Un controvertido retiro esotérico con hipnosis y BDSM por más de 3.000 euros en Ibiza: “La línea sectaria es muy difusa”
Cada feligrés coloca su colchón dentro de un espacio cerrado. El gurú, que va caminando alrededor de la sala, se erige como el guía espiritual. Se trata, según publicitan, de un ritual colectivo cuyo cometido es “despertar el poder erótico” mediante experiencias “inmersivas” basadas en “la hipnosis, los estados de éxtasis, la encarnación y el ritmo ceremonial”. El evento se define en su web como un retiro “hipnótico con BDSM” que tendrá lugar entre el 11 y el 17 de abril en una localización secreta de Eivissa. Se ofrecen tres comidas vegetarianas al día; yoga y “trabajo corporal” por las mañanas, así como “una inmersión íntima de varios días en BDSM –una práctica erótica y sexual–, rituales y estados alterados del juego”.
En el contexto de unas sociedades globales donde las religiones tradicionales han ido perdiendo peso progresivamente, una incipiente fe, que mezcla diferentes pseudoconocimientos esotéricos y supuestas prácticas de religiones orientales, busca hacerse un hueco entre una nueva comunidad de creyentes, muy relacionada con la New Age. En este caso, el “retiro” tendrá lugar en un espacio entre la naturaleza boscosa de la isla. “Está diseñado para amantes y practicantes curiosos que desean refinar su presencia, profundizar en su dominio de la percepción y explorar las dinámicas de poder a través de la atención, el trance y el diseño intencional”, destaca la web, en un evento con 15 plazas que pueden llegar a costar más de 3.000 euros cada una.
Detrás de toda esta floritura erótico-esotérica hay algo mucho más mundano, pese a que pretende hacer suyas las tradiciones tántricas: uno o varios gurús que mediante diferentes técnicas, entre ellas la hipnosis, pretenden lograr que el cliente alcance un orgasmo. Estos vídeos son públicos y se pueden ver en las redes David Marius, promotor del evento, quien se define en su web como “hipnoterapeuta y coach acreditado”. Desde 2023, afirma, ha adaptado sus enseñanzas a su práctica de BDSM como “dominante profesional”. Entre sus referentes cita a Layla Martin, Neil Strauss y Rupi Kaur, a quienes define como “grandes nombres de la conciencia y la sexualidad”.
“La hipnosis es una herramienta terapéutica que puede ayudar a una persona a manejar síntomas o reelaborar traumas de forma positiva”, explica Jordi Risco, médico psiquiatra con formación en hipnosis ericksoniana. “Si no tiene formación en psicopatología como la que puede tener un psicólogo o psiquiatra, existe el riesgo de re-traumatizar a la persona”, valora Risco. El especialista cree que para trabajar con la hipnosis es imprescindible tener “una base de conocimiento y formación mínima”, es decir, del campo de la psicología o de la medicina, y formado específicamente en hipnosis.
“Es un caso muy problemático”, explica a este diario Carlos Bardavío, abogado penalista y experto en sectas, que depende del grado de hipnosis que se alcance. Según la Ley 10/2022, de garantía integral de la libertad sexual (más conocida como “solo sí es sí”), cualquier acto sexual en el que una persona “no pueda dar su consentimiento libremente, ya sea por estar inconsciente o por tener anulada su voluntad, se considera agresión sexual”, incluso si no hay penetración.
El experto apunta a que hay que dilucidar estas dos cuestiones: si hay o no consentimiento y si ese consentimiento es libre, es decir, no está viciado por el hecho de que se preste “antes de un estado de semi-inconsciencia o de anulación de la voluntad”. Además, el consentimiento debe ser siempre “revocable”, mientras se da el acto sexual. Sobre esta cuestión, el promotor David Marius responde a elDiario.es que “cada retiro comienza con formación práctica sobre consentimiento: se practica la comunicación clara de 'sí/no', las formas verbales y no verbales de mantener un consentimiento continuo”, y que además hay señales de reconocimiento y herramientas que permiten a quienes participan parar, si así lo desean.
