo pasado

En total, la recopilación reúne unas 80 bandas. Algunas de las canciones, según Stempel, tienen un carácter "atemporal". Así curre con la canción Am Fenster, del grupo City. Se trata de una canción de 1977, de casi siete minutos de duración y elegida a principios de esta década por la emisora Radio Fritz como "la canción más popular de Alemania del siglo pasado".

"Esta canción se ha impuesto porque es una canción intemporal, con un violín que lleva la melodía música. Tiene un texto muy lírico de una poetisa de la RDA, es una exitosa mezcla entre música y letra que recuerda a la música del Este de Europa. Por eso esa canción fue el primer disco de oro de origen extranjero en Grecia", plantea Stempel. La letra de la canción surgió de un poema firmado por la poetisa Hildegard Maria Rauchfuß.

Stempel piensa que "la calidad siempre se termina imponiendo". Con el paso del tiempo, y gracias a su trabajo evitando que esta música se olvide, las producciones musicales del Este no sólo sigue vivas. Se está iniciando un reconocimiento cultural que incluso trasciende lo propiamente musical.

Así, este año, Stempel celebró como una victoria personal el éxito de la película Gundermann. Se trata de una película biográfica dedicada a Gerhard Gundermann, cantautor fallecido en 1998 que hizo carrera musical en la RDA al tiempo que trabajaba en una mina de extracción de carbón. Allí manipulaba una excavadora gigante. "El cantautor de la excavadora', le llamaban", rememora Stempel.

La película que hizo sobre él Andreas Dresen, un director originario de la Alemania del Este, se llevó el pasado mes de mayo media docena de galardones en los Premios del Cine alemán, además de un puñado de nominaciones. Entre ellas, para orgullo personal de Stempel, la de mejor música, que retomaba parte del repertorio de Gundermann.

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17 de diciembre de 2019 - 22:12 h

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