eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

La única baza de Oriol Pujol en el 'caso de las ITV' es intentar desacreditar sus propias conversaciones telefónicas

El caso de tráfico de influencias por el que está imputado puede truncar su carrera política, que incluía suceder a Mas como candidato a la Generalitat

El Código Penal establece para el delito que se le imputa penas de hasta tres años de prisión y seis años de inhabilitación para cargo público

Cunde el desánimo entre los soberanistas de CDC que ven alejarse el referéndum de autodeterminación mientras se encona su enfrentamiento con Unió

CDC ratifica la decisión de Oriol Pujol de delegar sus funciones tras su imputación

Oriol Pujol, el día que anunció que delega sus responsabilidades mientras esté imputado. Foto: Efe

Oriol Pujol Ferrusola, el cuarto de los hijos varones del expresidente de la Generalitat tendrá el martes 16 de abril el dudoso honor de ser el primero de sus hermanos en prestar declaración ante un magistrado del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC), imputado por un presunto delito de tráfico de influencias.

Oriol Pujol aparece en el epicentro de una trama para amañar las concesiones de estaciones de Inspección Técnica de Vehículos (ITV) para favorecer a un grupo de empresarios encabezados por Sergi Pastor y, sobre todo, por Sergi Alsina, compañero de pupitre desde la infancia del secretario general de Convergència Democràtica, apartado temporalmente del cargo, y vecino suyo en Urús, la localidad de la Cerdanya donde se cuece en verano cada curso político.

El hijo del expresidente prestará declaración ante un juez que no es ajeno a la familia Pujol, porque el magistrado designado por el TSJC para la instrucción de la causa contra Oriol Pujol ya fue, entre 1984 y 1988, con apenas 30 años, instructor adjunto del magistrado de la Audiencia de Barcelona encargado de la instrucción de la querella presentada por los fiscales Carlos Jiménez Villarejo y José María Mena contra 25 exdirectivos de Banca Catalana, entre ellos el entonces presidente de la Generalitat. El pleno de la Audiencia acabó por archivar la causa en una controvertida decisión en la que muchos vieron la mano del entonces presidente del Gobierno, Felipe González.

El supuesto delito que se imputa a Oriol Pujol, que el martes estará asistido por el abogado Javier Melero, vulnera el artículo 428 del Código Penal vigente que reza: “El funcionario público o autoridad que influyere en otro funcionario público o autoridad prevaliéndose del ejercicio de las facultades de su cargo o de cualquier otra situación derivada de su relación personal o jerárquica con éste o con otro funcionario o autoridad para conseguir una resolución que le pueda generar directa o indirectamente un beneficio económico para sí o para un tercero, incurrirá en las penas de prisión de seis meses a dos años, multa del tanto al duplo del beneficio perseguido u obtenido, e inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de tres a seis años. Si obtuviere el beneficio perseguido se impondrán las penas en su mitad superior”.

El Servicio de Vigilancia Aduanera descubrió la trama prácticamente por casualidad. Durante las escuchas de las conversaciones telefónicas del empresario gallego Jorge Dorribo, principal imputado en el que se acusa al exministro socialista José Blanco, los agentes grabaron una conversación del industrial catalán Sergi Pastor, en la que se jactaba del apoyo de Oriol Pujol parea amañar la ordenación del sector de las estaciones de ITV para favorecer a una empresa en particular: Certio, controlada por Ricard Puignou, y en la que tenía previsto entrar Ficosa y el propio grupo de Pastor. El socio principal de Pastor es Sergi Alsina, amigo íntimo de Oriol Pujol Ferrusola.

El amaño, grabado

Tanto la Agencia Tributaria, como la primera jueza que se encargó de la investigación, la titular del juzgado de instrucción número 9 de Barcelona, Silvia López Mejía, el fiscal anticorrupción asignado al caso, Fernando Maldonado, y, finalmente, el juez Anglada, coinciden en señalar a Oriol Pujol como la persona que diseñó el plan para amañar el nuevo concurso de ITV y dirigía la trama. Pujol Ferrusola siempre ha negado que formara parte de trama alguna.

Sin embargo, la documentación judicial considera acreditado que el secretario general de Convergència en suspenso fue el responsable real de los nombramientos de Josep Tous, como mediador de la Administración en el conflicto de las ITV, a pesar de que trabajaba para Puignou y defendía sus intereses, así como el de Isidre Masalles como subdirector de Seguridad Industrial de Cataluña. Según la documentación judicial, ambos nombramientos perseguían que la empresa Certio, que posee diez ITV en Cataluña, volviera a ser hegemónica en el sector en la comunidad, no a costa de Applus, líder con 26 estaciones, sino de las compañías que controlan entre una y tres estaciones.

