La portada de mañana
Acceder
El contrato secreto para vender armas a Arabia Saudí que autorizó Rajoy
Belarra: "Necesitamos el Podemos más fuerte para que Yolanda sea presidenta"
Opinión - La libertad de contaminar y otras batallas 'liberales', por Ignacio Escolar

El bautizo eurovisivo de Anmargo tendrá que esperar

Al final no pudo ser. La aventura eurovisiva de nuestra vecina Anmargo, con la que soñaba desde niña, se vio interrumpida a última hora por problemas técnicos con la iluminación que hacían que el vestido no diera en cámara de la manera que estaba previsto. Por ello, a un día antes de la gala, Ruth Lorenzo comunicó a la firma española que finalmente no vestiría su polémico diseño para la ocasión y que apostaría por otro prestado por la firma danesa Karim Desing, del que sólo se han pagado los arreglos.

Después de innumerables pruebas con la iluminación, las piezas mas importantes del vestido, que tenían que brillar, no brillaban y las placas metálicas, que hacían las veces de coraza guerrera, se veían totalmente negras. Un resultado muy alejado del esperado resplandor centelleante del que hablaba entusiasmada la cantante días antes. Según explica la propia diseñadora, el vestido se hizo «cuidando todos los detalles, pensando en casi todo: vestido con bolsillo oculto para la petaca, subida oculta para cables, cuidado milímetro a milímetro para que su figura luciera perfecta...».

El principal problema, la puesta en escena: «no nos contaron cómo iba a ser la escenografía, la entrada de luces, lo más importante para dar vida a algo en el escenario. Tanto que el vestido no parecía el vestido; se apreciaba, pero no era él, era más importante la luz», explica Anmargo.

Si al indeseado resultado delante de la cámara le sumamos las innumerables críticas que suscitaron entre los eurofans «esas  piezas que le daban fuerza al vestido, le daban valor a esa guerrera que ella quería ser» y que le hacían pasar de ser un vestido normal a uno especial, no es de extrañar que Lorenzo quisiera dar marcha atrás en el último momento y buscar un estilismo alternativo.

A pesar de todo, Anmargo no se arrepiente de su apuesta: «Pienso que el momento, la historia, el escenario así lo requería. No podía ser uno más, tenía que despuntar. Para bien o para mal, porque para eso existen los gustos» confiesa. «Os aseguro que en directo se convertía en una pieza que admiración, que tenía vida propia, lucía como él solo. Lástima que no se ha podido ver como de verdad era», lamenta la diseñadora.

Aunque le deseaba la mayor de las suertes a la intérprete (que finalmente consiguió la décima posición, empatada a puntos con el danés Basim), no puede ocultar su decepción «me duele mucho esta ingratitud, por el esfuerzo realizado por mi equipo de profesionales. Hacer un vestido de tanta calidad en tampoco tiempo es una labor que debo reconocer y agradecer a mi gente».

Ruth Lorenzo canta "Dancing in the rain" por España

La Pelopony

Tampoco pasa nada. El vestido supongo que se te pagó, y tu publicidad tuviste. Así que nada, si la chica no quedó contenta con el efecto en cámara, se cambia y punto. Hizo muy bien.

La Pelopony

Tampoco pasa nada. El vestido supongo que se te pagó, y tu publicidad tuviste. Así que nada, si la chica no quedó contenta con el efecto en cámara, se cambia y punto. Hizo muy bien.

La Pelopony

Tampoco pasa nada. El vestido supongo que se te pagó, y tu publicidad tuviste. Así que nada, si la chica no quedó contenta con el efecto en cámara, se cambia y punto. Hizo muy bien.
Etiquetas

Descubre nuestras apps

stats