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De las apuestas de Sobera a los créditos inmediatos de Christian Gálvez: famosos que anuncian productos de riesgo

El presentador Carlos Sobera anunciando el casino online 888.es

Jesús Travieso

3.000 euros en un momento o ganancias aseguradas apostando pequeñas cantidades. Eso es lo que ofrecen varias empresas de créditos inmediatos y juego online, especialmente a través de la televisión. Un producto que se presenta de una manera amistosa, ofreciendo una solución instantánea a un problema económico. Alguna de estas compañías han reforzado su mensaje con una cara conocida. Lo que no suelen decir en esos anuncios son los riesgos de esos productos. Algo en lo que tampoco inciden sus protagonistas. Aunque a ellos mismos les pueda pasar factura esa vinculación.

Los famosos que ejercen de intermediarios amables entre el cliente y las compañías que quieren vender un producto son un reclamo habitual en el mundo de la publicidad. Presentadores de televisión como Christian Gálvez, Carlos Sobera o Jesús Calleja, actores como José Coronado o Roberto Álamo, y varios futbolistas (como los del Real Madrid) conforman el abanico de personajes conocidos que son o han sido imagen de empresas que ofrecen productos considerados de riesgo para los consumidores.

Pero no es lo mismo anunciar comida o coches que créditos acusados de fomentar la usura o casas de apuestas que quieren captar jugadores a cambio de cuantiosos bonos de bienvenida, y que han sido señaladas por promover la ludopatía. Campañas publicitarias que pueden ser un trabajo más para ellos, pero que genera críticas en su contra por los peligros de los préstamos de este tipo, denunciados por asociaciones de consumidores, y del juego, que vive un auge del que han alertado expertos y psicólogos.

Que un famoso se ligue a marcas de este tipo suele asociarse inmediatamente a lo bien pagados que suelen estar los anuncios. Algo en lo que coincide el exCEO de la agencia de publicidad Bassat-Ogilvy, Jesús Muñoz: “El dinero es la primera razón, sin duda. Se puede ganar más con un anuncio que haciendo una película varios meses. Y si no se equivocan con la marca, pueden aumentar su notoriedad”. Las empresas también se benefician de tener a un personaje fuerte haciéndoles promoción, con la búsqueda de “notoriedad inmediata, acelerada” como objetivo, añade Muñoz.

El problema para alguien conocido llega, según Muñoz, cuando se asocian a lo que denomina “productos no éticos”. “Creo que son casos de pura conveniencia económica. No creo que estar con algo que fomenta la usura o que quiere que apuestes sea bueno para ellos. Esa notoriedad que ganan puede ser perniciosa”, explica este experto, que insiste en que la estrategia del anunciante es llegar a más gente con el famoso, y la de éste, ganar un buen dinero.

Créditos con intereses cercanos al 50%

Christian Gálvez y Carlos Sobera son figuras de éxito. Han presentado programas con audiencias millonarias, y triunfan en otras facetas: Gálvez en la de escritor y Sobera en la de actor. Ambos comparten la suerte de una carrera exitosa y un reconocimiento público indiscutible. Pero también son compañeros de crítica por las empresas a las que han vendido su imagen: las de créditos inmediatos.

Más allá de su intención, Gálvez y Sobera fueron las caras visibles de préstamos que muestran una salida rápida a un apuro económico, pero que dejan en la letra pequeña las consecuencias en forma de intereses que supone contratarlos. “Estos productos está claro que fomentan la usura. El problema es que en España no tenemos regulado desde qué punto algo se puede calificar así. Por eso son legales”, explica a eldiario.es Álvaro Casero, miembro del proyecto de créditos de Adicae, que denuncia la falta de regulación que existe, aunque “los Gobiernos saben qué está pasando y que es un problema”.

“Creo que estos vínculos con famosos se suelen dar por el total desconocimiento de lo que hacen estas empresas. No se paran a pensar a quién están vendiendo su imagen”, opina Casero, que recuerda que muchas de estas prestamistas son propiedad de grandes bancos. “Actúan como si fueran la paga extra. Las entidades están comprando dinero al 0,1%, y luego en sus créditos te lo ponen al 11% o 12%. Pero en estas empresas, te lo suben a más del 100%”, asegura.

Casero, que define estos productos como “chiringuitos financieros”, explica que en su asociación han llegado a encontrarse créditos “con tipos de interés del 3.500%”. También denuncia que las empresas “enmascaran con letra pequeña los costes de tratar con ellos”, además de enviar a los clientes “documentación muy farragosa que no explica cuál es el tipo de interés”. Pero avisa de que el principal problema es saltarse algún pago: “Pueden pasar dos cosas: o que vendan nuestros datos a una financiera, cosa que es ilegal, y que desencadenará un acoso al deudor, o que nos multipliquen los intereses”.

Los que suelen pedir estos créditos son, como señala Casero, personas que no tienen acceso a la financiación a través de los bancos. Estas empresas son una solución para estos usuarios, pero lo grave es que “conceden el préstamo sin estudiar la solvencia”. “Apostamos por facilitar el acceso al crédito a todo el mundo, pero siempre se tiene que estudiar la situación del que lo pide”, dice este experto, que recomienda acudir primero a “el entorno familiar o los servicios sociales”, a la vez que lamenta la falta de educación financiera en España.

Las explicaciones de Carlos Sobera

eldiario.es ha intentado ponerse en contacto con los protagonistas de estos anuncios señalados y criticados. Al cierre de este artículo, el único que ha respondido a las preguntas de este medio es Carlos Sobera (Barakaldo, 1960), que alterna dos programas de televisión con una obra de teatro impulsada por su propia productora, Arequipa.

Sobera asegura que se ha vinculado a una empresa de apuestas porque se dirige “a la inmensa mayoría de las personas que disfrutan el juego con normalidad”. El presentador rechaza que su papel en el anuncio sirva para “fomentar la ludopatía”, pero ofrece sus disculpas a los ofendidos con esa campaña, ya que “es importante saber cómo se percibe tu trabajo en otros”.

“Creo firmemente que tenemos que tener una sensibilidad especial con quienes sufren ludopatía, y prestarles toda la ayuda necesaria. Las críticas las asumo y las acepto. Nunca ha sido mi intención hacer daño a nadie”, asegura el también actor. Sobre su tuit en el que negaba que la publicidad generase ludópatas (afirmación que los profesionales que tratan a personas con ludopatía desmienten), Sobera subraya que “la adicción y la ludopatía tienen muchas causas, y hay que prestar atención a los entornos”. Pero añade que no quiere “incendiar ni provocar, y me disculpo con quien se haya sentido ofendido”.

El presentador insta a no relacionar directamente “juego con ludopatía” porque “hay personas que juegan o quieren hacerlo sin que eso les convierta en ludópatas”. Tras las críticas que ha recibido por esta campaña y la otra que protagonizó para un crédito inmediato, Carlos Sobera no sabe si volvería a ser imagen de empresas de este tipo. “No me lo he planteado. Me limito a explicar mis intenciones. Me interesa pedir disculpas y dejar claro que no me gusta que la gente se sienta perjudicada por lo que hago yo”, afirma.

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