Añade que la hipnosis “no implica ausencia de conciencia, sino un estado de enfoque selectivo”. “Por eso la hipnosis abierta siempre es consensuada”, aclara y asegura que enseñan a los participantes a utilizar fórmulas beneficiosas para ellos durante la actividad (“de esta experiencia solo retendrás las sugerencias que sean más beneficiosas para ti”; “tu subconsciente puede interpretar todas mis sugerencias de la manera más adecuada para ti” o “puedes salir de este trance en cualquier momento”).
A este respecto, Risco explica que la hipnosis es “un estado de atención aumentada”, en el que se te induce a un estado de relajación desde el que, si estás completamente atento al hipnoterapeuta y a lo que te va diciendo, “recibes muchísimo mejor todas las indicaciones que te va dando”. Así, te puede sugestionar, por ejemplo, para que levantes un brazo. Sobre la idea de poder inducirte para tener un orgasmo, el psiquiatra opina que “es muy complicado”. “Yo no lo he visto, pero la teoría dice que una persona puede sugestionarse hasta donde ella quiera”. “No hasta donde el terapeuta quiera”, aclara.
Sobre la idea de poder inducirte para tener un orgasmo, el psiquiatra Jordi Risco opina que 'es muy complicado'. 'Yo no lo he visto, pero la teoría dice que una persona puede sugestionarse hasta donde ella quiera. No hasta donde el terapeuta quiera', aclara
Rebeca Pozuelo, psicóloga en la Fundación Psicología sin Fronteras, explica que la hipnosis se puede aplicar a nivel clínico o terapéutico, como técnica de relajación, en base a la sugestión. Pozuelo argumenta que, en cualquier caso, la hipnosis genera “bastante controversia” dentro de la ciencia. Hay estudios que muestran su eficacia, mientras otros que indican que sus resultados no son concluyentes para “determinar la validez o fiabilidad de la técnica” debido a que “el rigor metodológico debe mejorarse”. Por tanto, valora Pozuelo, se convierte en una pseudociencia “cuando se aplica sin evidencia”. Sobre la posibilidad de alcanzar un orgasmo mediante hipnosis, también cree que “es complicado”. “En base a la sugestión se puede llegar hasta donde cada uno llegue”. “Esa sugestión puede funcionar con unas personas y con otras no. Depende de cómo se van sugestionando durante ese momento [a las personas] con pensamiento e imágenes y cómo puedan afectar en la excitación sexual”, valora.
La hipnosis se convierte en una pseudociencia cuando se aplica sin evidencia
Sobre el consentimiento
En cuanto a este punto, Carlos Bardavío explica que en parejas estables a veces se asume el consentimiento, pero la ley “exige que sea un consentimiento expreso o manifestado claramente”. El abogado penalista asegura que hay debate doctrinal: algunos consideran que el consentimiento previo se “actualiza” durante el acto, otros sostienen que siempre debe ser explícito en el momento.
En este sentido, Bardavío argumenta que si la persona que participa en un retiro en el cual puede experimentar un orgasmo mediante hipnosis, no sabe el grado de conciencia que va a mantener, o si hay anulación de la voluntad, eso “se tiene que informar previamente”. “El consentimiento debe ser revocable”, insiste el experto, ya que una relación sexual puede ser consentida en el momento, pero una de las dos partes puede no querer seguir por cómo se desarrolla el acto. “Lo que pasa es que normalmente las personas que van ahí [al evento] salen de la experiencia sexual y están contentas”. “Otra cosa es que [el coach] se haya extralimitado o no haya informado completamente sobre qué práctica se va a hacer”, matiza.
El consentimiento debe ser revocable. Lo que pasa es que normalmente las personas que van ahí [al evento] salen de la experiencia sexual y están contentas. Otra cosa es que [el coach] se haya extralimitado o no haya informado completamente sobre qué práctica se va a hacer
“El consentimiento tiene que ser muy libre e informado. No tiene que ser verbal ni por escrito, debe ser claro”, insiste. Es decir, expresamente o por actos que manifiesten la voluntad, lo cual se puede leer por la comunicación –verbal o no–, el contexto o la situación.
