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La mayor colección de móviles del mundo se está gestando en Madrid

En ZOOO hay alrededor de 1.500 móviles, algunos incluso de los años 80

Lucía Caballero

¿Recuerdas tu primer teléfono móvil? ¿Y aquel con el que dabas toques a tus amigos? ¿Con qué modelo sacaste la primera fotografía? Parece que fue ayer cuando jugábamos al Snake (algunos durante horas) en blanco y negro, o nos convertíamos en compositores de melodías combinando las letras de un teclado.

Con los años, la serpiente de Nokia ha pasado de su versión bicolor a servir de inspiración para un amplio elenco de aplicaciones para todos los gustos. El cambio de imagen del animal, y la extinción de los politonos, son reflejos de la rápida evolución que la telefonía móvil ha experimentado durante las últimas décadas.

Mientras fabricantes y distribuidores nacen, se transforman y (algunos) mueren, los terminales acaban formando parte de las vidas e historias personales de sus dueños.

“Encontré mi primer móvil en el suelo cuando tenía 15 años. Era de Airtel y le faltaba la batería, pero funcionaba”, cuenta Curro Quevedo a HojaDeRouter.com. El hallazgo fue solo el punto de partida: Curro lleva casi 20 años en el sector de la telefonía móvil, es el fundador de ZOOO, un peculiar centro madrileño donde venden terminales, los reparan y ofrecen servicios de desarrollo de ‘software’.

En el establecimiento, custodiado por dos vespas, hay también una colección de teléfonos que ronda los 1.500. Un tesoro con el que este apasionado de la tecnología quiere optar al récord Guinness (el actual está en 1.563) y organizar una muestra donde los visitantes puedan conocer la historia, características e importancia de cada terminal.

Son tantos que casi no da abasto para ponerlos a punto y ordenarlos. “La mayoría funcionan y voy reparando poco los que están estropeados. Busco piezas y recambios, pero prácticamente haría falta otra empresa solo para cuidarlos”, afirma.

Todo comenzó este verano, cuando encontraron en el almacén cientos de terminales durante una limpieza. Teléfonos abandonados por sus dueños, equipos que nunca se vendieron o incluso regalados. Desde entonces, Curro asegura haberse vuelto loco para añadir a la colección los modelos más emblemáticos: “He comprado terminales en todo el mundo, como el DynaTAC 8000s, en Estados Unidos”, dice.

El ladrillo de color grisáceo fue el segundo modelo de Motorola de la gama DynaTAC, lanzado en 1985 tras el éxito del primer teléfono móvil de la historia, su predecesor, el DynaTAC 8000x (1983).

La gama StarTAC vino años después: su nombre es un homenaje a las películas de 'Star Trek'. Los números de color rojo que aparecen en la pantalla del StarTAC 1300 – Curro asegura que el terminal de la colección ha pertenecido a Emilio Botín −, recuerdan bastante a la estética de las primeras calculadoras.

“Su nombre se debe al tipo de frecuencia que usan, la TAC”, nos aclara Curro. Y añade, casi nostálgico: “Antes todo estaba basado en cuestiones más técnicas que comerciales”. El StarTAC 70 fue el primero en formato digital de la serie. En ZOOO tienen uno muy especial: la edición Rainbow.

“Si hiciéramos una colección solo con los actuales lo veríamos todo negro”, opina Curro. “Se ha perdido la idea de diseño, solo se aprecia el tamaño de las pantallas”.

Uno de los gigantes más antiguos de la colección es el Mobira Nokia Actionman II (1984), un teléfono acompañado por una enorme base, diseñado para automóviles. Su descendiente es el Cityman 1320, uno de los primeros terminales móviles de Mobira Nokia. El presidente soviético Mikhail Gorbachev popularizaría los Cityman en 1987 al utilizar uno para realizar una llamada durante una conferencia de prensa en Helsinki. En Finlandia lo bautizaron como “Gorba”.

“Muchos cuestan ya una fortuna y cada día valen más”, asegura Curro, que está inmerso en la elaboración del inventario que debe presentar para optar al Guinness. De paso, hace recuento y aprovecha para investigar más sobre sus favoritos. “Los enciendo, los pruebo y contrasto la información que leo en páginas de internet”, afirma.

Como algunos equipos salieron al mercado en los 80, el proceso de documentación no es tan fácil como en el caso de los actuales. “Antes no existía Google. Hay cosas que no están reflejadas y datos confusos”, prosigue Curro.

Resulta más sencillo en el caso de los miembros cinéfilos de la familia: Neo sostenía en ‘Matrix' un Nokia 8110 (también conocido como Banana), mientras que el modelo 7650 hizo sy aparición estelar en ‘Minority Report’ – no en vano era el primero en incorporar cámara de fotos.

La serpiente más popular de la tecnología

Y, hablando de los Nokia, ¿qué hay del popular reptil que robó el corazón (y el tiempo) de los jóvenes de principios de los 2000? El juego Snake vino preinstalado por primera vez en los Nokia 6110, que salieron al mercado en 1998.

Aunque no todo ha llegado desde Finlandia. “Indelec es un fabricante francés, pero este teléfono es ‘made in Spain’”, nos dice Curro en referencia al Indelec i4007, posiblemente el primer dispositivo móvil – solo apto para forzudos − fabricado en España, allá por 1986.

También en relación con nuestro país, esta vez con su historia más oscura, ha comprado un Mitsubishi Trium T110, el mismo modelo utilizado en Madrid en los atentados del 11 de marzo de 2004, según nos cuenta su adquisidor. Uno de los más valiosos (y de sus preferidos), no obstante, es el heredado de Botín.

“Además, tengo antiguas agendas electrónicas inteligentes, como la Newton de Apple o Simón, de IBM”, prosigue. El dispositivo que lleva la manzana de colores en su carcasa es considerado por muchos la primera PDA de la historia, una apuesta demasiado arriesgada con la que Apple no tuvo demasiado éxito.

Hasta los libros de instrucciones han cambiado: en los años 90 eran casi enciclopédicos, mientras que los que acompañan a los 'smartphones' más modernos tienen solo unas hojas.

Con este proyecto, Curro no busca beneficios económicos, sino una satisfacción personal. “Esto no es un negocio, se ha convertido en una forma de vida”, afirma. Puede apreciarse con solo entrar en la tienda: además de las motos, los visitantes se topan de bruces con algunos de los primeros ordenadores de la historia, como un Commodore Amiga, y varias máquinas recreativas de lo más 'vintage'.

“Mucha gente viene a jugar, sobre todo niños. Es gratis y mola”, dice. Esa es también la idea para la particular muestra que espera tener lista el año que viene: que los visitantes puedan utilizar los teléfonos, e incluso introducir su propia tarjeta SIM para ver cómo funcionan. ¿Cuánto tardarías ahora en escribir un mensaje de texto con un Nokia 3210?

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