Rosa Nordfeldt, directora de Sostenibilidad de Air Europa: “Hemos logrado reducir las emisiones un 22,6% desde 2015”
Air Europa cumplirá en 2026 cuarenta años. Es un período lo suficientemente largo como para que la aviación comercial y, sobre todo, la relación entre este medio de transporte y el medio ambiente haya cambiado mucho. Rosa Nordfeldt, directora de Sostenibilidad de una aerolínea que vuela a más de medio centenar de destinos y cuenta con una flota de cerca de sesenta aeronaves, reflexiona sobre una actividad intensa y multidisciplinar que avanza hacia la descarbonización. La charla con elDiario.es tiene lugar en Llucmajor, el municipio mallorquín donde Air Europa tiene su cuartel general, muy cerca del aeropuerto de Son Sant Joan.
¿Qué papel juega la sostenibilidad en las decisiones que toma Air Europa?
Es uno de los pilares de la planificación estratégica de la compañía, junto a aspectos fundamentales como la operativa, la atención al cliente o la innovación. El Departamento de Sostenibilidad forma parte del Comité de Dirección y reporta al director general y al CEO.
¿Cómo se convierte ese espíritu sostenible en acciones concretas?
El Plan Director de Sostenibilidad de la compañía se materializa en el proyecto Vuelo 2030. Se trata de un conjunto de iniciativas, que ya supera las sesenta, que se abordan desde tres enfoques: económico, social y de gobernanza. Cada acción está asociada a unos objetivos y su evaluación es mensual.
Uno de esos objetivos es la reducción de las emisiones.
En efecto, la reducción de emisiones es algo muy importante para la compañía. Hace una década y tomando los datos de 2015 como referencia, nos propusimos reducirlas un 30% para 2030. Para este año, el objetivo era llegar a una reducción de 21,90%, y en agosto ya llegamos al 22,67%.
En 2016 comenzamos a renovar toda la flota de larga distancia en torno al Boeing 787 Dreamliner, el modelo más avanzado y eficiente de su categoría. Fuimos la primera compañía española en operarlo. Tras completar ese proceso de unificación, este año hemos empezado a recibir las primeras unidades del Boeing 737 MAX para las rutas de corta y media distancia. Este modelo, como el Dreamliner, reduce notablemente el consumo de carburante y las emisiones.
En 2016 comenzamos a renovar toda la flota de larga distancia en torno al Boeing 787 Dreamliner, el modelo más avanzado y eficiente de su categoría. Fuimos la primera compañía española en operarlo
También estamos aplicando procedimientos para optimizar la eficiencia de las maniobras en tierra de aterrizaje y despegue. Por ejemplo, utilizamos un solo motor en los desplazamientos taxi in y taxi out en la medida que se puede (los que realiza el avión desde la cabecera de la pista al parking y viceversa). Para ello, estamos dando formación específica a nuestros pilotos. Asimismo, cumplimos con la normativa ReFuel Aviation, que obliga a los distribuidores de carburante a ofrecer a las aerolíneas un 2% de SAF (combustible sostenible de aviación) en aeropuertos de la Unión Europea, incorporándolo en los vuelos. En Europa es más fácil acceder a este tipo de combustibles; en el resto del mundo, todavía hay mucho camino por recorrer.
¿Esas acciones son un trabajo sordo porque son bastante imperceptibles para el cliente?
Su impacto es la suma de muchas iniciativas. Por ejemplo, en la actualidad el fuselaje de los aviones se cubre con muchas menos capas de pintura que antes, lo que genera un ahorro porque disminuye su peso.
Recuerdo, y es lo que tiene llevar toda la vida en esta empresa, que empezamos a implementar acciones específicas para reducir el consumo de combustible allá por 2007. Fue cuando instalamos winglets [elementos aerodinámicos que se colocan en la punta de las alas de los aviones comerciales] porque contribuían a reducir el consumo y las emisiones en un 5%. En la actualidad, todas las aeronaves se fabrican con estas soluciones de serie.
Por aquel entonces también decidimos cambiar las ruedas de los trolleys, los carritos que usamos dentro de los pasillos de los aviones, por otras muchísimo más ligeras. Desde aquel momento, aprovechamos cualquier renovación para introducir mejoras, conscientes de que la sostenibilidad debe equilibrar la eficiencia medioambiental y la operativa.
