De Lugo a Medyka: dos vecinos gallegos recorren 6.000 kilómetros para traer a refugiados ucranianos a España
Una mochila, el depósito de gasoil lleno y ganas de ayudar. Bajo estas premisas el gallego Héctor Pérez se dirigió hacia Medyka, la frontera entre Polonia y Ucrania, para traer a refugiados de la guerra a España. “Ver que estaban masacrando un pueblo me conmocionó y me hizo tomar cartas en el asunto”, cuenta el vecino de Castroverde (Lugo) en conversación telefónica con elDiario.es.
Para intentar apoyar a quienes escapan del conflicto, Pérez publicó un anuncio en un grupo de Facebook de vecinos de Lugo este mismo lunes. Tras unas horas, se apuntó un amigo suyo, Paulo Ribeiro. No lo dudaron y partieron hacia la frontera ese mismo día. “Cada uno con su vehículo para traer a la mayor gente posible”, explica el gallego. “Vimos que la carretera era buena y nos fuimos con lo puesto”. Los vecinos de su localidad les han dado ropa y bienes de primera necesidad para quien lo necesite. En total disponen de ocho plazas que darán “a los primeros que lo necesiten y quieran venir a España”, asegura.
Llegaron a Medyka, en el sureste de Polonia, este miércoles. Para Pérez lo más complicado está siendo la comunicación con los ucranianos. “Su segundo idioma es el ruso y la mayoría no habla ni inglés”, advierte. Según cuenta, ayer encontraron a una chica que hablaba español y ucraniano, quien les ayudó a contactar con una familia de nueve personas. “Pero la familia no estaba segura de venirse a España”.
Un reportaje de Raúl Novoa.