Cómo construir una educación para todos, más práctica y basada en evidencias científicas

Alumnos en clase
Tomás Muñoz M. —

El programa EduCaixa sostiene que la educación de calidad es uno de los motores sociales más relevantes y, además, garantiza el desarrollo sostenible. Desde que la Fundación “la Caixa” pusiese en marcha, en 1982, su programa de becas para estudiantes de excelencia ha servido para que miles de personas en España puedan completar y mejorar su formación, al margen de cuál sea su condición u origen. Desde 2011, a través de EduCaixa, proporciona recursos que fomenten la transformación educativa, con la mirada puesta en las investigaciones científicas y las nuevas tendencias en pedagogía.

En la actualidad, actúa en tres direcciones complementarias para construir un proceso de enseñanza-aprendizaje significativo e integral. Estas se basan en impulsar las competencias, potenciar el trabajo de los equipos de los centros escolares y hacer hincapié en la generación y transferencia de evidencias. De esta forma, los conceptos que fomentan las habilidades de cualquier niña o niño se resumen en cuatro ces: pensamiento crítico, creatividad, colaboración y comunicación. Con esta receta, el programa pone a su disposición todo lo necesario para el crecimiento personal y profesional.

El pasado mes de mayo EduCaixa organizó el IV Congreso Internacional de Educación basada en Evidencias Coorganizado por la Education Endowment Foundation y la Fundación “la Caixa”. Como punto de partida, el evento reivindicó la incorporación de modelos diseñados, implementados y evaluados en base a pruebas científicas, al igual que sucede en otras disciplinas como la medicina o la tecnología. Durante el desarrollo del encuentro, expertos en pedagogía, psicología, neurología y sociología coincidieron en señalar que todas las decisiones sobre educación —desde la administración pública, hasta los propios centros— deben ser tomadas en base a la evidencia científica con el objetivo de ser más eficientes en el proceso de enseñanza-aprendizaje y, al mismo tiempo, lograr una organización más equitativa de las aulas.

En relación con el panorama actual, el congreso expuso que la brecha social es un punto vulnerable de los sistemas educativos. Así, los estudiantes desfavorecidos se encuentran en desventaja respecto a los más acomodados, situación que se ha agravado durante la pandemia por dos razones. 

En primer lugar, los expertos destacaron “los estilos parentales” como aspecto determinante en la salud mental de los alumnos y alumnas, lo que tiene “un efecto directo sobre el rendimiento escolar”. En los períodos en que los estudiantes no pudieron asistir de forma presencial a los colegios e institutos, los padres desempeñaron un papel esencial. 

Por otra parte, en el IV Congreso Internacional de Educación basada en Evidencias, igualmente se subrayó la relevancia que tiene “la conectividad” en un entorno “que tiende a la digitalización”. De nuevo, en este aspecto queda manifiesto que las condiciones particulares que cada alumno tiene en su hogar ejerce una influencia fundamental.

Un modelo más cercano a la realidad profesional

Entre las prioridades de EduCaixa se encuentra la posibilidad de dotar de los mismos recursos a todos los estudiantes y, asimismo, hacerlo de la forma más próxima a la realidad laboral y profesional que se encontrarán cuando terminen sus estudios. Rocío Prieto es profesora en uno de los centros que participan en el programa de la Fundación “la Caixa” y tiene claro que “todos deben tener las mismas oportunidades”. Para conseguirlo, esta docente potencia “la atención personalizada e individualizada” porque “cada uno despliega sus capacidades a su propio ritmo”. Y pone un ejemplo muy pegado a la realidad del mercado laboral: “Hace tres años empezamos a trabajar en un desafío centrado en el big data y fue un éxito total. Esta iniciativa sirvió para que pudieran desarrollar todas las competencias del currículo educativo a la vez que aprenden a trabajar de una forma diferente a la que suele ser habitual en un aula”, explica.

Continuando con esta línea de aproximación de los contenidos curriculares a la realidad profesional, el programa también organiza todos los años diferentes desafíos, encuentros y campus. En este 2022, el certamen The Challenge by EduCaixa ha retado a los estudiantes a crear proyectos innovadores y responsables, enmarcados dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, con el propósito de aportar soluciones con impacto positivo para la sociedad. Tras recibir 1.252 candidaturas de casi 300 centros de toda la península, un centenar de ellas fueron seleccionadas y, posteriormente, participaron en un campus celebrado en Barcelona. 

Finalmente, los proyectos de 22 equipos constituidos por un total de 77 alumnos y alumnas fueron los elegidos para viajar entre el 28 de junio y el 12 de julio a Silicon Valley (Estados Unidos). De esta forma, los jóvenes podrán conocer en persona cómo funcionan las universidades y empresas más punteras de la meca de la tecnología mundial. Además, durante esta experiencia estarán acompañados por un invitado de excepción, ya que junto a ellos viajará el popular youtuber Miquel Montoro. El mallorquín anunció por sorpresa su incorporación durante la celebración de una gala virtual que tuvo lugar en el metaverso de EduCaixa.

Etiquetas

Descubre nuestras apps

stats