¿Llegar a la descarbonización total será posible?
Al menos queremos alcanzar el máximo grado de descarbonización posible y la industria está orientada a lograrlo. Se están haciendo pruebas con aviones eléctricos, si bien, por ahora, tienen una autonomía más reducida. Podrían ser una alternativa muy interesante para vuelos de muy corto radio, como los interislas. Creo que serán una realidad que podremos ver pronto, aunque, en nuestro caso, la mayoría de nuestros vuelos son de media y larga distancia que tienen como punto de partida o destino el hub de Madrid-Barajas.
Al menos queremos alcanzar el máximo grado de descarbonización posible y la industria está orientada a lograrlo. Se están haciendo pruebas con aviones eléctricos, si bien, por ahora, tienen una autonomía más reducida
Para afrontar rutas más largas necesitaríamos alternativas, como el uso del hidrógeno como combustible. Es algo complejo porque, en estado líquido, debe conservarse a -153º centígrados. Se está trabajando para poder almacenarlo de forma adecuada en los aeropuertos. Creo que el hidrógeno se utilizará, junto con el empleo de restos orgánicos, como biomasa o excrementos animales, para transformarlo en eSAF. Hay varias empresas en España que están trabajando para que esto sea una solución competitiva. Debemos recordar que el coste que asumimos las compañías aéreas no sólo se traduce en la compra de combustible, sino también en lo que supone utilizarlo, puesto que generamos emisiones. Por eso es tan importante invertir en soluciones que contribuyan a reducirlas sin afectar a la operativa.
Para afrontar rutas más largas necesitaríamos alternativas, como el uso del hidrógeno como combustible. Es algo complejo porque, en estado líquido, debe conservarse a -153º centígrados. Se está trabajando para poder almacenarlo de forma adecuada en los aeropuertos
Eso podría equilibrar el balance y convertir el eSAF en un producto rentable.
Esperamos que sea así. España se encuentra en una situación privilegiada para liderar esa necesaria transición energética porque, al estar rodeados de agua y contar con tantas horas de sol, tenemos la posibilidad de crear hidrógeno verde, que procede de energías renovables.
También es importante acceder a recursos de cercanía. ¿De qué sirve tener que desplazarnos muy lejos para obtenerlos si eso va a elevar el impacto en la huella de carbono? Lo lógico es que, allí donde operamos, trabajemos en proyectos, como los que hay en marcha, que contribuyen a reducir dicho impacto.
España se encuentra en una situación privilegiada para liderar esa necesaria transición energética porque, al estar rodeados de agua y contar con tantas horas de sol, tenemos la posibilidad de crear hidrógeno verde, que procede de energías renovables
Otro de los objetivos de Vuelo 2030 es el reciclaje. Un vuelo genera irremediablemente residuos.
Desde 2008 segregamos todos los residuos, tanto si provienen de nuestras oficinas como si se generan a bordo de nuestros aviones. Dependemos mucho del país al que viajemos en cuanto a su tratamiento. Así, según las normativas europea y de otros países americanos, por ejemplo, todos los residuos que tengan contacto animal deben incinerarse.
Nuestras tripulaciones han recibido formación específica y son muy conscientes de que tienen que segregar los residuos en todos los vuelos. La flota está preparada para ello, no solo habilitando compartimentos diferenciados en los trolleys para plástico, cartón y papel, vidrio, etc., sino también mediante la eliminación de los plásticos de un solo uso, el empleo de materiales reciclables en nuestro servicio a bordo e incluso la eliminación del papel en la documentación que utilizan nuestros pilotos, al implementar la EFB (Electronic Flight Bag).
¿El modelo de Air Europa puede trasplantarse a otros países?
Hemos empezado a hacerlo en República Dominicana a través de la alianza aérea ALTA. Se interesaron en replicar nuestro modelo para dar una nueva vida a los residuos. Hablamos con el Gobierno de la isla, así como con las autoridades aeroportuarias para introducir esos cambios en sus instalaciones, algo que ya está en proceso. Ahora estamos trabajando con Brasil y nos gustaría replicar esta iniciativa en todos nuestros destinos.
