Fondo España Crece: un motor de 120.000 millones para blindar la inversión frente a la incertidumbre
La primera mesa de debate del IV Foro Económico elDiario.es, moderada por el periodista Álvaro Celorio, comenzó poniendo sobre la mesa el fondo España Crece, diseñado para movilizar hasta 120.000 millones de euros en inversión productiva, una herramienta de continuidad para los fondos europeos en un contexto de gran inestabilidad internacional.
Manuel Illueca, presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO), abrió el turno de intervenciones subrayando la trayectoria de la institución en momentos críticos, como la pandemia o la reciente dana en València: “Hemos estado respaldando a la economía española, a las empresas españolas”. “El ICO hará su trabajo, como siempre lo ha hecho”, aseguró.
Por su parte, Judit Arnal, investigadora principal del Real Instituto Elcano y Fedea, destacó que el fondo llega para combatir la retracción del capital en tiempos de crisis. “Este Fondo España crece precisamente va a dar esa certidumbre, esa continuidad”, destacó Arnal, asegurando que “este capital público va a permitir movilizar más capital privado y potenciar la inversión, que es tan importante para que la economía española desarrolle un potencial de crecimiento también en el medio plazo”.
Antonio González, responsable de Relaciones Institucionales de Stellantis Iberia, recordó el impacto positivo de los fondos Next Generation en la industria, señalando que “cualquier plan estructurado hacia futuro nos va a hacer mucho más sólidos en la medida en que fijemos bien las prioridades”.
El último en intervenir, Jorge Sicilia, director de BBVA Research y economista jefe de Grupo BBVA, advirtió en la misma línea, que la inversión en España ha estado rezagada y que “el papel de garantía que puede proporcionar el ICO es positivo” para que este proceso no se detenga.
Ya adentrados en el debate, Manuel Illueca detalló la estructura técnica del fondo, que supone una inyección de 10.500 millones de euros en el capital del ICO, elevando su capacidad total a 16.700 millones para situarlo al nivel de otros bancos homónimos europeos, como el KFW alemán o el National Wealth Fund británico.
Bajo este nuevo músculo financiero, Illueca definió los cuatro ejes estratégicos fundamentales: el impulso a proyectos tecnológicos y de defensa, el apoyo a la competitividad de las PYMES, la inversión en sostenibilidad y, de manera muy destacada, la vivienda asequible.
Sobre la naturaleza del fondo, Judit Arnal aportó un matiz necesario al sugerir que, más allá de la etiqueta de “soberano”, estamos ante un fondo eminentemente estratégico: “Creo que es fundamental que se fijen una serie de objetivos estratégicos, pero que luego las decisiones diarias de inversión se tomen de manera independiente y con arreglo a criterios económicos”. Arnal insistió también en la “adicionalidad”, es decir, que el sector público debe llegar allí donde el capital privado, por aversión al riesgo o falta de garantías reales, no se atreve a entrar.
Al abordar sectores específicos, Antonio González puso el foco en la industria del automóvil y la difícil transición hacia el vehículo eléctrico. González alertó sobre el dominio de China, que aventaja a Europa en veinte años en la cadena de valor de las baterías y el enorme reto que supone su competencia. “Si queremos tener coches eléctricos, tenemos que aprender de ellos”, defendió.
“La gangrena ya ha empezado, se trata de pararla y realmente volverla para atrás”, sentenció González sobre la pérdida de competitividad. Según su análisis, producir un coche eléctrico en Europa es hoy un 30% más caro que en el gigante asiático, un gap que solo se puede cerrar con innovación y dirigiendo recursos a las partes de la cadena que hoy no controlamos. Para el directivo, el Fondo España Crece debe servir para “anclar al territorio” una industria que necesita decisiones rápidas y recursos orientados a la autonomía estratégica.
El problema de la vivienda
El debate alcanzó su punto más intenso al tratar el problema de la vivienda. Jorge Sicilia cuantificó un déficit que podría alcanzar las 800.000 viviendas en los próximos dos años y advirtió sobre los cuellos de botella: “Cabe esperar que se van a encarecer los materiales”. Además de señalar la escasez de suelo, la falta de mano de obra, entre otros factores. “El problema del sector de la vivienda en España es mucho más amplio”, valoró Sicilia, “en general, hay un conjunto de elementos que no puede solucionar el ICO, pero en la parte que le toca ayudar, yo creo que sí puede tener impacto”, resumió.
Manuel Illueca calificó la situación de la vivienda como un “drama social” y una prioridad de política económica. Su diagnóstico fue claro: España necesita desarrollar una industria de “construcción para alquilar”, que actualmente es inexistente. “¿Cuándo el español ha tenido realmente una industria de alquiler digna de ese nombre?”, se preguntó. Para Illueca, la clave está en la rentabilidad: “Solo hay una respuesta aquí, que es que ese capital encuentre la rentabilidad adecuada para entrar aquí... del orden del 8%”. Como presidente del ICO explicó que la intervención será para proporcionar “deuda cómoda” para atraer al capital privado.
El debate también puso el foco en las barreras internas que lastran la economía nacional. Judit Arnal recordó que el Fondo España Crece puede resolver “fallos de mercado”, pero no “fallos institucionales” como la fragmentación regulatoria entre comunidades autónomas. En este sentido, defendió la implementación de un “Régimen 20” que armonice licencias y permisos para que los proyectos financiados puedan ganar la escala necesaria.
Finalmente, Jorge Sicilia cerró el encuentro con una reflexión sobre el apetito inversor. “Apetito hay. Estamos creciendo por encima del 2%, los tipos de interés son bajos y yo creo que ya nadie tiene que tener muchas expectativas de que van a ser más bajos”, afirmó. Sin embargo, explicó que ese apetito no se ve trasladado a más inversión. “Ahora mismo más o menos tenemos un exceso de de ahorro sobre inversión en España de casi 50.000 millones, que es un 3% del PIB”, explicó Sicilia, reclamando mayor certidumbre regulatoria para que el capital se quede en casa.
Illueca no quiso finalizar el encuentro sin lanzar un mensaje a Bruselas, instando a que la Comisión Europea facilite que las entidades públicas puedan asumir más riesgos para responder a las necesidades urgentes del continente: “Si queremos que las herramientas de Estado asuman cada vez más riesgo, también hace falta que la Comisión entienda que lo tenemos que poder hacer”.
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