Pastor afirmó que las referencias que hace a Oriol Pujol en las conversaciones intervenidas son “fabulaciones”. El problema es que, al monitorizar al resto de imputados, los investigadores también grabaron conversaciones con el propio Oriol Pujol el las que se implica directamente en el plan y deja claro que los concursos estaban manipulados.

La papeleta para Melero y para el propio Oriol Pujol es complicada porque se ven obligados o bien a desacreditar las propias conversaciones o bien arriesgarse a pedir que se aporte íntegramente la grabación al sumario.

La situación de Oriol Pujol ha hecho cundir el desánimo en el núcleo duro de soberanistas que componen la guardia pretoriana de Artur Mas, que ven cómo se aleja la posibilidad de convocar durante esta legislatura un referéndum sobre la autodeterminación de Cataluña. De hecho, Mas ha ha hecho llegar al resto de la dirección que si Oriol Pujol mantuviera sus problemas judiciales antes de las próximas elecciones, no irá en las listas.

Tras la masiva manifestación soberanista del 11 de septiembre, el presidente de la Generalitat lanzó un órdago al Estado: había llegado el momento de plantear la consulta soberanista. Sin embargo, aunque Mas se presentó como un nuevo Moisés bajando con las tablas de la ley, las urnas no sólo no le otorgaron los escasos votos que le dejaron a un paso de la mayoría absoluta en 2010 sino que vio cómo sus 62 diputados se quedaban en 50. Esquerra fue la gran beneficiada, convertida en segunda fuerza y hasta en alternativa, mientras el PSC se hunde a causa de su propia crisis de identidad.

De momento CiU ha tenido que prorrogar los presupuestos, Mas ha recuperado la estrategia de utilizar la tensión para mejorar la financiación, mientras que su socio de Unió, Josep Antoni Duran i Lleida, saca pecho ante el desánimo del pinyol, a pesar de que los democristianos son el único partido que ha sido condenado en una sentencia firme por financiación ilegal y, además, no tiene dinero para hacer frente a las responsabilidades civiles. Claro que CDC tiene la sede embargada por 3,3 millones de euros por haberse beneficiado del expolio del Palau de la Música.

Una familia bajo sospecha

La sombra de la sospecha siempre ha planeado sobre los siete hijos del matrimonio compuesto por el expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol, y su esposa Marta Ferrusola. No en vano, Pujol llegó a la presidencia del Gobierno catalán el 20 de marzo de 1980 y no abandonaría el cargo hasta noviembre de 2003.

Desde la primera mitad de la década de 1990, las miradas se concentraron en el primogénito de la familia, Jordi Pujol Ferrusola, que en aquella época hizo una primera tentativa de compatibilizar la actividad política con una incipiente carrera en el mundo de los negocios. Pero pronto descubrió que en el mundo cainita de los partidos políticos la información es un arma, y forzado a elegir, optó por el mundo de los negocios.

Eso sí, con la premisa de no salir en la foto. No parece haberle ido mal porque la Agencia Tributaria ha remitido un informe al titular del juzgado de instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, en el que el propio Jordi Pujol Ferrusola admite haber movido durante los últimos ocho años más de 32 millones de euros por 13 países, en un total de 118 operaciones. Eso sí, las operaciones parecen declaradas al Fisco español, que precisa que el mayor de los Pujol Ferrusola no se ha acogido a la amnistía fiscal de Montoro. Sí lo han hecho los otros dos hermanos que han hecho carrera en el mundo de los negocios, Josep y Oleguer, el benjamín de la familia.

Sin embargo, el príncipe Oriol, llamado a perpetuar la dinastía Pujol al frente de los destinos de Cataluña, a pesar del extremo cuidado con el que ha actuado ha sido el primero en caer.

Muy Bien, has hecho Like

¿Qué tipo de error has visto?
¿La sugerencia que quieres realizar no está entre estas opciones? Puedes realizar otro tipo de consultas en eldiario.es responde.
Error ortográfico o gramatical Dato erróneo

¡Muchas gracias por tu ayuda!
El equipo de redacción de eldiario.es revisará el texto teniendo en cuenta tu reporte.

Comentar

Enviar comentario

Comentar

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha