El SES cesa a tres gerentes en plena crisis de los hospitales extremeños
El Servicio Extremeño de Salud (SES) ha acometido una remodelación de su estructura directiva con el cese de tres de los gerentes de área de la región: Demetrio Pérez Civantos, hasta ahora responsable de Badajoz; Jesús Gallo Elorza, al frente de Mérida; y Eulalia Poveda Lozano, gerente del Área de Salud de Don Benito-Villanueva.
Los tres responsables llegaron a sus puestos en septiembre de 2023 y serán sustituidos en los próximos días. La Consejería de Salud y Atención a la Dependencia justifica los relevos como “decisiones organizativas adoptadas con el objetivo de reforzar la capacidad de gestión y afrontar los retos actuales” del SES. La Administración asegura que se inicia una “nueva etapa” destinada a introducir cambios organizativos y de gestión.
Los ceses se producen, sin embargo, en un momento especialmente delicado para la sanidad pública extremeña, después de varias semanas en las que distintos centros hospitalarios han acumulado problemas asistenciales, conflictos internos e incidencias relacionadas con sus instalaciones.
Las Urgencias de Cáceres, el principal foco de tensión
Uno de los principales frentes abiertos se encuentra en el Hospital Universitario de Cáceres. Los médicos adjuntos de Urgencias trasladaron en agosto a la dirección del centro su preocupación por una situación que calificaron de “crítica”, vinculada a la falta de facultativos y al incremento de la demanda asistencial. Los profesionales llegaron a advertir de un “riesgo cierto” para la seguridad de los pacientes por la acumulación de pacientes y la saturación de los circuitos asistenciales.
La tensión se ha traducido además en varias renuncias dentro del servicio. La coordinadora de Urgencias anunció su dimisión después de meses de advertencias sobre la falta de personal, mientras que posteriormente también abandonó sus funciones el responsable de la formación de los médicos residentes, ante las dificultades para organizar las rotaciones, las guardias y la actividad docente.
El conflicto llegó incluso al ámbito nacional después de que la organización de residentes Asociación MIR España cuestionara que los médicos en formación puedan utilizarse para cubrir de forma estructural las carencias de plantilla.
A finales de agosto, además, responsables de distintas especialidades del hospital rechazaron una instrucción del SES para afrontar los episodios de saturación que permite trasladar a planta a pacientes de Urgencias cuando hayan transcurrido dos horas desde la solicitud de valoración por un especialista. Los facultativos advirtieron de que la medida podía trasladar el colapso desde Urgencias a las plantas hospitalarias.
Una avería deja fuera de servicio ocho quirófanos
En este contexto, el Hospital Universitario de Cáceres sufrió esta semana una nueva incidencia. Una avería en la tubería del lavabo del quirófano 6 provocó el martes una fuga de agua que afectó a los quirófanos 3 al 10, además de a las áreas de esterilización y Anatomía Patológica.
La incidencia fue detectada a las 7.20 horas y la tubería quedó reparada aproximadamente una hora después. No obstante, el hospital tuvo que suspender las intervenciones quirúrgicas programadas mientras se realizaba la limpieza y esterilización de las zonas afectadas. Los quirófanos no afectados y otros espacios permanecieron disponibles para atender las intervenciones urgentes.
El SES aseguró que la situación técnica estaba solucionada y que la actividad quirúrgica programada se recuperaría progresivamente una vez concluidos los trabajos de acondicionamiento.
Un falso techo se desploma con un paciente dentro
Solo unos días antes, el 29 de agosto, parte del techo de una habitación de Medicina Interna del Hospital Don Benito-Villanueva se desprendió durante la madrugada, alrededor de las cuatro de la mañana. En la estancia se encontraban un paciente y su acompañante, que fueron atendidos y trasladados a otra habitación sin sufrir daños personales de consideración.
El SES ordenó retirar completamente el techo de la habitación afectada y acometer su renovación. Además, anunció una inspección mediante cámara de los techos de todo el hospital. La propia Consejería señaló que las estructuras tienen más de 50 años y que no habían recibido inversiones para su tratamiento y renovación.
El episodio provocó también críticas políticas. El PSOE extremeño utilizó el desprendimiento para denunciar el estado de la sanidad pública regional y afirmó que “lo que se está cayendo a cachos” es el SES, más allá del incidente concreto del techo.
Tres relevos en plena presión sobre el SES
Los tres ceses anunciados este jueves afectan a tres de las ocho áreas de salud de Extremadura y se producen mientras la Administración sanitaria trata de responder a problemas de distinta naturaleza: presión asistencial y falta de facultativos en las Urgencias de Cáceres, dificultades organizativas, incidencias en infraestructuras y reclamaciones de profesionales y organizaciones médicas.
La Junta no ha relacionado expresamente los cambios en las gerencias con ninguno de estos episodios y sostiene que obedecen a una decisión de carácter organizativo. El SES prevé comunicar en los próximos días los nombres de quienes asumirán las gerencias de Badajoz, Mérida y Don Benito-Villanueva.
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