Las entidades memorialistas temen que los homenajes del PP recuperen el relato franquista en Balears
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La intención del Govern balear, presidido por el PP, de implantar en siete municipios de las Islas un memorial para las víctimas civiles de los bombardeos de la guerra civil ha despertado las críticas del movimiento memorialista. En un manifiesto difundido este jueves, Memòria de Mallorca acusa al Ejecutivo de plantear estos reconocimientos de forma aislada, sin contextualizar la represión sistemática ejercida por el franquismo y sin antes someterlos a la Comisión Técnica de Memoria Democrática, el órgano previsto por la legislación autonómica para desarrollar estas políticas.
En concreto, la controversia se sitúa en torno a la iniciativa 'Mur de la Dignitat', un memorial concebido para recuperar y hacer visible el recuerdo de las víctimas de los ataques aéreos producidos durante el conflicto bélico y que, como anunció el pasado 25 de agosto la presidenta del Govern, Marga Prohens, el Ejecutivo tiene previsto extender -ya se celebró uno en Palma- a los municipios de Artà, Inca, Santa Maria del Camí, ses Salines, Sóller, Maó y Eivissa, cuya población sufrió durante la guerra las consecuencias de las deflagraciones. La Administración autonómica propone que cada consistorio determine el emplazamiento, que podrá ser un lugar directamente relacionado con los bombardeos o cualquier otro espacio que garantice la dignidad, visibilidad y accesibilidad del memorial.
En su comunicado, Memòria de Mallorca deja claro que su rechazo no se dirige contra el reconocimiento de quienes murieron en los bombardeos, sino contra la forma de desarrollar los homenajes. Recuerda, asimismo, que fue precisamente la propia entidad la que propuso al Govern elaborar un informe específico sobre todas las víctimas de estos ataques, un trabajo que acabó incorporándose al IV Plan de Fosas y Memoria y Reconocimiento Democráticos de Balears. El estudio ha permitido identificar y documentar 152 personas fallecidas: 97 en Mallorca, 29 en Menorca y 26 en Eivissa.
Desde la asociación memorialista recuerdan que se trata de víctimas “de una guerra consecuencia de un golpe de estado contra el gobierno legal y legítimo de la II República que nunca se tenía que haber producido”, al tiempo que defienden “el reconocimiento de todas las víctimas del golpe de estado de 1936, de la guerra que éste desencadenó y de la posterior dictadura franquista”. Precisamente por ello consideran “inaceptable” que las políticas públicas de memoria “puedan convertirse en una selección interesada de víctimas o en una recuperación parcial de un relato histórico que durante décadas fue impuesto por la dictadura franquista”.
En este sentido, la asociación recrimina que el Govern haya trasladado directamente a los ayuntamientos diversos oficios para instalar los memoriales sin previamente haber sometido las propuestas a la Comisión Técnica de Memoria Democrática -órgano técnico previsto en la ley balear de memoria democrática para desarrollar este tipo de reconocimientos- y varios meses después de que PP y Vox aprobasen derogar esta norma. El texto se encuentra recurrido ante el Tribunal Constitucional. Memòria de Mallorca considera “una profunda contradicción” que el mismo Ejecutivo que trató de eliminar ese marco legal presente ahora actuaciones como políticas de memoria democrática.
“No aceptaremos que se presenten memoriales públicos a víctimas de la guerra de manera aislada”, incide la entidad, que reclama que cualquier memorial relacionado con los bombardeos incluya específicamente a las víctimas de la aviación del bando sublevado que operaba desde las bases militares de Mallorca, con apoyo de la aviación italiana y alemana. También exige la participación de las entidades memorialistas y de víctimas y que los proyectos, insiste, sean sometidos previamente a la Comisión Técnica.
Desde la Conselleria de Presidencia, de la que depende la gestión de las políticas de memoria democrática, defienden, a preguntas de elDiario.es, que la iniciativa responde a un mandato aprobado por unanimidad por el Parlament de les Illes Balears y que los reconocimientos parten del estudio histórico elaborado por el doctor en Historia Manuel Aguilera, que, incide el Ejecutivo, ha permitido censar y poner nombre y apellidos por primera vez a todas las víctimas de los bombardeos sufridos en las Islas.
Lo que hace ahora el Govern, señalan, es ofrecer a los municipios que sufrieron bombardeos la posibilidad de contar también con un monumento en recuerdo de las víctimas, si bien, precisan, serán los propios municipios y las familias de las víctimas quienes decidan si desean acoger estos actos y monumentos. Desde el departamento dirigido por Antònia Maria Estarellas aseguran que se trata del mismo criterio que se aplica con las conocidas como 'Piedras de la Memoria': el Govern, señalan las mismas fuentes, facilita y pone a disposición de los municipios estos elementos de recuerdo, pero son los ayuntamientos y las familias quienes deben decidir cómo y dónde se materializa ese homenaje.
“El objetivo es muy sencillo: reconocer a todas las víctimas, recuperar sus nombres y preservar su memoria con rigor histórico, respetando siempre la voluntad de los municipios y de las familias”, sentencian.
Más de 2.000 asesinados por el bando franquista
En el mismo manifiesto, Memòria de Mallorca reclama la elaboración de una relación nominal de las víctimas de los bombardeos del bando fascista procedentes de las bases de Mallorca contra poblaciones de la costa peninsular, con especial atención a Menorca, Catalunya, la Comunitat Valenciana y Andalucía, además de un memorial con los nombres de las víctimas civiles de la denominada 'carretera de la muerte', en alusión a los ataques sufridos por la población que huía por la carretera de Málaga a Almería en febrero de 1937, y otro con las víctimas causadas por la aviación sublevada procedente de Mallorca en la costa peninsular. Para este último reclama una ubicación en el paseo Sagrera, integrado en el actual espacio del Mur de la Dignitat.
En esta misma línea, reclaman un memorial en el centro de Palma con los nombres de las más de 2.000 personas asesinadas, muchas de ellas víctimas de desaparición forzada cuyos familiares todavía desconocen su paradero y las circunstancias de su muerte. Finalmente, exigen que el Govern convoque “con carácter urgente” la Comisión Técnica de Memoria Democrática para explicar las actuaciones que está impulsando y que cualquier proyecto de memorial relacionado con los bombardeos sea debatido previamente por este órgano, con participación de entidades memorialistas y especialistas en historia, derecho y otras disciplinas vinculadas a la memoria democrática.
Las actuaciones previstas por el Govern del PP dan continuidad al memorial inaugurado el 27 de julio en el paseo Sagrera de Palma en homenaje al centenar de civiles que fallecieron bajo los bombardeos republicanos registrados en Mallorca entre 1936 y 1938. Al acto asistieron los descendientes de varias de aquellas víctimas así como Prohens y otros altos cargos conservadores y de extrema derecha. Ninguna formación de izquierdas estuvo presente como tampoco Memòria de Mallorca, que había supeditado su presencia a que el Govern renunciase públicamente a la derogación de la ley autonómica de memoria democrática, exigencia que el Ejecutivo en ningún momento ha atendido.
Durante el homenaje, Prohens, que nunca ha expresado una condena pública específica a las víctimas de la represión franquista desatada en Balears tras el golpe militar de julio de 1936 y a las violaciones de derechos humanos cometidas durante la dictadura, defendió que la sociedad balear ha tomado conciencia de la necesidad de “cerrar heridas restituyendo la dignidad” de las personas asesinadas durante la guerra civil, reconduciendo tras ello su discurso hacia los bombardeos del Ejército republicano.
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