División en el partido de Merkel por la política de puertas abiertas a los refugiados
La decisión de la canciller alemana, Angela Merkel, de abrir las fronteras del país a los miles de refugiados que se encontraban atrapados en Hungría ha provocado críticas desde su propio partido, la Unión Cristiano Demócrata (CDU), y en particular en el partido hermano bávaro, la Unión Social Cristiana, que considera que supone “una señal totalmente equivocada”.
El ministro del Interior alemán, Joachim Herrman (CSU), ha criticado que Merkel tomara la decisión sin consultar a los estados alemanes que tendrán que asumir la llegada de inmigrantes y refugiados. Mientras, la cúpula de la CSU, con el primer ministro bávaro a la cabeza, Horst Seehofer, ha coincidido en señalar durante una conferencia telefónica que es “una decisión errónea del gobierno federal”, según informa el tabloide 'Bild am Sonntag'.
En cambio, desde el Partido Social Demócrata (SPD), también socio de gobierno de la gran coalición que lidera Merkel, han defendido la iniciativa y la secretaria general del SPD, Yasmin Fahimi, ha argumentado que “era lo único correcto que se podía hacer”.
“Tenemos que dar un mensaje potente de humanidad para demostrar que los valores de Europa son válidos también en momentos difíciles. La gestión de la crisis por parte de Hungría es insoportable”, ha afirmado Fahimi en referencia al bloqueo impuesto por Bucarest al flujo procedente de los Balcanes y a los enfrentamientos entre refugiados y policías.