Jeff Bezos va a por el Liverpool y Apollo Capital controla el Atlético: los grandes inversores se hacen fuertes en el fútbol
El Mundial de Fútbol ha puesto de relieve el apetito de los inversores por un deporte que supone ingresos millonarios que irán a más en los próximos años. Así se ha visto en el intento –fallido– por parte del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de vender parte de los derechos de esta competición a una firma de capital privado. También, porque cada vez hay más fondos y más magnates que quieren su trozo del pastel. El último, el fundador de Amazon, Jeff Bezos, que forma parte del consorcio que puja por hacerse con el control del Liverpool, uno de los equipos con más peso en la Premier League.
En España, uno de los últimos movimientos lo ha protagonizado el Atlético de Madrid, con la entrada en su accionariado del gigante estadounidense de la inversión Apollo, que acaba de liderar esta semana una ampliación de capital valorada en más de 100 millones de euros, tras aportar unos 1.300 para convertirse en su accionista de referencia. Y está por ver qué pasa con el Real Madrid, actualmente propiedad de sus socios, porque su presidente, Florentino Pérez, ganó las elecciones en junio con la premisa de plantear la entrada en el club de algún inversor privado, sin concretar muchos más detalles.
En cuanto al Mundial que ganó España hace menos de un mes, se ha convertido en un revulsivo y en un termómetro para ver la potencia financiera del considerado deporte rey. Y no es, precisamente, un tema resuelto. Desde hace semanas, Infantino ve su cargo en peligro después de que fracasase su intento de vender los derechos de la Copa del Mundo.
No los iba a vender a una firma desconocida. Planteaba dar entrada en una nueva empresa –FIFA Forward Enterprise– al fondo de capital riesgo Thrive Capital, dirigido por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno de Donald Trump. Kushner es el mismo empresario que este miércoles ha pactado la compra de Los Angeles Lakers por 12.000 millones de dólares, la venta más cara de la historia de la NBA.
En concreto, Infantino perseguía vender el 21% de su capital por algo más de 3.600 millones de dólares. Un precio que para la UEFA –el organismo que representa a las federaciones europeas– no refleja el valor real del Mundial por lo que va a investigar si ha intentado vender el torneo a precio de saldo. Solo la cita de EEUU, Canadá y México generó ingresos por encima de los 9.000 millones de dólares, una cifra récord equivalente a 7.800 millones de euros. De hecho, la UEFA está analizado la vía de poner en marcha competiciones alternativas a las de FIFA, según la información publicada por Bloomberg.
Un negocio de clubes y magnates
Más allá de las competiciones entre selecciones, la presencia de magnates y grandes inversores se ha ido acelerando en los clubes. El próximo en cambiar de manos puede ser el Liverpool. Según la información publicada por Financial Times, Jeff Bezos forma parte de un grupo de empresarios que planea entrar en el accionariado del equipo inglés, que se valoraría en cerca de 6.000 millones de dólares (unos 5.200 millones de euros).
Bezos no va solo, porque junto a él estarían, según la citada información, el cofundador de Facebook, Eduardo Saverin; y Amit Bhatia, yerno del magnate del acero y multimillonario Lakshmi Mittal, dueño de ArcelorMittal. El Liverpool ya está controlado por magnate, porque lleva desde 2010 en manos de la sociedad Fenway, propiedad del empresario estadounidense John Henry, que lo compró por unos 300 millones de libras (más de 350 millones de euros al cambio actual) y que es dueño de equipos de diferentes deportes, como los Boston Red Sox de béisbol.
Si se concreta esta transacción, Bezos y su consorcio se unirían a la nómina de empresarios que ya están presentes en la Premier. Por ejemplo, el Manchester United lleva décadas en manos de la familia Glazer (que no ha ocultado su cercanía a Donald Trump, incluso financiando sus campañas), pero en su capital también está presente, desde 2023, el empresario Jim Ratcliffe’s, propietario del grupo químico Ineos.
Otro norteamericano, Stan Kroenke, es dueño del Arsenal. Kroenke está ligado al sector inmobiliario, tiene equipos en la NFL y la NBA y, además, es marido de la hija del fundador de Walmart, la mayor empresa de distribución de EEUU. Y otro equipo londinense, el Chelsea también está bajo el paraguas de otro empresario estadounidense, Todd Boehly, dueño de la firma de inversión Eldridge, que gestiona activos por valor de 75.000 millones de dólares.
De jeques y consorcios del lujo
Al margen, están los equipos propiedad de jeques que han logrado fortunas gracias al petróleo y el gas. Entre ellos, el Manchester City, controlado por Abu Dhabi United Group (ADUG), del jeque Mansour bin Zayed Al Nahyan. El de Manchester es el mayor ejemplo de multipropiedad, porque también tiene equipos en Nueva York, Melbourne, Palermo, Yokohama, Montevideo, Sichuan, Mumbai, además del Girona.
Y detrás del Paris Saint-Germain (PSG) está Nasser Al-Khelaïfi, presidente de Qatar Sports Investments (QSI), que adquirió el club parisino hace una década y que ahora suena como candidato para suceder a Infantino en la FIFA.
En Francia también se da otro concepto de propiedad: el de empresarios que han hecho fortuna en el sector del lujo y han destinado parte de su fortuna a comprar un equipo de fútbol. Bernard Arnault, propietario del imperio LVMH, controla el Paris FC; y François-Henri Pinault, dueño de Kering –matriz de Gucci, Saint Laurent o Bottega Veneta–, el Stade Rennais.
Aquí en España también hay inversores, pero de otro perfil, como Peter Lim en el Valencia CF; el inversor norteamericano Alan Pac en el Espanyol, el jeque Abdullah ben Nasser Al-Thani, en el Málaga CF; o el consorcio saudí SMC Group, liderado por Mohamed Al-Khereiji, en la UD Almería, donde también está Cristiano Ronaldo, con un 25%.
1