Holger Apfel, el neonazi alemán que quiso rehacer su vida como empresario en Mallorca

El antiguo 'Maravillas Stube' de Palma, regentado por Holger Apfel, situado a la derecha de la imagen con una camiseta de color amarillo.

Holger Apfel ha sido uno de los representantes más extremistas del panorama político alemán. El 13 de noviembre de 2011 se convirtió en el presidente del llamado Partido Nacionaldemócrata de Alemania (NPD), de ideología neonazi, cargo que dejó después de su dimisión el 19 de diciembre de 2013, alegando motivos de salud. El 17 de enero de 2014 se desligó definitivamente de la política institucional, renunciando a su escaño en el Parlamento regional de Sajonia. En las elecciones de 2009, los neonazis sacaron 8 escaños de 132, siendo la última fuerza política de la región.

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En agosto de 2014, mientras el NPD perdía todos sus escaños, Apfel servía salchichas con kétchup y curry, codillo de cerdo con chucrut, escalope con patatas y otros platos típicos de la cocina alemana en el Maravillas Stube, restaurante ubicado en la localidad turística de Can Pastilla, en Palma (Mallorca). El Frankfurter Allgemeine Zeitung destacó el 21 de mayo de 2014, en un reportaje titulado “El extranjero de extrema derecha”, que “el antiguo líder del NPD, Holger Apfel, siempre consideró que los puestos de kebab regentados por turcos eran un síntoma de la decadencia de la cultura alemana”. La historia le había puesto en el lugar que él más odiaba: él, de repente, se había convertido en un extranjero que regentaba un restaurante que vendía comida de una cultura distinta a la autóctona.

Acusado de abuso sexual a un joven

Las causas de la salida de Apfel como presidente del NPD no están claras. El expolítico neonazi fue acusado en agosto de 2013 de haber agredido sexualmente a un joven afiliado del partido. Este hecho ha sido ampliamente recogido por la prensa alemana, aunque no es más que eso: una acusación que pesa sobre él. En declaraciones a Mallorca Zeitung, Apfel, recién llegado a Mallorca, explicó que no quería recordar tal “incidente” por “culpa del alcohol” y hablaba, en general, “de intrigas y decepciones humanas”, como si tal acusación se hubiera vertido sobre él por guerras de poder.

En esa misma entrevista, el expolítico de extrema derecha contó que había abierto el restaurante con su mujer, Jasmin Langer, y abría las puertas a todo el mundo. “Aquí no vamos a politizar, todo el mundo es bienvenido, incluidos los izquierdistas o las personas de otras nacionalidades”, aseguraba, y añadía que entendería que hubiera gente que prefiriera comer en otro local debido a su pasado político.

Aquí [en el restaurante de Mallorca] no vamos a politizar, todo el mundo es bienvenido, incluidos los izquierdistas o las personas de otras nacionalidades

Holger Apfel Expresidente del Partido nacionaldemócrata de Alemania

Según reflejaban sus declaraciones entonces y posteriormente, sus ideas no cambiaron, entre ellas, su posición contraria a la inmigración, pese a ser él mismo un migrante. Su huida a Mallorca se podía interpretar como una manera de limpiar su imagen y empezar una nueva vida, en esa isla donde había veraneado durante cuarenta años (tenía 43 años en ese momento). “Sigo teniendo una actitud patriótica, pero nunca he defendido los extremos del NPD”, defendía, y aclaraba que había intentado “reformar” al partido para convertirlo en un partido “moderno” y “burgués”.

Sin embargo, la aventura mallorquina no le fue demasiado bien. En un reportaje publicado en verano de 2017 en Mallorca Zeitung, Apfel reconoció que su mujer hacía dos años que no pasaba por el restaurante y que estaba en proceso de divorciarse. Hacía poco más de un mes que había publicado un libro, “Irrtum NDP” (“Error NDP”), en el que explicaba su distanciamiento del partido, aunque no de sus ideas neofascistas.

“No voy a dar un giro de 180 grados y convertirme en antifascista. Sigo siendo muy conservador”, advertía. El dirigente ultraderechista, reconvertido en empresario en una de las zonas predilectas del turismo alemán, afirmaba que cuando dejó el partido entre finales de 2013 y principios de 2014 apenas tenía vida social.

