Urkullu anuncia que la Comisión de Ética analizará la gestión de la consejera de Salud ante las vacunaciones irregulares pero la defiende en el Parlamento

El lehendakari, Iñigo Urkullu, este viernes en el Parlamento Vasco

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha querido salir al paso con un anuncio ante las demandas de toda la oposición para que la consejera de Salud, Gotzone Sagardui, presente su dimisión o sea destituida por las vacunaciones irregulares en los hospitales bilbaínos de Basurto y de Santa Marina, que han supuesto ya la salida de sus respectivos gerentes, Eduardo Maíz y José Luis Sabas, ambos exconcejales del PNV. Urkullu ha defendido con firmeza la continuidad de Sagardui y ha considerado “falsas” las “acusaciones” de EH Bildu, Elkarrekin Podemos-IU, PP+Cs y también de Vox,  pero ha explicado que ya se ha puesto el asunto en manos de la Comisión de Ética para que se pronuncie en próximas semanas. Este órgano emite dictámenes no vinculantes y además no ha resulto ningún asunto desde 2019. Singularmente lleva más de un año pendiente su análisis sobre las decenas de adjudicaciones directas al grupo Montai, empresas de un cargo del PNV, desde el instituto Gogora dirigido por Aintzane Ezenarro.

Tres fallecidos y 16 nuevos positivos de COVID-19 en las residencias vascas, aunque la incidencia cae a mínimos por la vacuna

Tres fallecidos y 16 nuevos positivos de COVID-19 en las residencias vascas, aunque la incidencia cae a mínimos por la vacuna

Los cuatro partidos de la oposición han preguntado a Urkullu por la campaña de vacunación en la sesión de control al Gobierno celebrada este viernes en el Parlamento Vasco. También el propio PNV, aunque con el objetivo contrario, el de poner en valor la "encomiable" gestión de la Sanidad vasca contra la pandemia. La primera parte de estas sesiones se emite en directo por la radiotelevisión pública y por orden de peso de los partidos, por lo que la retransmisión se ha iniciado con este mensaje en positivo antes de la cascada de críticas del resto de formaciones. Ha sido también el primer pleno de control celebrado en semanas, ya que al parón de Navidad se une el de todo el mes de enero, históricamente inhábil. Sagardui ha seguido las intervenciones de su jefe desde el escaño y tomando notas con un bolígrafo rojo en un informe escrito con membrete del Gobierno vasco.

Urkullu ha querido hacer ver que las vacunas contra la COVID-19 administradas en Euskadi son ya alrededor de 50.000 y ha rebajado a dos las irregularidades, si bien la propia Sagardui informó en el Parlamento de que habían sido más casos en ambos hospitales, hasta el punto de que reveló que Sabas, exgerente de Santa Marina, procuró la inmunización a religiosos, sindicalistas, mensajeros y hasta reponedores del ‘vending’. Igualmente ha habido dimisiones en el hospital de Mendaro y otros “errores” en el hospital de Santiago de Vitoria. El lehendakari, en defensa de Sagardui, ha asegurado que el mismo día en que se conocieron estos hechos compareció en el Parlamento y que volvió a hacerlo una semana después, ofreciendo todas las explicaciones. No obstante, en aquel primer día solamente hizo una mención de unos pocos segundos, sin aclarar lo ocurrido, y una semana después la comparecencia aparentemente extraordinaria era en verdad una adaptación de la sesión semanal de cada miércoles para analizar la evolución de la pandemia en Euskadi.

“Me sorprende tanta atención a una crisis que no existe”, ha manifestado Urkullu sobre el interés de la oposición en esta cuestión. Y ha añadido: “No hay crisis, no hay caos. Hay una crisis provocada por un virus destructivo y global al que se hace frente de modo eficiente […]. No podemos garantizar que no se produzcan fallos. Al contrario, todo es perfectible. Sí podemos garantizar que, si hay fallos, habrá reacción rápida, depuración de responsabilidades y rectificación. Dos irregularidades graves, dos. La reacción ha sido inmediata, contundente y transparente”.

Sagardui "está inhabilitada"

Las explicaciones de Urkullu no han modificado las peticiones de dimisión de la oposición. “La señora Sagardui está inhabilitada para seguir en el cargo desde el momento en el que mintió en el Parlamento. No han respetado a las miles de personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad y tienen que ser vacunadas cuanto antes. La ciudadanía vasca se merece un Gobierno que no mienta, honrado y honesto, que nos diga la verdad”, ha señalado Rebeka Ubera, de EH Bildu, que ha tomado el testigo de Maddalen Iriarte en el ‘cara a cara’ con el lehendakari porque la dirigente de la coalición se halla confinada.

“No tiene ninguna intención de asumir responsabilidades políticas”, se ha resignado Miren Gorrotxategi, desde la bancada de Elkarrekin Podemos-IU. Y ha acusado abiertamente al PNV de querer tapar las anomalías en el proceso de vacunación con otros temas: “Estamos acostumbrados a que sea el partido el que diga cuándo se cierran los debates. Y llevamos una semana hablando de incidentes callejeros o de criminalizar las luchas sindicales. Eso son cortinas de humo. En Euskadi se ha vacunado ilegalmente. A esto se le llama clientelismo y es algo que pasa también en el oasis vasco”. Elkarrekin Podemos-IU ha reclamado ya una comisión de investigación en la Cámara y Gorrotxategi ha señalado que no permitirán que este asunto “se cierre en falso”. Este grupo necesitaría el apoyo de otro para registrar la petición y luego romper la mayoría absoluta de PNV y PSE-EE para ponerla en marcha.

Carlos Iturgaiz, líder de PP+Cs, ha echado más leña al fuego. “Sabe que la señora consejera debería ser ya exconsejera”, ha clamado. Lo ha justificado: “Está bajo sospecha e inhabilitada para dirigir la lucha contra la pandemia. ¿Dónde queda su exigencia de ejemplaridad? Usted está en plan negacionista. Debe dimitir o ser destituida por usted. Llega tarde. Pero mejor tarde que nunca”.

Etiquetas
Publicado el
5 de febrero de 2021 - 10:54 h

Descubre nuestras apps

stats