“Mallehater go home”: el 'hit' alemán que indigna a mallorquines y germanos que plantan cara al turismo de borrachera
“Mallehater go home” (“Los que odiáis Mallorca, iros a casa”). Es el título de la nueva canción de dos artistas vinculados al Ballermann, epicentro del turismo alemán de fiesta en la Playa de Palma. El tema se presenta como una respuesta a los germanos que afirman que el Ballermann es “solo para asociales”, pero la provocación ha soliviantado a residentes de la isla, incluidos alemanes que viven en Mallorca, que sostienen que este tipo de mensajes alimenta el enfrentamiento en torno al turismo de borrachera, además de considerarlos una burla hacia las movilizaciones que han llevado a miles de personas a las calles para protestar contra la presión turística.
El título juega con dos expresiones. 'Malle', el término coloquial que utilizan muchos alemanes para referirse a Mallorca, y “go home” -“iros a casa”-, el lema que en los últimos años también se ha popularizado como expresión de rechazo a la masificación turística y a sus efectos sobre la población residente. En el videoclip -que ya ha sido retirado de YouTube- y en los materiales promocionales, sus protagonistas utilizan también gestos y mensajes provocadores para reforzar la idea de que quienes desprecian el turismo alemán de fiesta son los que deberían marcharse.
Por su parte, una página alemana especializada en la promoción de música de fiesta vinculada a Mallorca subraya que, con esta canción, Honk! y Der Partycrasher plantan cara a quienes “hablan mal” de Mallorca: “No hay nada que discutir ni se pide opinión: solo un mensaje claro para todo Mallehater: ¡Go home!”.
El tema ha generado controversia en redes sociales, donde numerosos usuarios ven en la canción una mofa de las protestas que han congregado a miles de personas contra la masificación turística en Balears. Sus autores, sin embargo, aseguran que la canción es una provocación musical dirigida únicamente contra los alemanes que que “insultan o menosprecian” a los turistas que acuden al Ballermann para disfrutar de su oferta de fiesta, como señalan en declaraciones al diario Mallorca Zaitung.
La pieza musical, publicada el pasado 4 de septiembre, dura 2 minutos y 36 segundos y pertenece al género conocido como partyschlager, la música festiva alemana estrechamente asociada al ambiente del Ballermann de la Playa de Palma.
Entre las reacciones difundidas en redes sociales hay también críticas procedentes de alemanes residentes en la isla, que consideran que el tema perjudica precisamente a la comunidad con la que conviven. Uno de ellos sostiene que la canción vuelve a alimentar el estereotipo del germano arrogante que cree que Mallorca le pertenece. El autor lamenta que quienes viven y trabajan en la isla, pagan allí sus impuestos y tratan de mantener una buena convivencia con los mallorquines tengan que asumir las consecuencias de las actuaciones de las “estrellas” del Ballermann.
La publicación contrapone además las reivindicaciones de los residentes -como poder vivir sin encontrarse con personas orinando en la calle a primera hora de la mañana- con el mensaje de la canción. Con ironía, resume la situación: quien vive en Mallorca, paga sus impuestos y quiere limitar los excesos del turismo puede acabar siendo considerado un 'Mallehater'.
Otro comentario, también en alemán, reclama que no se confunda a los Mallehater con los mallorquines y sostiene que el término se refiere a personas que quieren perjudicar Mallorca. El usuario asegura que, según los productores, se trataría principalmente de residentes extranjeros que “juzgan, insultan y rechazan” a los turistas que eligen la isla como destino.
En la misma línea, otro usuario señala que la zona de s'Arenal llamada “Ballermann” entre alemanes “genera mucha polémica en Alemania”, porque “muchos se avergüenzan del comportamiento de sus compatriotas y de su música cutre salchichera”. “Hay todo un subgénero comercial producido para este ambiente que es 'odiado' al igual que la expresión 'Malle', ya que va ligada al cutrerío de un tipo específico de turismo”, asevera.
El enfrentamiento se produce en plena discusión en Mallorca sobre los efectos de la masificación turística y sobre la necesidad de cambiar el modelo de crecimiento de la isla. La Playa de Palma y, especialmente, el entorno conocido como Ballermann 6 se han convertido durante décadas en uno de los principales símbolos del turismo alemán de fiesta.
La polémica, además, no es nueva. Este mismo verano, un anuncio dirigido al público alemán instalado en el aeropuerto de Palma provocó el malestar del Govern balear por la imagen que proyectaba de la isla. El cartel jugaba con el popular lema “Lo que pasa en Mallorca se queda en Mallorca” y lo transformaba en “Lo que pasa en Malle se paga en Malle”, una referencia que el Ejecutivo autonómico consideró vinculada al turismo de excesos y a los estereotipos que rodean a la isla entre parte del público alemán.
El anuncio pertenecía a una campaña de la entidad financiera alemana Sparkasse para promocionar Wero, su plataforma de pagos, y desde la compañía defendieron que se trataba de un juego publicitario pensado para sus clientes. La controversia volvió a poner sobre la mesa el choque entre la imagen festiva de Mallorca que se explota comercialmente en Alemania y el rechazo creciente en la isla a que el destino siga asociado al alcohol, la fiesta y los comportamientos incívicos.
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