La respuesta de Totana al veto de PP y Vox al Orgullo LGTBIQ+: “Ya está bien de agachar la cabeza”
“Quieren invisibilizarnos, pero consiguen lo contrario, nos hacen más fuertes”. Así de contundente se ha mostrado José Sevilla, portavoz del colectivo LGTBIQ+ Feminista Epéntica, que este domingo se unió a la primera marcha del Orgullo celebrada en el municipio de Totana, en la Región de Murcia, como respuesta al “pacto de la vergüenza” firmado entre el PP y Vox para sacar adelante los presupuestos municipales a cambio de “vetarnos, a nuestra bandera y a nuestros derechos”.
El acuerdo se alcanzó el pasado 2 de junio. En Totana, el Partido Popular ostenta la alcaldía con Juan Pagán al frente del Ayuntamiento, aunque lo hace sin mayoría absoluta en el pleno municipal (cuentan en total siete concejales). Esta circunstancia obliga al equipo de gobierno a negociar apoyos con otras formaciones, entre ellas Vox, para poder sacar adelante iniciativas clave como las cuentas municipales. El precio fue vetar posibles iniciativas en el Consistorio a favor del reconocimiento del colectiv LGTBIQ+.
Sevilla pone sobre la mesa que Totana “no es una excepción en la Región de Murcia, y aunque nos hemos volcado ahora con este municipio, no podemos olvidar que hay otros 15 pueblos o ciudades donde no se cuelgan las banderas, ni se dota de presupuesto a las políticas LGTBI, ni se celebra nada relacionado con nuestro colectivo”. En su opinión, ciudades como Murcia y Cartagena “se salvan” porque “hay asociaciones muy potentes, pero si no seguro que tampoco se hacía nada; mira lo que pasa en Yecla, Jumilla, Alcantarilla o Molina de Segura”.
Una denuncia que llevan arrastrando desde 2019: “Este pacto de la vergüenza está instalado en muchos consistorios; la bandera LGTBI no muerde ni hace daño a nadie, y nos alegramos de que muchas personas hayan abierto los ojos y se les haya caído la venda”, insiste el portavoz de Epéntica.
José Sevilla, cuyo colectivo es de Beniel pero este domingo ha querido formar parte de la comitiva de apoyo en Totana, se queja de que “tenemos a los fascistas en muchos ayuntamientos de la Región, pero también en el Gobierno regional y van a por nosotros; cuando es vital que nos apoyen las instituciones”. Y pone el acento en que “hay muchas personas del colectivo muy abandonadas en pueblos murcianos, sin ningún acompañamiento; eso sí, con el fútbol, la religión, las romerías o las procesiones toda la sociedad se vuelca y ya está bien de agachar la cabeza, no tenemos miedo”.
“En Totana nos queremos diversxs y libres de odio” o “en los pueblos donde hay memoria y orgullo no cabe la lgtbifobia” fueron algunas de las pancartas que encabezaron la marcha, en la que estuvieron presentes también representantes políticos del PSOE, Podemos y Ganar Totana IU. La marcha estuvo acompañada de cánticos como “Totana ha respondido”, y de mensajes en los que se pedían “terapias de conversión para fascistas” o se recordaba que “amar ya es ilegal en 62 países y en siete, con pena de muerte”.
“Para ser domingo vino mucha gente de toda la Región, cientos de personas”, cuenta a este periódico Isabel Molina, socialista de Totana. “La marcha terminó en una fiesta en la plaza con actuaciones, hasta la medianoche, fue una fiesta”, explica Molina al tiempo que recuerda que en la anterior legislatura, en la que gobernaba Ganar Totana IU, “y también en la de 2015, en la que gobernábamos también nosotros, se hacían concursos y había mucha programación todo el mes”.
La socialista critica, además, que en el último pleno del Ayuntamiento salió adelante con la abstención del PP una moción para leer un manifiesto por el Orgullo antes de que terminase el mes “pero no han cumplido, no lo han hecho; al igual que tampoco han hecho público el acuerdo de los presupuestos, los derroteros no son nada halagüeños”.
0