Consultado sobre la figura del líder o guía espiritual en este tipo de retiros, asegura que puede haber “un abuso de superioridad” –aunque no afirma que aplique a este caso–. “Es una figura que dentro de los delitos sexuales tiene una agravante”, explica. Es lo que en derecho penal se llama prevalencia: beneficiarse de una determinada situación mediante ese abuso de superioridad o autoridad. “También puede haber un delito de abuso sexual”, que consiste, especifica, en que el autor “se prevalece de una superioridad para conseguir el consentimiento”.
Para ello, debe haber “un cierto dominio de voluntad previo”, es decir, una cierta “manipulación psicológica” sobre lo que se va a hacer. “Lo que pasa es que la gente suele salir satisfecha” de este tipo de encuentros, incide Bardavío. De hecho, un punto de partida para la investigación es que la persona afectada sienta que “se ha cometido un delito de agresión sexual como consecuencia de haber abusado psicológicamente de ella con carácter previo”. “En principio no creo que se puedan criminalizar esas prácticas”, valora el abogado.
New Age
Rebeca Pozuelo es psicóloga y coordinadora del área de sectas en la Fundación Psicología sin Fronteras. En conversaciones con este diario, matiza que no cree que se pueda hablar de una secta “coercitiva”, sino de las creencias relacionadas con la New Age. “Una persona puede ir convencida porque ya ha digerido material de este tipo anteriormente”. “Puede ser que busquen información relacionada con la espiritualidad o el llamado 'crecimiento personal”, afirma Pozuelo.
“Solo se puede determinar que es secta si se ejercen técnicas de manipulación coercitiva”, aclara Pozuelo. No se puede garantizar que todos los retiros sean iguales, afirma, pero la psicóloga valora que en ocasiones utilizan manipulación coercitiva a través del control del entorno. Una de las maneras es retirar los teléfonos móviles de los asistentes. Otra, haciendo “técnicas de control cognitivo o estimulación”, indica. Señala que a veces desde las webs puede haber indicios de estas prácticas, pero que realmente hay que estar dentro para saber “qué tipo de actividades hacen exactamente”.
En la web mediante la que se comercializa el retiro especifican que este evento no es para ti si “no estás dispuesto a relacionarte con la energía erótica desde la presencia, el respeto y la responsabilidad personal” porque requiere “conciencia emocional, madurez y capacidad para comunicarse con claridad sobre límites y consentimiento”. Añade que no es para ti si estás buscando “terapia, sanación o trabajo con traumas”; si te atrae la hipnosis “como medio de manipulación, coerción o refuerzo del ego” o si esperas “una formación rígida y académica, con certificados, exámenes o resultados garantizados”. “Hypnotic es un espacio para quienes están dispuestos a implicarse de forma consciente, no casual”. “Para quienes entienden que la libertad en el juego nace de la responsabilidad, no de su ausencia”, concluyen en la web.
En la web mediante la que se comercializa el retiro especifican que este evento no es para ti si 'no estás dispuesto a relacionarte con la energía erótica desde la presencia, el respeto y la responsabilidad personal' porque requiere 'conciencia emocional, madurez y capacidad para comunicarse con claridad sobre límites y consentimiento'
“Ahí ya se curan en salud”, reconoce Pozuelo. “Puedes detectar si es una secta a través de si cumplen o no los requisitos en cuanto a técnicas de manipulación coercitiva”. “Pero la manipulación coercitiva no está tipificada [como delito] penalmente”, argumenta. La experta en sectas asume que a nivel legal “es mucho más complicado” que se pueda actuar. “Es una línea muy difusa. Y ellos se manejan muy bien en esa línea”, asume Pozuelo.
“El personal, formado y con experiencia, verifica constantemente que todos se sientan bien”, reitera Marius, en cuanto se le pregunta sobre sexo y consentimiento. Sobre la hipnosis erótica, afirma que combina técnicas estándar de hipnosis (como la relajación focalizada y la imaginación guiada) “con trabajo corporal para calmar el sistema nervioso y agudizar los sentidos”. Añade que el contenido de las sugerencias “puede ser erótico, sexual o no; esto se decide y acuerda durante la negociación”. “Se trata de una exploración lúdica para adultos, no de terapia”, aclara.
