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El menor presunta víctima de abusos sexuales confiesa que estuvo a punto de suicidarse

El menor presunta víctima de abusos sexuales confiesa que estuvo a punto de suicidarse

Rioja2

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Desde hoy y durante una semana, la Audiencia Provincial de Bizkaia juzgará al profesor riojano acusado de abusar sexualmente de un menor en el colegio del Opus Dei Gaztelueta en Leioa (Vizcaya).

El exalumno de Gaztelueta mantiene que su profesor abusó de él, pero no lo contó por “vergüenza”. Entonces tenía doce y trece años y ha explicado que, después estos hechos, ha recibido tratamiento psicológico y ha llegado a estar “a punto de suicidarse”.

Por su parte, el acusado, un profesor del colegio que era preceptor del chico, ha asegurado que es “absolutamente falso” que abusara de su exalumno, y ha indicado que no consigue “encontrar explicación” a las acusaciones.

El procesado es J.M.M.S., un riojano de 43 años licenciado en Historia y numerario del Opus Dei, es decir, es un laico que vive el celibato como la forma de conseguir una mayor entrega a sus labores formativas. Antes de trabajar en el colegio Gaztelueta de Leioa, fue monitor de niños y jóvenes en la asociación Glera en Logroño.

El fiscal pide para el profesor tres años de cárcel y la abogada de la acusación diez. El auto de instrucción, según ha explicado el padre del menor, Juan Cuatrecasas, a Rioja2, considera que “hay indicios más que racionales” de que el profesor abusó de forma continuada del menor entre 2008 y 2018, cuando éste tenía 12 años. Hoy, diez años después, todavía tiene secuelas.

“Nosotros hemos visto el infierno, pero mi hijo ha vivido en el infierno”, lamenta Cuatrecasas, quien detalla cómo se enteraron de los presuntos abusos. El niño tenía pesadillas y no quería ir al colegio. Finalmente les confesó que su preceptor, el profesor encargado de orientarle, le enseñaba fotografías de chicas desnudas en el ordenador, le pedía que se quitara la camisa e incluso le había tocado en las piernas, el pecho, el cuello, los brazos o las nalgas.

Ahí comenzó la pesadilla para el menor y su familia, no sólo para asumir lo sucedido sino también para conseguir depurar responsabilidades. La situación se volvió insostenible y tuvieron que mudarse a Haro en 2013. Este jueves, el caso llegará finalmente a los tribunales.

La postura del colegio

El colegio ya ha contraatacado publicando una página web en la que aseguran ofrecer “hechos y evidencias públicas” contra la familia y contra la víctima, a quien acusan de mentir.

El caso Gaztelueta llegó incluso hasta el Papa Francisco, quien ordenó una investigación interna que se cerró en falso. Desde el colegio insisten en poner en duda la versión de la víctima, como detalla Eldiario.es. Incluso incluyen una infografía donde dejan caer que la familia “ha ido incrementando la gravedad de las acusaciones, pasando del ciberbullying a un caso de supuestos abusos y agresiones sexuales”.

Aseguran que el testimonio de medio centenar de profesores y compañeros de clase contradicen la versión del joven y defienden la actitud de transparencia y colaboración del colegio, algo que niega el padre del menor y vecino de Haro, Juan Cuatrecasas, quien ha mostrado su indignación por la web y ha exigido su retirada inmediata.

También el obispado de Bilbao se ha pronunciado, asegurando que la familia nunca ha solicitado una entrevista con el obispo diocesano, que el anterior vicario general ha estado siempre disponible para colaborar.

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