¿Hay mucha formación interna en materia de reciclaje entre los empleados de Air Europa?
Sí, y está muy adaptada tanto a la categoría como al lugar de trabajo de cada profesional de la compañía. Regularmente, llevamos a cabo programas de formación y trasladamos al equipo las mejoras que se implementan para que todos puedan conocerlas, aplicarlas y concienciar a otros para sumarse a ellas. Es una labor continua.
¿A los pasajeros se les puede formar? Porque hablamos de millones de personas que provienen de culturas muy distintas.
A eso me refería cuando hablamos de concienciar. En nuestra web explicamos a nuestros clientes cómo pueden estar más comprometidos con el medio ambiente porque tienen muchas maneras de contribuir a ello. Por ejemplo, trasladándose al aeropuerto en medios de transporte colectivos o evitando imprimir la tarjeta de embarque, algo que potenciamos y facilitamos desde hace tiempo. También los animamos a viajar más ligeros, puesto que, a menor carga a bordo, menor consumo de carburante. Asimismo, aplicamos medidas para reducir el alimento excedente para evitar su desperdicio e incluso estamos aplicando inteligencia artificial para calcular la probabilidad de pasajeros que podrían no embarcar en cada vuelo y, así, ajustar la cantidad de comida que se transporta a bordo y evitar que acabe en el vertedero. Y, además, nuestros pasajeros ya pueden compensar su huella en el proceso de compra del billete. Se le informa de los kg de CO2 y el coste de los créditos para poder compensar en proyectos ambientales certificados.
En nuestra web explicamos a nuestros clientes cómo pueden estar más comprometidos con el medio ambiente porque tienen muchas maneras de contribuir a ello. Por ejemplo, trasladándose al aeropuerto en medios de transporte colectivos o evitando imprimir la tarjeta de embarque
¿Es posible que el cliente vea la importancia de sumarse a la estrategia sostenible de la empresa?
Sí, y hay maneras de conseguirlo. Por ejemplo, estamos trabajando con AIRE nuestro proveedor de interiores. Con ellos no solo hemos pasado de sustituir las cosas que podían estar en malas condiciones, por intentar arreglarlo antes. Para ello han tenido que obtener certificaciones de aeronavegabilidad. Nos encontramos en un proyecto de realización de neceseres, llaveros, fundas para pasaporte para dar una nueva vida a los retales de telas de cortinas, asientos, alfombras… ¿Qué pretendemos con ello? Demostrar que todo se puede reciclar para darle un nuevo uso, algo especialmente importante si pensamos que todo lo que vemos en un avión es siete u ocho veces más caro que su equivalente doméstico porque el primero debe pasar numerosas pruebas para cumplir con normativas de seguridad. No se trata de priorizar el gasto, sino de actuar de forma ética generando el mínimo impacto posible en el medio ambiente.
¿Qué papel juega Mallorca en la personalidad de Air Europa y su forma de afrontar los retos de la sostenibilidad?
Mallorca es la cuna de la aviación en España. Aquí nacieron una quincena de compañías del sector. En muy pocos sitios vas a encontrar el know how que hay en esta isla. No queremos que acabe ese orgullo, y contribuimos con diferentes iniciativas. En el instituto de Son Pacs se va a abrir una segunda línea de Mecánico de aviones. Asimismo, cuando damos charlas en colegios, intentamos transmitir ese amor por la aviación haciendo énfasis en la reducción del impacto de los vuelos. Contamos, de manera transparente, todo lo que hace Air Europa. Entre otras cosas, explicamos que somos la única empresa europea que, desde 2012, ha cumplido con los exhaustivos requisitos del sistema de gestión y auditoría medioambiental EMAS o que contribuimos a desarrollar y visibilizar la aplicación práctica de mejoras en todos los aspectos de la operativa a través de nuestra participación en el reto The Aviation Challenge de la alianza SkyTeam. Además, participamos todos los años en el reto World Cleanup Date, una jornada solidaria en la que nuestra gente se vuelca para limpiar de residuos una de las maravillosas playas de esta isla.
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