De gigantes energéticos al ex jefe de gabinete de Aznar: el boom de proyectos de hidrógeno verde en España

Dos tanques señalados con O2 (oxígeno) y H2 (hidrógeno), en una planta de energía híbrida en Alemania. EFE/BERND SETTNIK/Archivo

España vive un boom de proyectos de hidrógeno renovable a la espera de las ayudas de los fondos europeos y al calor de la apuesta de Bruselas y el Gobierno por este vector energético, llamado a ser una de las grandes esperanzas para impulsar la transición energética, la descarbonización de la economía y la reindustrialización del país tras la catástrofe del coronavirus.

El 'boom' del hidrógeno: ¿energía sostenible o lavado verde de la industria del gas?

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Las grandes energéticas creen que, por su posición geográfica y sus excelentes condiciones para las renovables, España es "el país adecuado" para desarrollar el hidrógeno verde, una solución tecnológica incipiente todavía y necesitada de ayudas para la que el Gobierno español ha diseñado una estrategia que contempla cerca de 9.000 millones de euros de inversiones para la próxima década.

Mientras desde algunos sectores se advierte del lobby de la industria del hidrógeno basado en combustibles fósiles ante las instituciones europeas, los proyectos y anuncios se suceden casi a diario, a la espera de que en los próximos meses se concrete el reparto de los fondos europeos, de los que el Gobierno español prevé destinar al hidrógeno más de 1.500 millones hasta 2023, según anunció el mes pasado Pedro Sánchez.

Para ponerse a la cabeza de esta incipiente revolución industrial "hay que correr", como dijo hace unas semanas Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola. La eléctrica acaba de anunciar la creación de una alianza global, Green Hydrogen Catapult, para acelerar la escala y la producción de hidrógeno verde en los próximos seis años, y junto a otras multinacionales europeas, entre ellas Acciona, Siemens Gamesa o la italiana Enel (dueña de Endesa), acaba de instar a la UE a poner todos los recursos y la voluntad política para impulsar el desarrollo del hidrógeno de base renovable.

En una misiva remitida esta semana, esas empresas han reclamado a los estados miembros "que se comprometan con un marco normativo ambicioso" que "apoye los avances tecnológicos que aumenten la eficiencia y la competitividad de las soluciones de hidrógeno renovable", según informó este miércoles Endesa. Su consejero delegado, José Bogas, explicaba la semana pasada que los proyectos vinculados a este gas van a estar “en la banda alta” de los proyectos que más ayudas van a requerir del fondo europeo de reconstrucción.

Ex mano derecha de Aznar

Más allá de esos grandes nombres y de las iniciativas de otros gigantes nacionales como Repsol (que ha anunciado 2.900 millones de inversiones vinculadas al hidrógeno hasta 2023) o Enagás, algunos pequeños proyectos buscan su sitio. Es el caso de la recién creada Hidrógeno Verde Renovable SL, una pequeña empresa domiciliada en Madrid que acaba de incorporar como consejero independiente a Germán Alcayde, ex jefe de gabinete de José María Aznar.

El antecesor de Pablo Casado como mano derecha del ex presidente español se ha incorporado a ese proyecto como asesor externo o, como él dice, un "humilde consejero": "Yo les ayudo en la parte más institucional y política". "Lo que aporto es esa visión geoestratégica, por mi pasado, en mercados donde el hidrógeno es muy desconocido", explica a elDiario.es. Alcayde subraya que en todos los países productores de petróleo "están mirando al hidrógeno y las renovables".

"No creo que haya muchas empresas como esta", apunta sobre un proyecto que, según su director general, José María Guinea, por ahora no tiene grandes cifras detrás y está todavía en una fase muy incipiente, tras cerrar una ampliación de capital en la que se ha incorporado como socio la firma Langur Holding.

Se trata, explica Guinea, de buscar "nuestro huequecito para aportar soluciones muy concretas de pequeñas plantas de generación de hidrógeno en puntos muy específicos", aprovechando la experiencia de otra compañía que dirige este empresario junto a su socio, Eduardo Echecopar, dedicada a la operación y mantenimiento de plantas de energía eólica y fotovoltaica pertenecientes a fondos de inversión y family offices.

La idea es acoplar pequeñas plantas de generación de hidrógeno a algunas de esas instalaciones para aprovechar la energía que en ocasiones el operador del sistema (Red Eléctrica) no les permite evacuar. Según Guinea, "ahí podría haber una posibilidad de en un momento dado producir electricidad muy barata" y aprovecharla para producir hidrógeno mediante electrolizadores, para venderlo directamente con destino a otros usos (por ejemplo, para la industria o el transporte pesado) o emplearlo con posterioridad para producir electricidad.

El directivo no descarta recurrir a ayudas europeas para asumir parte de la fuerte inversión que van a requerir los electrolizadores (de en torno al millón de euros por megavatio), pero asegura que el objetivo último no es acceder a esas subvenciones, sino poner en marcha proyectos que sean sostenibles en el tiempo. Señala que su nuevo consejero puede ser un puente a la hora de exportar su solución a terceros países. "Germán conoce a un montón de gente" pero "aquí Aznar no está ni se le espera", zanja Guinea.

Estrechamente vinculado al PP de Madrid durante años, aunque nacido en Valencia, Alcayde fue durante años una joven promesa del PP madrileño y, hasta 2019, uno de los principales asesores de Aznar, al que hace un par de años acompañó en una visita a Chile para presionar a favor del cigarrillo electrónico. En 2014, El País le definía como la "sombra" del expresidente, "el guardián de su móvil y sus papeles": "Sigue la tendencia de ayudantes de Aznar desde que lo fue el que hoy es su yerno, Alejandro Agag: joven, atildado y profundamente neoliberal".

Licenciado en Empresariales y Turismo y con un MBA del Instituto de Empresa, Alcayde fue nombrado secretario general de Nuevas Generaciones en la Comunidad de Madrid en 2008 y en 2011, tras unos meses en la Asamblea de Madrid como diputado regional, fue director general de Formación de la Comunidad de Madrid de Esperanza Aguirre, cargo que ocupó hasta que Aznar le fichó como mano derecha para ocupar el hueco que había dejado el hoy líder nacional del PP, Pablo Casado.

Hoy, tras años fuera de la política activa y con una firma de asesoría propia ("Soy autónomo, tengo mi empresa de consultoría y quien me pide ayuda, yo le ayudo"), Alcayde cree que "todo lo relativo a la energía renovable, hidrógeno verde, eficiencia, no solo está muy de moda, es hacia donde va todo". "El Gobierno lo va a apoyar, tienes los fondos europeos, es medioambientalmente eficiente, tienes a las grandes utilities, y a Repsol, BP, Cepsa, todas, viendo cómo con el barril a 30 dólares es imposible ganar dinero". Y no cierra la puerta a posibles alianzas: "Al final tú eres una pieza más en el puzzle, tú eres proveedor de combustible. Te puedes aliar con fabricantes, te puedes aliar con instituciones…"

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Publicado el
9 de diciembre de 2020 - 23:28 h

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