Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

Aumento de ataques racistas organizados en Grecia

Un grupo de inmigrantes en Grecia  © Mathias Depardon

Ketty Kehayioylou

ACNUR Grecia —

Los ataques racistas contra migrantes y refugiados han crecido dramáticamente en Grecia en los últimos tiempos. Estos crímenes permanecen impunes por lo que el círculo de violencia se está ampliando.

Los supervivientes de estos cobardes ataques son, en la mayoría de los casos, los más vulnerables, los más pobres y los más indefensos extranjeros – con o sin documentos legales – incluyendo mujeres y niños. Su “crimen” es tener la piel más oscura u otra característica que les señala como “extranjeros”. Los atacantes son grupos de 5-10 o más hombres, normalmente con una o dos mujeres, vestidos de negro y con las caras tapadas. Utilizan cuchillos, cadenas o botellas rotas al mismo tiempo que llevan grandes perros para intimidar.

Los supervivientes raramente denuncian estos ataques, pero incluso cuando lo hacen, como en el caso de un hombre afgano que fue apaleado en el pecho y en la espalda en septiembre de 2011, el juicio fue pospuesto hasta en 7 ocasiones. No hace mucho, un padre y su hijo de 14 años fueron brutalmente atacados con cadenas, cuchillos y cristales rotos. Aterrorizaron al padre, que había vivido la violencia en Afganistán y que intentó defender y salvar a su hijo, y como resultado fue gravemente herido. “Me pegaron con el objetivo de matarme”, declaró. Un par de meses antes otro refugiado fue apaleado cerca del centro de Atenas. Cuando se puso en pie, cubierto de sangre y buscando ayuda, la gente de alrededor le pidió que permaneciera callado y que se marchara. Silenciar un crimen es violencia per se, ya que da más poder a los criminales y amplía el círculo de sangre. En todos estos casos, el patrón era el mismo: grupos violentos que decidían imponer su ley con sus propias manos.

Pero también hay mucha gente que reacciona. Un claro ejemplo es el arzobispo de Sisanio y Siatista que describió Amanecer Dorado como “la noche negra” y subrayó que la organización persigue a Cristo. Según él, le ofenden a diario al atacar a refugiados, inmigrantes e incluso niños. Además, recientemente, una conocida presentadora de televisión aseguró que sentía vergüenza por ser griega cuando entrevistó a un hombre griego de origen egipcio que estuvo a punto de perder la vista tras un ataque racista con cadenas.

Las Naciones Unidas nacieron de las cenizas de la brutalidad del fascismo y el racismo, cuando la humanidad gritó “Nunca más”. En vista de esta situación alarmante, la oficina de ACNUR, la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, en Grecia, lanzó una campaña a principios de 2012 con el eslogan “Una víctima de violencia racista es demasiado”. El objetivo de la campaña es enviar un mensaje de que nadie debe tolerar la violencia racista.

Además, se creó una Red de seguimiento de violencia racista hace un año siguiendo la iniciativa de ACNUR y de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Su objetivo es arrojar luz sobre los crímenes silenciados y dar voz a todos los que no la tienen. En la actualidad, la red tiene 23 miembros y sus conclusiones se pueden encontrar en http://1againstracism.gr/category/english/

La nueva plataforma que se acaba de lanzar es el núcleo de la campaña anti-racista. Su objetivo es sensibilizar a la sociedad civil (actores, estudiantes, profesores, periodistas, autoridades e instituciones) para dar voz a las víctimas de los ataques y formular propuestas. El contenido será actualizado diariamente con artículos, vídeos, encuestas, entrevistas y testimonios de supervivientes.

En un país traumatizado por la crisis y en el que la sociedad lo está pasando mal, el mensaje de odio y violencia puede calar fácilmente. Cada uno de nosotros tenemos la responsabilidad de proteger nuestra sociedad democrática y sus miembros más débiles. En el pasado, las víctimas eran demócratas y activistas de la izquierda, hoy son los inmigrantes y los refugiados, aquellos que no tienen “buenas credenciales” de nacionalismo o “devoción religiosa”. Si no actuamos ya y con contundencia, mañana las víctimas seremos nosotros mismos y nuestros niños... pero ¡será demasiado tarde! Por Ketty Kehayioylou, ACNUR Grecia

Etiquetas
stats