Más salario, transcripción automática en los ambulatorios y menos guardias: así es el acuerdo con los médicos de Osakidetza
Ya es definitivo. Este jueves, finalmente, el Boletín Oficial del País Vasco (BOPV) ha publicado los términos concretos del acuerdo entre Osakidetza y el Sindicato Médico de Euskadi (SME) para mejorar exclusivamente las condiciones laborales del personal facultativo. Osakidetza lleva sin convenio actualizado desde 2018 y ahora esta modificación deja fuera al resto de categorías profesionales, que son la inmensa mayoría en la Sanidad pública.
Se trata de un pacto que responde a las dinámicas de movilizaciones corporativas en toda España a lo largo de 2026 y que, a la vez, ha soliviantado al resto de sindicatos, que tienen también mayoría en la mesa sectorial del Servicio Vasco de Salud y que anuncian un otoño caliente en forma de protestas y huelgas. El consejero Alberto Martínez ha argumentado que la profesión médica, que es la suya, tiene una “singularidad” especial por sus funciones, responsabilidades y formación. He aquí las claves del nuevo marco laboral.
Los argumentos
El Gobierno, en el decreto que recoge el acuerdo, expone que “en los últimos años se ha destacado la especial dificultad de captación y fidelización del personal médico y facultativo especialista, tanto por factores demográficos como por la creciente competencia por atraer y retener profesionales altamente cualificados entre los servicios sanitarios”. Por eso, “se considera necesario impulsar medidas específicas para mejorar las condiciones de la actividad profesional del personal médico y facultativo especialista, favoreciendo al mismo tiempo la estabilidad de las plantillas, la continuidad asistencial y la calidad de la atención a la ciudadanía”. Se indica que había una “necesidad objetiva” de mejorar la posición de los médicos para “garantizar” esa “continuidad asistencial” que se repite en seis ocasiones en el texto publicado.
Las guardias
Como gran medida, desaparecen las guardias de 24 horas. Se trata de “facilitar una transición progresiva hacia modelos alternativos a las guardias prolongadas de 24 horas, promoviendo fórmulas organizativas más modernas, sostenibles”, dice el decreto. ¿Cómo? “Con el objetivo de avanzar hacia modelos menos prolongados de atención continuada, se permitirá que las y los profesionales puedan acordar voluntariamente fórmulas de distribución de las guardias de fin de semana en turnos diferenciados de 12 horas, siempre que dicha organización resulte compatible con las necesidades asistenciales y cuente con validación organizativa del servicio correspondiente”, se indica.
Además, “se creará un grupo de trabajo donde Osakidetza analizará la situación de los diferentes centros, unidades y servicios de cada OSI [comarca sanitaria] con representantes de personal facultativo hospitalario, con el objetivo de establecer un calendario de acciones que permitan revisar y modificar las estructuras organizativas existentes para establecer medidas de transición progresiva hacia modelos alternativos a las guardias de 24 horas, garantizando en todo caso la asistencia sanitaria de la población y siempre y cuando sea organizativamente viable y sostenible”. Ese estudio “se realizará en el plazo máximo de seis meses tras el cual se planteará un cronograma de un máximo de cinco años de aplicación de los modelos que se acuerden”. Se buscan “fórmulas organizativas que permitan avanzar hacia esquemas más sostenibles y compatibles con el bienestar profesional y la seguridad asistencial”.
Las libranzas
Se ha buscado también una mejora en los tiempos de descanso. Algunos artículos acordados aluden a que “cada guardia presencial (o localizada con actividad presencial nocturna a partir de las 22:00 horas) dará lugar a su libranza, que computará como jornada efectiva de trabajo, no siendo recuperable en ningún caso” o a que “las libranzas de los viernes, sábados y vísperas de festivos podrán disfrutarse en los 25 días posteriores a la realización de la citada guardia”.
Se añade que, “a efectos de libranza, se considerará activación presencial nocturna de guardia localizada aquella situación en la que la o el profesional deba desplazarse físicamente al centro sanitario para la realización de actividad asistencial urgente o no demorable a partir de las 22:00 horas o bien aquella en la que la actividad que venía haciendo se prolongue más allá de esa hora”. “Se posibilitará, de forma voluntaria y con la aprobación de la jefatura o mando intermedio, que las y los profesionales que realicen actividad asistencial de guardia puedan incorporarse a dicha actividad en horario de tarde, a partir de las 15:00 horas, compensando la actividad ordinaria no realizada durante la mañana mediante su recuperación en módulos de actividad vespertina”, se indica.
Igualmente, el decreto prevé que “teniendo en cuenta la penosidad que supone la acumulación de las guardias”, se active “la puesta en marcha de un sistema de hasta dos días de libranza adicionales por acumulación de guardias siempre y cuando se garantice cobertura asistencial. Así, con ”más de 48 guardias“ al año habrá ”un día de libranza adicional“ y, si se pasa de 60, serán dos.
La autoconcertación
Las 'peonadas' o autoconcertación no son guardias, pero sí son turnos extraordinarios para aligerar listas de espera. Las movilizaciones médicas los habían dejado fuera de la ecuación y la demora quirúrgica se ha disparado esta primavera. Ahora se confía en que el acuerdo devuelva a los médicos a esta práctica.
“En lo que a autoconcertación se refiere, mientras se lleva a cabo el estudio y la modificación organizativa que permita reducirla progresivamente, se evaluarán los plazos máximos para procedimientos quirúrgicos programados y no urgentes y plazos máximos de acceso a consultas de cardiología, oncología y pruebas complementarias no urgentes para garantizar una atención de calidad respetando dichos indicadores”, se indica. Sobre las retribuciones de este servicio, “se acuerda la implantación de módulos de autoconcertación de cuatro horas, con una retribución de 328 euros por módulo”.
Más dinero y límite de edad
Además, se mejora el abono de las guardias. El incremento respecto del valor actualmente retribuido se repartirá en tres períodos, 2026, 2027 y 2028, con un variable ahora e incrementos de 150 euros en el complemento de productividad en los dos ejercicios siguientes“, se expone. Hay mejoras en otros puntos del convenio igualmente. Se puede consultar aquí el documento completo. El consejero Martínez cifró en 75 millones de euros el coste total del nuevo plan de mejoras laborales.
Asimismo, se reducirá hasta los 50 la edad para hacer guardias. “Se realizará un informe sobre el impacto en la actividad asistencial de la reducción de la edad de exención de guardias con el objetivo de iniciar el 2027 una reducción progresiva anual de la edad para dicha exención hasta los 50 años”, apunta textualmente el decreto. En 2027 bajará ya de 55 a 54 años, en 2028 a 53, en 2029 a 52 y en 2030 se quedará ya en los 50.
Para los ambulatorios
El SME y Osakidetza han acordado medidas para atención primaria también. Por ejemplo, se quiere disminuir la burocracia con un sistema “inminente” de “transcripción de voz” de las consultas en los ambulatorios así como que el personal de enfermería haga “triaje” de pacientes para no saturar a los facultativos. Y se añade un “pilotaje de actividad asistencial limitada a cinco horas con autogestión de las agendas y un máximo de 30 actos médicos al día (150/semana)”.
También se prevé la autoconcertación para reducir esperas en las citas. Se habla de “módulos de cuatro horas, con una actividad de seis pacientes por hora (24 pacientes por módulo)”. En los PAC, ambulancias y Urgencias, se podrán hacer “módulos de cuatro horas, con una actividad asistencial adaptada a las características de cada dispositivo y a la franja horaria correspondiente”.
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