Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

BP, Chevron, ExxonMobil, Shell y Total llevan gastados 251,3 millones en hacer lobby en la UE desde 2010

Vista de la refinería de la petrolera anglo-holandesa Royal Dutch Shell en Bayton, Texas.

Andrés Gil

Corresponsal en Bruselas —

Las cinco principales empresas de la industria del gas y los combustibles fósiles, BP, Chevron, ExxonMobil, Shell y Total, llevan gastados 251,3 millones de euros en hacer lobby en la UE desde 2010. Al menos, que se sepa. ¿Para hacer qué? Influir en la agenda legislativa comunitaria relacionada con la transición energética y la lucha contra la crisis climática.

Así se desprende de un informe publicado este jueves por Greenpeace, Corporate Europe Observatory, Friends of Earth y Food and Water, que expone cómo BP, Chevron, ExxonMobil, Shell y Total, “que son responsables del 7,4% de las emisiones de gases de efecto invernadero entre 1988 y 2015, han declarado haber gastado 123,3 millones de euros en hacer lobby en la EU entre 2010 y 2018. Sus 13 grupos de lobby relacionados han declarado otros 128 millones”.

“En 2018, las cinco grandes empresas de los combustibles y el gas ganaron más de 82.000 millones de dólares, mientras sus máximos ejecutivos se embolsaron 80 millones de dólares”, afirma el informe: “ExxonMobil pagó a su CEO 18,8 millones de dólares; y Shell, que es responsable de más de 50 años de abusos en el Delta del Níger, pagó a su CEO 23 millones de dólares”.

Las entidades sociales sostienen que “el lobby de los combustibles fósiles se dispara en periodo de elaboración legislativa: las cinco grandes y sus asociaciones empresariales tuvieron un pico de gasto en lobby en 2014, cuando la UE estaba suscribiendo sus objetivos climáticos y energéticos para 2030: sus grupos de lobby declararon haber gastado ese año 34,3 millones de euros para influir en la UE”.

Desde que Jean-Claude Juncker llegó a la presidencia de la Comisión Europea, el 1 de noviembre de 2014, “las cinco grandes compañías y sus lobbys han tenido 327 reuniones oficiales con los comisarios europeos, sus gabinetes y sus directores generales. Eso es más de una por semana”, explica el informe.

Los comisarios, junto con sus gabinetes, que más reuniones han tenido con ellos son, según los datos aportados en el documento: el comisario español de Energía y Acción Climática, Miguel Arias Cañete, con 51 reuniones; el comisario de Unión Energética, Maroš Sefcovic, 44 reuniones; la comisaria de Mercado Interior e Industria, Elżbieta Bieńkowska, 20 reuniones; el vicepresidente Frans Timmermans, 13 reuniones. Además, el director general de Energía, Dominique Ristori, ha tenido 54 reuniones.

“El gasto total en lobby durante la Comisión Juncker (2014-2019) de las cinco grandes empresas y sus colectivos han ascendido a 162,9 millones”, afirma la investigación.

El acceso a la toma de decisiones sobre energía y clima es clave para estas empresas, que declaran tener en nómina 200 lobistas, que son fundamentales para amplificar los mensajes de la industria y hacerlos llegar a los legisladores, explican las entidades.

Un informe destapado en 2018 revelaba que el lobby más influyente, Business Europe, “estaba promoviendo estrategias para oponerse, negar o retrasar los planes de la UE para aumentar los objetivos de reducción de gases de efecto invernadero. Estas estrategias intentaban frenar las acciones climáticas estas estrategias estaban claramente destinadas a obstaculizar la acción climática que podría afectar los beneficios de sus miembros: BP, ExxonMobil, Shell, Total, EDF, Engie, ENI, Equinor, Lukoil, OMV y Repsol”.

“Business Europe puede no ser un colectivo de combustibles fósiles per sé”, dice el informe, “pero no hay duda de que hace lobby por la industria del combustible: ha tenido 21 reuniones de alto nivel en la Comisión Europea para discutir 'política energética' y 'sostenibilidad”.

“Este informe”, dicen las entidades autoras, “saca a la luz sólo la punta del iceberg, en tanto que las cinco grandes multinacionales de los combustibles fósiles también gastan cientos de millones en publicidad, artículos de prensa amables, invitaciones a viajes, patrocinios de actos relacionados con el clima y otras actividades para promover su agenda”.

Así, proponen una serie de medidas para frenar la influencia de la industria de los combustibles fósiles: “Establecer un cortafuegos para terminar con el acceso de la industria de los combustibles fósiles a los espacios de toma de decisiones; evitar conflictos de intereses con los legisladores y las puertas giratorias entre la política y la industria; acabar con el trato preferencial de la industria fósil en viajes oficiales, negociaciones y órganos consultivos; rechazar alianzas con la industria fósil: patrocinios y espacios con los representantes de la industria, así como con la asistencia a sus actos y sus donaciones a candidatos o partidos”.

Etiquetas
stats