Su ex mujer rompió con el neonazismo

Su matrimonio con Jasmin Langer, con quien tiene cuatro hijos, también estaba en horas bajas. En febrero de 2017, Langer contaba a Leipziger Volkszeitung que había roto todos sus vínculos con el neonazismo. Ella fue fundadora y había formado parte de la junta directiva del Ring Nationaler Frauen (RNF), una suborganización de mujeres que formaba parte del NPD (fundada el 16 de septiembre de 2006), de la que dimitió el 3 agosto de 2012.

“Quiero tener una vida normal con mis hijos”, decía en la prensa. En ese momento, formaba parte de un programa que ayudaba a otras personas de extrema derecha y neonazis a abandonar esas ideas y reinsertarse en la sociedad. “Estoy en el buen camino para dejar atrás mi pasado. Pero también tengo claro que pasará mucho tiempo hasta que tenga algo parecido a una normalidad”, admitía.

Sobre su relación sentimental con Apfel, decía que había sido “el mayor error de su vida” y explicaba que había vuelto a Riesa, ciudad que está a unos 40 kilómetros de Dresde, en diciembre de 2014. “No quiero tener nada que ver con él y su actitud, que probablemente nunca cambiará. Me he desentendido de la ideología (neonazi)”, razonaba Langer. De hecho, según Langer, el libro de Apfel en el que se distancia de la cúpula del NPD se podría interpretar, simplemente, en clave de regreso a Alemania por “motivos terapéuticos”.

Fue con 18 años cuando Langer empezó a entrar en contacto con las ideas de extrema derecha. En enero de 2002, vivía en una casa para jóvenes sin hogar en Hannover. “Estaba embarazada, había roto con mi familia, conocía la miseria de la calle. En esa situación, el Gobierno alemán había mandado 300 millones de euros a países subdesarrollados. Me cabreó que el Gobierno se olvidara de su gente mientras mandaba tanto dinero al extranjero”.

Sin embargo, en ese momento, cabe señalar que Langer, en sus propias palabras, decía que vivía en una casa para jóvenes sin hogar, política social que se financiaba a través del estado del bienestar alemán. Aún así, Langer parecía decidida a empezar una nueva vida e incluso aseguraba haberse hecho amiga de sus vecinos sirios. Lo que más le costaba: que sus hijos recibieran acoso escolar, así como las dificultades para cerrar citas médicas o enfrentarse a sus antiguos camaradas fascistas. No era sencillo empezar una nueva vida en Riesa.

‘Maravillas Stube’ ahora es un restaurante italiano

Apfel, en el verano de 2017, siguió regentando su restaurante Maravillas Stube, en plena Platja de Palma. Reconocía que su familia no iba a visitarlo a Mallorca, que para ver a sus hijos y a su todavía mujer, tenía que viajar él a Alemania. Pero, en algún punto entre verano de 2017 y febrero de 2020 (antes del comienzo de la pandemia), vecinos y empresarios de la zona aseguran a elDiario.es que Holger Apfel se marchó, aunque no recuerdan con exactitud cuándo hizo las maletas.

A día de hoy, no se sabe nada de cuándo Apfel cerró su restaurante y abandonó Mallorca. Los comerciantes de la zona, sin revelar su identidad, explican a elDiario.es que en el barrio se hablaba mucho de que tenía un pasado nazi, pero aseguran que Apfel no tenía relación con la gente de Platja de Palma, más allá de entrar en algún comercio o supermercado para comprar algo que necesitara.

El local ha pasado por varios traspasos durante estos cinco años: primero pasó a ser La Bella Italia y ahora es el restaurante Capri. Por otro lado, la prensa alemana tampoco informa sobre él desde hace por lo menos cinco años. Las razones pueden ser que, a día de hoy, el NPD es un partido residual en Alemania, absorbido completamente por Alternativa para Alemania (AfD, por sus siglas en alemán), un partido ultraderechista que forma parte de la misma familia europea que la Lega de Matteo Salvini o la Agrupación Nacional de Marine Le Pen.

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