La psicóloga Pozuelo, experta en sectas, asume que a nivel legal 'es muy complicado' que se pueda actuar. 'Es una línea muy difusa. Y ellos se manejan muy bien en esa línea', asume
En referencia a la práctica, remarca que la hipnosis “utiliza sugerencias para estimular la imaginación, lo que puede desencadenar respuestas reales en el cuerpo, como la excitación, de manera similar a cómo pensar en una comida favorita hace que se nos haga agua la boca”. Es en realidad, asegura, “una auto-hipnosis”. “Nosotros simplemente creamos un espacio calmado para esta exploración”, añade.
Además, recalca que sus formaciones profesionales son “para coaches de hipnoterapia, no de licencias médicas o psicológicas”. “Me mantengo dentro de ese ámbito y remito a las personas a médicos o terapeutas cuando es necesario”, defiende. Por otro lado, recuerda que las herramientas que proporciona son “experimentales”, para divertirse y jugar, “no ciencia probada ni métodos de sanación”. “Estoy convencido de que hay un aspecto energético en estas prácticas, pero es algo que cada persona puede decidir creer o no”, opina.
Por otro lado, explica que unas tres semanas antes del retiro envían “formularios detallados sobre la experiencia, la salud y los objetivos de cada participante”; que durante el evento “diez miembros del personal supervisan constantemente, permiten que las personas elijan la intensidad y hacen cumplir las palabras de seguridad”. “No hay sexo ni contenido gráfico en los talleres”, puntualiza. Al terminar, se comparte la experiencia de forma individual o grupal. “Nunca animaríamos a los participantes a realizar actividades que puedan causarles daño, incluso dentro de un marco consensuado”, concluye.
No hay sexo ni contenido gráfico en los talleres. Nunca animaríamos a los participantes a realizar actividades que puedan causarles daño, incluso dentro de un marco consensuado
Referencias a las “escuelas del ligue”
Entre las personas con las que ha coincidido, Marius señala a Neil Strauss, un periodista y escritor más conocido como “artista del ligue” estadounidense. En 2005, Strauss escribió El método (The Game), que es el resultado de sus viajes y encuentros con “comunidades del ligue” o de “la seducción”, a quienes conoció mientras trabajaba en un artículo periodístico. En este libro se describen técnicas misóginas que tratan a las mujeres como objeto sexual.
En este libro, que luego se cruzó con la manosfera y la cultura incel (acrónimo en inglés de involuntary celibate, es decir, celibato involuntario, que describe a los hombres que dicen ser incapaces de tener relaciones románticas y/o sexuales con mujeres), el autor se empieza definiendo como una persona poco agraciada físicamente, que no se había acostado con ninguna chica en los cuatro años que había estado en la universidad, para luego enorgullecerse de su “transformación”. “Quizá hayáis advertido que no he dicho nada sobre mi personalidad. No lo he hecho porque mi personalidad ha cambiado por completo. O, hablando con más precisión, yo la he cambiado por completo. He inventado a Style, mi álter ego. Y, en dos años, Style ha llegado a ser más popular de lo que yo lo fui nunca; sobre todo con las mujeres”.
Se convirtió en lo que en las “escuelas del ligue” llaman “un maestro de la seducción”, muy popularizadas entre las comunidades incel y la manosfera. Años después, el propio Strauss se arrepintió de su “método”. En una entrevista en The Atlantic se describe una de estas famosas “técnicas” del ligue. El negging es una forma de manipulación que consiste en hacer una especie de “cumplido velado” con el objetivo de “diferenciarte del montón de hombres” que abordan a las mujeres con interés romántico o sexual, para bajar ligeramente su autoestima, de modo que busque tu aprobación y sea más vulnerable a tus avances.
El autor del libro censuró en dicha entrevista alguna de estas “técnicas” que describió como “objetificantes” y “horribles” hacia ellas. No es una enmienda a la totalidad a su libro, pero posteriormente explicó que estas comunidades nacen de inseguridades masculinas; que la manipulación en relaciones es poco sana y que él mismo perdió su identidad en esos espacios. De hecho, muchos hombres han reconocido el “complejo camino” que han tenido que recorrer para desvincularse de los grupos incels o de los “artistas de la seducción”.
0